jueves, 5 de junio de 2014



















INFORME DÍA MUNDIAL DE ORACIÓN (DMO) 
BOGOTÁ, COLOMBIA
Domingo, Mayo 25 2014

Estimadas hermanas:
Es un gran placer entrar en contacto de nuevo para contarles lo que fue nuestra celebración del DMO en
Bogotá, Colombia el domingo 25 de Mayo del presente año en la Iglesia Menonita de Teusaquillo
Realizamos esta liturgia en el marco de los dos cultos que se llevan a cabo cada domingo en la iglesia, uno a
las 8:45am y otro a las 11:30am.
En el primer culto contamos con una asistencia de 112 personas quienes participaron de una u otra forma
con alegría de la programación. En el segundo culto se contó con una asistencia de 72 Personas
Guiándonos por la propuesta recibida, ajustamos dicha propuesta a nuestro orden, dando como resultado
un muy buen tiempo de conocimiento de los países, reflexión, oración y cánticos, centrándonos, por
supuesto, en nuestros hermanos países de Nicaragua, Honduras y Chile. Pudimos escuchar los testimonios
enviados por nuestras hermanas desde Honduras y Nicaragua y luego tuvimos tiempo de oración
comunitaria por dichas peticiones.
En el desarrollo del programa contamos con la participación de hombres y mujeres de la comunidad, y
algunas que forman parte de MTAL , quienes estuvieron muy dispuestos y dispuestas a participar.
Yo, Zaraí, dirigí el culto y Alix nos colaboró con la reflexión.
A continuación algunas fotos del evento.

Muchas Bendiciones!

Zaraí Gonzalía

Co-coordinadora Zona Andina
PRESENTACIÓN DE NICARAGUA


PRESENTACIÓN DE CHILE

PRESENTACIÓN DE HONDURAS
REFLEXIÓN, ALIX LOZANO
PROCLAMACIÓN DE LA ESPERANZA


 VELAS ENCENDIDA POR CADA PAÍS
MAPA FINAL CON PRESENTACIONES, TESTIMONIOS, PETICIONES Y PROCLAMACIÓN DE LA ESPERANZA

miércoles, 4 de junio de 2014


INFORME ENCUENTRO MUJERES TEÓLOGAS – ISLA MARGARITA – VENEZUELA
“Taller Cuidándonos entre Mujeres”

Margarita, mayo 1 al 3 de 2014



“Ciertamente el bien y la misericordia de Dios me seguirán todos los días de mi vida” Sal. 23:6 Inicio este informe dando testimonio, como lo manifiesta este versículo, pues pudimos palpar las bondades durante todo el taller.
Iniciamos el taller “Cuidándonos entre Mujeres”  el día Jueves 1 de mayo con la participación de 43 mujeres provenientes de diferentes comunidades de Isla Margarita y de Venezuela.
El apoyo de la Red de Misiones nos permitió disfrutar  del taller a manera de Retiro en el hotel  La Posada de la Abuela Julia, donde las actividades las desarrollamos con libertad y tranquilidad, a pesar de las altas temperaturas.    Agradecemos a Dios por esta oportunidad.
En este espacio participaron pastoras y lideresas de varias comunidades:   menonitas, pentecostales y comunidades independientes (Comunidad Menonita de Camino, Comunidad Menonita de Paz, Centro Cristiano Vida Nueva, Comunidad Ebenezer-Pentecostal,  Comunidad Manantial de Vida, Comunidad Fuente de Agua Viva) de Isla Margarita  y de las Comunidades Menonitas de Manantial de Vida y El Shaday de Caracás.
La Programación se desarrolló según lo previsto en el horario que adjuntamos con la participación de varias hermanas que formaron equipo con nosotras como facilitadoras:
·        Los devocionales dirigidos por las hermanas de las comunidades de la Isla y por Martha lucía Gómez.   
·        Espacios de compartir y esparcimiento dirigidos por las hermanas de Margarita  y de Venezuela. 
·        Facilitación de los talleres, capacitación, presentación y ampliación sobre la reseña y visión del Movimiento de Mujeres Teólogas y ministración por Martha Lucía Gómez y Zaraí Gonzalía.
Fue un grupo muy heterogéneo en edades, transfondos religiosos y visión de la espiritualidad.  Sin embargo, en todo participativo, dinámico y muy creativo.
La dinámica de las máscaras produjo un gran impacto, así se evidenció en la evaluación del último día:   para  algunas mujeres en un principio de resistencia pero poco a poco las hermanas fueron compartiendo y expresando su profunda necesidad de soltar máscaras y hábitos que les hacen daño.   Se dio espacio para que las mujeres compartieran de sus experiencias e historias, algunas de  las cuales, nos llenaron de sorpresa, pero también de la certeza de que Dios habla en el silencio, en medio de las dificultades y también, en medio de las situaciones incomprensibles.
Los testimonios, el encuentro con la Palabra y las reflexiones grupales  y pudieron reconocerse como hijas amadas de Dios y que sus vidas son valiosas para Él.
Las dinámicas permitieron socializar experiencias y valorar las historias de las diferentes mujeres que compartieron.   De esta manera,  podemos encontrar formas de escucharnos unas a otras para acompañarnos y juntas iniciar procesos de sanación integral que nos permita acompañar y sanar también a otras.
El taller contó con un tiempo para relajarse en la piscina, una noche para compartir cantos, expresiones artísticas y bailes, lo que posibilitó en estrechamiento de relaciones y el reconocimiento de habilidades, dones y talentos.
Se propició un espacio para presentar el movimiento, (sus orígenes, su dinámica, sus logros, sus proyecciones); para presentar a las mujeres que conformarán el equipo dinamizador  de Venezuela,  para que las mujeres pudieran hacer sus preguntas sobre el movimiento, como también para promover la multiplicación de este taller y motivar a la celebración del Día Mundial de Oración, ante lo cual se mostraron muy receptivas.
En el marco del taller realizamos una  reunión con el equipo dinamizador, con el objetivo de pensar en formas de multiplicar el taller y de celebrar el DMO. Surgieron varias ideas para ser consideradas.
Fueron muchos los agradecimientos expresados por las mujeres por esta oportunidad maravillosa (como la llamaron), de poder  disfrutar de este tiempo para conocerse mejor como personas, como parte de una comunidad y como hijas amadas de Dios.
Como facilitadoras agradecemos a Dios su compañía, su guía y sabiduría derramadas sobre nosotras en el desarrollo de este taller, a la Comunidad Menonita de Pereira y al SBMC por brindarnos la posibilidad de contar con el tiempo necesario para participar del evento. Nuestros agradecimientos a la Red de Misiones, en la persona de Linda Shelly, quien con su aporte económico hizo posible que dispusiésemos de un espacio  exclusivo y reservado para el evento; a las mujeres lideresas de las diferentes comunidades, quienes motivaron a este ramillete de participantes; a Euclides Bauza, Jorge Nader y Erwin Mirabal por sus aportes, su gestión y disposición incondicional y claro está, a todas y cada una de las personas que nos acompañaron con sus oraciones.

A todas y todos un fuerte abrazo!

Martha Lucía Gómez y Zaraí Gonzalía

Co-coordinadoras MMT - Zona Andina 

martes, 3 de junio de 2014

         TESTIMONIO DEL DÍA DE ORACIÓN

EN LA IGLESIA ANABAUTISTA MENONITA DE BUENOS AIRES (ARGENTINA)

 POR : PATRICIA GONZALEZ

































Eran las 10 horas y algunos minutos de la mañana,  y su rostro sereno iluminó la entrada, como amasando con aquella expresión confiada  -signo inconfundible de quienes han aprendido a caminar en la fe-  aquel dolor que le produce la partida de su compañero.  Pero ella sabe que esa partida no es ausencia  y por eso “amasa” aquel dolor con confianza, como se amasa el trigo, para luego servirlo convertido en amor a tantas y tantos que siempre lo hemos recibido de ella en la mesa de la vida cotidiana...Qué más espléndido milagro! El dolor amasado y transformado en amor y misericordia...Ella, Sofi, en esta mañana de domingo y de Encuentro Comunitario, nos  hizo traer a la mente y al corazón  a tantas mujeres, hermanas, amigas, madres, hijas,  todas compañeras de camino quienes han hecho tan valiosa nuestra historia personal, comunitaria, social, humana….
















PATRICIA, SOFIA Y EBELIA
Domingo 25  de Mayo en el cual,  con nuestra Comunidad Anabautista Menonita de Buenos Aires en Floresta, quisimos unirnos al Día Mundial de Oración propuesto por el MTAL.  La fuerza del testimonio de Sofi junto a la memoria de su esposo David –quien ahora descansa en la plenitud del Señor-  armó una hoguerita cuyo fuego nos ayudó a contemplar el dolor en perspectiva de esperanza y resurrección. Y recordamos en ella especialmente a las mujeres y hermanas de Chile, Honduras y Guatemala:  su realidad, sus familias, sus vecindarios y Comunidades,  y nos unimos así a sus luchas, sus andaduras, sus dolores y alegrías, sus desafíos, sus sueños,  todo ello de múltiples colores, como lo es la piel de la mujer Latinoamericana…Celebramos con ellas que todas y todos somos tierra, fuego, agua, aire y que estos elementales nos ponen frente a nuestra esencia, esa esencia que nos dice  que somos  cada una y cada uno,  y a la vez  UNIDAD !  (1° Cor. 12, 12-ss..  /  Rom. 12, 5-ss.. )

Unidas y unidos en acción de gracias porque ya No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni mujer: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús…  (Gál.  3,28)
















"COMUNIDAD ANABAUTISTA MENONITA DE BUENOS AIRES"








viernes, 23 de mayo de 2014

El propósito del Señor es la Paz. La Paz es un don de Dios.
Prédica realizada por Silvia Flores, el día 18 de mayo en la iglesia Casa Horeb,
de la ciudad de Guatemala

Después de escuchar estos testimonios, y los motivos de oración para cada uno de los tres países, pensemos ¿Qué es lo que estamos pidiendo para estos 3 países y para Guatemala? ¿Qué resultados esperamos? ¿Cómo es la Paz que le pedimos al Señor? Si el propósito del Señor es la Paz ¿Cómo sería idealmente un mundo de Paz o en Paz? ¿Cómo sería el mundo si el propósito del Señor se cumpliera? Y al mismo tiempo, pensemos ¿A qué nos llama el Señor con estos acontecimientos?
En los textos de base para esta reflexión, descubrimos que la Paz no se alcanza por la fuerza, ni por el poder de este mundo, la Paz viene de Dios, y el PUEBLO que busca a Dios la encuentra.
Decimos que la Paz es un don de Dios, que viene de Dios y si Él no nos la envía, inútiles son nuestros esfuerzos. Sabemos también que la Paz es una tarea nuestra, Jesús constantemente dijo a sus discípul@s “La Paz sea con ustedes” o “a donde quiera que vayan saluden llevando la Paz” esto quiere decir que ese don ya se nos ha dado. En Juan 14,27 Jesús vuelve a decir "Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se las doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo”.
Y en esta frase hay cosas importantes, Dios, a través de Jesús ya nos dio el don de SU PAZ, no cualquier paz, Jesús especifica que no es como la que dan los que son del mundo. La Paz que nos da el Señor no es posible conquistarla con guerras, con violencia o por la fuerza, no se puede imponer, no se negocia, no consiste en el equilibrio de fuerzas, no produce temor ni terror. La Paz de Dios, nos dice Isaías 32:17, es fruto de la justicia. “La justicia producirá paz, tranquilidad y confianza para siempre”. Esto significa que donde hay injusticia, donde hay estructuras injustas, no cabe la Paz de Dios.
Como Anabautistas hemos recibido la tarea de ser pacificadores, o sea, la tarea de facilitar la Paz al mundo, pero no como la entiende el mundo, sino como nos la da Dios. Esta es una tarea asignada por Dios, es una tarea divina y por lo tanto es necesario convencernos de que es una tarea posible. Porque Dios está con nosotros, Jesús dijo “No teman, yo estaré con ustedes siempre”
Nosotr@s hemos asumido esta tarea, somos gente buena, somos compasivos y misericordiosos, somos solidarios, nos amamos, tenemos fe, creemos en Jesús y tratamos de ser sus discípul@s, confesamos que Él es nuestro Señor y Salvador Entonces ¿por qué no logramos instaurar la Paz en el mundo? ni siquiera en nuestros lugares.
Cristianas y cristianos confiamos en el poder de la oración, confiamos en que el único que puede arreglar la situación es Dios, creemos que la oración todo lo soluciona y nos reunimos a orar, aunque muchas veces esperamos que Dios realice toda la tarea. Y no digo que la oración no sea necesaria, creo que es indispensable, pues es la forma de comunicarnos con el Señor; de escucharle, sobre todo si oramos en dos vías. Y nuestra oración no ha sido suficiente para instaurar la Paz.
También asumimos la tarea de invitar a más gente a las iglesias, creemos que si somos muchos agradamos a Dios, queremos lograr que se “conviertan a Cristo”, nos reunimos para adorarle en todo momento y lugar, estudiamos la Biblia, la escudriñamos, la aprendemos de memoria, ofrendamos el diezmo, sentimos que estamos cumpliendo nuestra tarea de discípulos y discípulas… Y esto no ha sido suficiente para instaurar la Paz.
Mucha gente buena, movida por su fe, dedica su tiempo y hasta su vida entera al servicio o en beneficio de otras personas necesitadas o menos afortunadas, hay pastores, sacerdotes, religiosos, maestros, comadronas, enfermeras, médicos, jóvenes comprometidos con la construcción de vivienda digna, en alfabetización, en programas de salud, etc. gente con mucha vocación, sin embargo, aunque su espíritu vive en el amor y en el servicio a los demás, aunque su trabajo produce frutos del Reino, “probaditas del Reino”, tampoco ha sido suficiente para alcanzar la Paz.
Hemos respondido al llamado de ir a donde está la gente más necesitada, como cuando el terremoto en San Marcos, o en apoyo a la resistencia de la gente en Barillas o La Puya; hemos ido a visitar a la gente que está en los hospitales, en la cárcel o a la que está en situación de calle, sentimos el llamado de Dios en cada una de esas personas o situaciones, nos movemos a llevarle víveres, ropa, compañía, consuelo, a llevarle la Palabra de Dios… Pero no ha sido suficiente. No hemos instaurado la Paz en estos lugares. Y no quiero decir que no sigamos haciéndolo, al contrario, es una exigencia en las bienaventuranzas. Pero vemos con tristeza que no hemos cambiado su situación, no solucionamos sus problemas.
En nuestra Visión y Misión como Casa Horeb está el compromiso de acercar el Reino de Dios. Los objetivos de las pastorales tienen como finalidad acercar el Reino de Dios. Y todo eso es bueno ¿Qué nos falta entonces?
¿Qué es lo que no hemos entendido del Proyecto de Dios?
Cristianas y cristianos llevamos 2000 años y no hemos logrado cambiar el mundo, es más, a veces da la impresión de que estamos peor que en el tiempo de Jesús, otras veces vemos con tristeza que quienes se dicen discípulos de Jesús son quienes obstaculizan el Propósito de Dios, son ellos quienes la obstruyen, la desvían y no permiten que haya Paz. Eso nos diría que transformar el mundo, que instaurar la justicia y la Paz en esta tierra no es posible y tal vez, humanamente no lo sea. Pensemos profunda, realista y sinceramente ¿Creemos que es posible que nosotr@s cristianos y cristianas de hoy logremos un mundo de Paz?...
Entonces ¿qué es lo que sucede? ¿Por qué no logramos avanzar? ¿Qué es lo que nos impide cumplir con esta tarea?
Jesús habló “del que manda en este mundo” es a él quien a quien responde el sistema en el que vivimos, que nos ha metido muy hondo sus principios, sus anti-valores que no nos permiten ver con los ojos de Jesús. Nos ha enceguecido, no nos permite cuestionarlo y consigue que lo aceptemos y lo justifiquemos. Hace que veamos con naturalidad el individualismo, él que haya ricos y pobres, más aún, que algunos se enriquezcan de manera obscena a costa del empobrecimiento, la marginación y la muerte de grandes mayorías. Nos decía Willy Hugo que las 3 personas más ricas del mundo posen la riqueza equivalente a 42 países. Una caricatura que publicó Casa Horeb muestra a 1% de la población mundial poseyendo la mitad del planeta ¿Para qué les sirve acumular tanto? ¿Para sentirse como dioses?
Esos principios y antivalores del sistema justifican que nos separarnos en categorías, tanto de personas, naciones, culturas como de oficios, unos que valen más y otros que no cuentan y son desechables; justifican el individualismo, el consumismo, la competencia; justifican la apropiación de los dones que hemos recibido para usarlos en nuestro propio beneficio; nos hacen cómplices o indiferentes frente a hechos de negligencia, corrupción o malversaciones por parte de las autoridades, justifican el silencio ante la promulgación de Leyes que favorecen a los capitales, por encima de las personas...
Todo esto que provoca miedo, indiferencia o conformismo ante tanta muerte, injusticia, sufrimiento, violencia, despojo, etc., nos convierte también víctimas del sistema.
Sabemos que Dios nos habla en la realidad, en los acontecimientos, en la historia… Escuchemos ¿Qué es lo que nos dice, que nos grita, qué nos exige a través de los signos de los tiempos? ¿Dónde nos está hablando Dios hoy? ¿Qué es lo que le pide a Casa Horeb? ¿A qué nos envía?
Jesús fue enviado por el Padre para señalarnos el camino. ¿Será que nos hemos quedado viendo a Jesús, mirando su dedo y no vemos hacia dónde señala? ¿Será que nos quedamos adorándole, alabándole, “escuchando” y aprendiendo sus palabras sin oír lo que nos dice y sin ponernos en el camino que nos indica?
Jesús nos mostró el camino, nos enseñó los valores que necesitamos para vivir el Reino, especialmente, nos enseñó a valorar a las personas por encima de todo lo demás, puso en el centro a las personas que el sistema había marginado, las tomó en cuenta les devolvió su dignidad, les dio de comer. las sanó… adoptó un estilo de vida diferente, sencillo, en una comunidad que velaba por el bienestar de todas y todos, valoró. Jesús practicó y enseñó una forma de vida que trastocó las estructuras del imperio.
Jesús vino a señalarnos un camino. ¿Será que no hemos entendido que Jesús vino a proponer y a inaugurar un sistema económico-político-social alternativo y, por no entenderlo, no lo asumimos? Y a veces no solo no lo asumimos, sino que nos adaptamos o nos acomodamos, nos instalamos en el sistema imperante y no cuestionamos que es un sistema basado en la injusticia, que privilegia el poder y el dinero por encima de la vida de las personas, y del planeta mismo.
El sistema que nos trajo Jesús se llama  EL REINO DE DIOS. Y su única Ley es la Ley del amor. Amor que confronta el egoísmo del sistema en el que vivimos. Amor que es la única fuerza capaz de transformarlo.
Cerremos los ojos, soñemos un mundo diferente Tratemos de ver el Proyecto de Dios, imaginemos un mundo en Paz ¿Cómo pensamos que sería? ¿Qué cosas necesitamos cambiar? ¿qué buscaríamos?
En principio, es necesario que asumamos que Dios nos habla, como pueblo, no como personas individuales, Somos el Pueblo de Dios. Willy Hugo nos decía que a la salida de Egipto los israelitas habían tardado 40 años para llegar a la Tierra prometida. Pasaron 40 años en el desierto, hasta conformarse como nación, como un solo pueblo, pues al salir de Egipto eran tribus,
 Eso mismo nos hace falta tomar conciencia de que somos el Pueblo de Dios, hacernos pueblo de Dios para asumir el proyecto de Jesús, como un proyecto político-económico-social, no solamente como un proyecto religioso inserto en el sistema imperante, o dependiente de él.
Porque sólo como pueblo con un proyecto claro que tiene como principal valor la vida, un proyecto que impulsa la justicia, el bienestar de todas las personas, un proyecto que incluye a todas y todos podremos dar una respuesta efectiva a la realidad en la que vivimos y transformarla; sólo así podremos impulsar la justicia, acercar el Reino de Dios y construir la Paz.
Decimos que en este año se ha sentido como el Espíritu Santo ha soplado fuertemente en la comunidad, cómo nos ha movido a buscar caminos y acciones que realmente nos acerquen al Reino de Dios. Pidamos que siga soplando, que podamos descubrir cómo podemos hacernos pueblo de Dios; para que podamos empezar a pensar, sentir y vivir de una manera diferente, donde el amor sea lo que nos mueva, donde el egoísmo no tenga cabida; donde nada sea mío o tuyo, donde en vez de un yo sea un nosotros, donde en vez de tu problema o el mío sea el nuestro, donde nadie valga más o valga menos, donde ninguna persona se sienta sola, desamparada, o ignorada, donde todas y todos nos hagamos personas, nos hagamos protagonistas de nuestra historia de salvación y dejemos de ser víctimas de este sistema.
Después de la resurrección de Jesús, la respuesta al anuncio de los apóstoles era integrarse a la comunidad, organizarse en comunidades y el resultado de sus acciones se notó, cuestionó y provocó cambios estructurales. ¿Cuál es la respuesta que requiere nuestra realidad hoy? ¿Qué es lo tenemos que hacer para transformar nuestra realidad? ¿qué es necesario hacer para ser Sal y Luz para el mundo e instaurar la Paz?
El Reino de Dios es una propuesta alternativa a este sistema egoísta, individualista, injusto, excluyente, discriminante, de muerte… El Reino de Dios, Reino de Paz y de justicia es un proyecto estructural, para el aquí y el ahora. Es un proyecto que no se puede construir con o encima de las estructuras del sistema actual. Y la tarea no puede ser individual ni desvinculada de las demás personas de buena voluntad que buscan un mundo más justo. Es necesario desacomodarnos, convertirnos, es decir, migrar de las estructuras individualistas y egoístas, de este sistema de muerte, hacia un sistema de amor, de justicia, de solidaridad y de vida plena para todas y todos.

Los retos que se nos presentan son: hacernos Pueblo de Dios y, como tal, asumir ese gran proyecto del Reino de Dios, descubrir cómo lograr que todas las cosas buenas que ya hacemos produzcan cambios estructurales en la sociedad, de manera que sí podamos acercar la paz verdadera, la Paz que nos vino a traer Jesús, el Hijo de Dios, basada en la justicia, la solidaridad, el respeto y el amor. 

jueves, 24 de abril de 2014


Para meditar y vivir la Resurrección

1.La resurrección es la prolongación de la vida, la continuación de la vida
 Para meditar
 -          Para los cristianos y las cristianas, la muerte no es el final de la vida, es el inicio de la prolongación de la vida, es cuando la vida adquiere el rostro de la eternidad, la plenitud y la dignidad. Esto es lo que sucede entre Jesús y la iglesia. La resurrección de Jesús fue el acontecimiento que permitió el nacimiento de la iglesia, y la iglesia tiene la misión de darle continuidad a la vida de Jesús.
Para vivir
-          ¿De qué manera la vida de aquellos y aquellas que ya no están físicamente entre nosotros –familiares, amigos, hermanos y hermanas de la iglesia- sigue dando frutos en nuestra propia vida?

 2. La resurrección afirma que hay que “creer para ver”
 Para meditar

-       Tomás afirmaba que necesitaba ver a Jesús para creer que había resucitado. Sin embargo Jesús afirmó “dichosos aquellos que sin ver, creyeron”.
“Creer para ver” se corresponde con el testimonio bíblico. Después de recordar a hombres y mujeres que vivieron por la fe, el autor de la carta a los Hebreos nos dice: “Todas estas personas murieron sin haber recibido las cosas que Dios había prometido; pero como tenían fe, las vieron de lejos, y las saludaron reconociéndose a sí mismos como extranjeros de paso por este mundo”. Comenten el significado de este versículo para nosotros y nosotras hoy.

Para vivir

-          Hay dos actitudes en la vida: “ver para creer” y “creer para ver”. ¿Cuál es la diferencia entre ambas? ¿Qué significa en nuestra vida cotidiana “ver para creer” y “creer para ver”?

    3. La resurrección es el mayor acto de justicia por parte de Dios
 Para meditar
 -          La resurrección de Jesús es la respuesta de Dios ante la obra de la muerte. Dios rechaza la muerte y da un SÍ rotundo a la vida. La muerte de Jesús es una muerte injusta y violenta. A Jesús le dan muerte, lo crucifican, es una víctima del poder político y religioso de su época. La muerte de Jesús fue la consecuencia inevitable de sus propios actos y palabras, de su compromiso con el reino de Dios. Al echar su suerte con los más pobres e indefensos, todo lo que Jesús hacía cuestionaba la autoridad de los que decían tener autoridad. Se volvió entonces una persona peligrosa, y le dieron muerte.
-          Al resucitar a Jesús de entre los muertos, Dios realiza un acto de justicia y prolonga la vida de aquel que entregó su vida por practicar la justicia. El apóstol Pedro, en una de sus predicaciones, declaró a sus oyentes: “Y a ese hombre que fue entregado, ustedes lo mataron, crucificándolo por medio de hombres malvados. Pero Dios lo resucitó, liberándolo de los dolores de la muerte”.
-          Cada acto de justicia lleva en sí mismo la buena noticia de la resurrección
 Para vivir

-          ¿Cuáles actos de justicia podemos recordar en el día de hoy? ¿De qué manera nuestra iglesia ha sido y puede seguir siendo una comunidad de resurrección, justicia y vida?

Textos del Dr Mario Madrid Malo, Abogado Colombiano defensor de Derechos Humanos.


MUJERES DE LA PASIÓN (1)
María, hermana de Lázaro


     "María trajo unos trecientos gramos
      de perfume de nardo puro, muy caro,
       y perfumó los pies de Jesús.
       Luego se los secó con sus cabellos"
          Juan 12, 3


Faltan seis días para la Pascua. Jesús ha ido a Betania, pueblito cercano a Jerusalén, en el camino que va de Jericó a la ciudad de las catorce puertas. Allí está comiendo en casa de Lázaro, el hombre al cual hizo volver de la muerte [1]. A la cena concurren sus apóstoles y otro personaje de aquel lugar, tal vez Simón, uno de los leprosos por Él sanados [2]. De repente, en medio del banquete, una mujer derrama sobre el invitado principal un vaso de costoso perfume de nardo [3]

El evangelio de San Juan [4] nos ha revelado la identidad de la mujer que rinde homenaje al Señor, atrayéndose las críticas de quienes miran su acto como escandaloso derroche: es María, la hermana de Lázaro y Marta.

María, la que ha escogido la mejor parte [5].   

María, la que ha pasado muchas horas a los pies del Maestro, dándole atento oído a sus palabras [6].

 María, la que ha comprendido que una sola cosa es necesaria: buscar el Reino de Dios y hacer lo que es justo [7]

Los israelitas tienen por costumbre ungir a los varones exaltados a la realeza o al sacerdocio, como signo de la elección divina [8]. También es tradicional entre ellos perfumar con ungüentos aromáticos los cuerpos de los difuntos [9]. Al verter el contenido de su frasco sobre Jesús, María no ejecuta una acción irreflexiva. Es todo un rito lo que cumple, mientras no pocos dejan oír protestas timoratas por aquel gesto, viéndolo como fruto de imprudente prodigalidad.

 María unge al Mesías prometido por las Escrituras [10]. Unge al rey del universo, con cuya obra salvadora ha de consumarse el plan de Dios sobre el mundo y sobre el descaecido linaje de Adán. Unge al supremo pastor y juez de todos los hombres 11], que recibirá las naciones en herencia y ha de gobernar, en el amor y en la justicia, a los pueblos del orbe [12]. Unge al pacífico príncipe de los reyes de la tierra¨[13], que logrará convertir las espadas en arados y trocar las lanzas en hoces[14]

Y unge también al hombre que se halla en vísperas de la inmolación, porque ha querido obedecer hasta la muerte de cruz [15]. Quizá el aroma del nardo que ha bañado la cabeza del Señor perdure aún cuando, pocos días después, amigos piadosos desclaven su cadáver para ponerlo en el sepulcro de la huerta [16]. El mismo Jesús lo advierte a los presentes: María se anticipa a ungir su cuerpo para la sepultura. Y allí donde se predique el evangelio se hablará de lo que ha hecho la dama de Betania, para conservar su memoria[17].

MUJERES DE LA PASIÓN (2) La criada de Caifás


 "Pedro estaba abajo, en el patio. En esto llegó 
  una de las sirvientas del sumo sacerdote, y 
  al ver a Pedro, que se estaba calentando junto
  al fuego, se quedó mirándolo y le dijo: ‘
  Tú también andabas con Jesús, el de Nazaret’."
        Marcos 14, 66-67.





  
Nadie duerme aquella noche en la mansión de Caifás. En el patio, bañado por el plenilunio, los sirvientes han encendido un brasero para librarse del frío [1]. Del interior de la casa se escapan voces airadas y gritos descompuestos. Una gran parte del Sanedrín se halla reunida [2]. Ancianos, escribas y sacerdotes han sido convocados a toda prisa por emisarios del pontífice. Judas ha cumplido su palabra [3]. Pocas horas antes, en el olivar de Getsemaní, un piquete de la guardia del templo ha puesto preso a Jesús de Nazaret [4]. Ahora los sanedritas interrogan al prisionero y presentan testimonios para probar que su enseñanza es blasfema [5]

Una de las criadas del Sumo Sacerdote repara de pronto en un hombre que permanece junto al fuego, silencioso y retraído. Al resplandor de las llamas cree reconocerlo. ¿No es el que ha visto, en otras ocasiones, entre los seguidores del Nazareno? ¿No acompañaba a Jesús cuando éste entró a Jerusalén montando en un pollino, mientras la muchedumbre agitaba ramos de palmera [6]? ¿No estaba con el rabí aquel día en que los comerciantes fueron expulsados del templo...?[7]

La sirvienta se aproxima al hombre para mirarlo de cerca. Quizá no es el que supone. La casa de Caifás es lugar poco adecuado para los discípulos de aquel predicador cuya suerte va a decidir la junta suprema... Pero es el mismo, en efecto. ¿Qué estará haciendo allí?        

—Tú también andabas con Jesús, el de Nazaret [8] —le dice la mujer. 

El hombre la mira un momento, sobresaltado. Luego, apartándose de la lumbre, responde con voz temblorosa:   

  —No sé de qué estás hablando [9]

La criada está cada vez más segura de no engañarse. El hombre habla como galileo, y con dificultad disimula el temor que le causa aquel interrogatorio. Por eso ella se vuelve a los otros criados para advertirles, con el mohín satisfecho de la fémina que descubre un secreto: 

—Éste es uno de ellos [10].  

El hombre niega de nuevo. Pero su acento no pasa inadvertido para los circunstantes.  

—Seguro que tú también eres uno de ellos —dice alguien—. Hasta en tu manera de hablar se te nota [11]

El hombre se exaspera. Entre maldiciones y juramentos niega otra vez conocer al Nazareno[12].  

Y en ese momento canta un gallo [13].

MUJERES DE LA PASIÓN: (3) LA ESPOSA DE PILATO




     "Mientras Pilato estaba sentado en el 
     tribunal, su esposa mandó a decirle:
     No te metas con ese hombre justo, 
     porque anoche tuve un sueño horrible
     por causa suya."
                    Mateo 27, 19.

 La tradición legendaria la ha llamado Claudia Prócula [1]. Es la esposa de Poncio Pilato, procurador romano de la Judea, y muchas veces, en los años anteriores, ha oído la gritería del pueblo descontento frente al litóstrotos —patio enlosado— de la gobernación. Su marido no pierde oportunidad de mostrar desprecio por los judíos: introduce en Jerusalén las enseñas ornadas con la efigie imperial, saquea el tesoro del Templo para costear las obras públicas y no vacila en reprimir sanguinariamente toda manifestación subversiva [2]... Claudia está muy acostumbrada a presenciar tumultos y motines. 

Aquella mañana, sin embargo, perturban a la mujer los gritos de la muchedumbre que muy temprano, casi al despuntar el día, ha presentado un reo ante Pilato [3]. Desde su ventana presencia la señora el desarrollo del proceso. Argumentan, a la puerta del pretorio,  los sacerdotes principales, ruge la multitud que espera en la calle y el representante del emperador habla para imponer el orden. Sólo el Nazareno permanece en silencio, de pie ante su juez, con las vestiduras revueltas y el rostro fatigado por el insomnio. 

Pilato —más por su antipatía hacia los dirigentes del pueblo que por interés personal en Jesús— trata de salvar al procesado, contraponiéndolo a la temible figura de un preso llamado Barrabás [4], un delincuente que tal vez hoy la prensa denominaría terrorista. Desde la adoquinada plaza donde ha puesto su silla judicial el romano pregunta a la turba:  

—¿A quién quieren ustedes que les ponga en libertad: a Jesús Barrabás, o a Jesús, al que llaman el Mesías? [5] 

Un murmullo es por ahora la respuesta. Los sacerdotes, desconcertados, cuchichean entre ellos. El populacho rememora las hazañas delictuosas de Barrabás. 

Claudia envía a su esposo una tabilla con un breve recado: 'No te metas con ese hombre justo, porque anoche tuve un sueño horrible por causa suya' [6]

Pilato recibirá aquel mensaje, pero no hará caso de su contenido. Las decisiones de orden público no deben subordinarse a los sueños femeninos.

 Aleccionada por sus instigadores, olvidando el pasado del criminal, la turba pide a gritos la liberación de Barrabás. El procurador, para su perpetua deshonra, no tardará en cumplir el voto popular [7]

¿Qué habrá soñado la dama romana? ¿Qué pensamientos terribles la llevan a interceder por el acusado sin culpa? Nadie lo sabrá nunca. Pero tal vez, en medio de la noche, entre la niebla del sueño, Claudia Prócula ha visto a su cónyuge en el vano intento de lavarse las manos manchadas por el asesinato.

Enviado por Jenny Neme (Colombia)