lunes, 8 de diciembre de 2014

Acción de gracias e intercesión
(orientada hacia la justicia de género)

 Gracias te damos, Dios, porque nos creaste a tu imagen y semejanza, mujeres y hombres, somos obra moldeada con cariño por tus propias manos
.
Gracias te damos, Dios, porque nos capacitas –mujeres y hombres- con capacidades y limitaciones, y nos das la oportunidad diaria para convivir en amor y respeto mutuo.

Gracias te damos, Dios,  porque en Jesús quiebras tabúes y derribas muros que dividen y clasifican hombres y mujeres.

Intercedemos, Dios, por oídos abiertos, por una mirada respetuosa y tierna, para que haya diálogo, comprensión y respeto ante manifestaciones de género que no se encuadran en los modelos que hemos aprendido.


Ven, Espíritu Santo, brisa que revivifica, soplo de vida, quita la agresividad de entre nosotros, carga contigo toda nuestra arrogancia, reconstruye lazos de amor, redes de ternura y amparo mutuo.

                               ------------------------------------------------------------------------------
Graças te rendemos, Deus, porque nos criaste à tua imagem; mulheres e homens – somos obra do barro moldado com carinho por tuas próprias mãos.

Graças te rendemos, Deus, porque nos capacitas – mulheres e homens – com dons e com limitações, e nos dás a oportunidade diária para convivermos em amor e com respeito mútuo.

Graças te rendemos, Deus, porque em Jesus quebras tabus e derrubas muros que dividem e classificam homens e mulheres.

Intercedemos, Deus de toda a criação, por humildade para revisão e reconhecimento de atitudes que ferem e classificam pessoas, para que prevaleça a dignidade que cada mulher e cada homem receberam de ti.

Intercedemos, Deus, por ouvidos abertos, por olhar respeitoso e tenro, para que haja diálogo, compreensão e respeito diante de manifestações de gênero que não se enquadram nos modelos que temos aprendido.

Vem, Espírito Santo, brisa que revigora, sopro de vida, remove entre nós a agressividade, carrega contigo toda arrogância, reconstrói laços de amor, redes de ternura e amparo mútuo.



Romeu Martini (Brasil )
Copyright © Consejo Latinoamericano de Iglesias - Red de Liturgia del CLAI

jueves, 27 de noviembre de 2014

NOTICIAS DE PARAGUAY



Mi Historia

(Citlalli Ríos Bonilla)

            Mi nombre es Citlalli. Mi nacionalidad, mexicana. Nací en el D.F y tengo 37 años. Estoy casada con Roberto Hernández hace 19 años y tenemos 2 hijos (Daniel de 17 y Sara 11 años). Vivimos en Paraguay desde hace 5 años. Muy pronto cumpliremos 6 de residencia en este hermoso país. Llegamos un 30 de enero del año 2009.
            Decidimos venir a Paraguay por un llamado que Dios nos hizo de ir a estudiar. Estuvimos orando por más de dos años. Buscábamos una Universidad Menonita, pues mi esposo ama la teología menonita anabautista. El plan original era que yo fuera a estudiar la Licenciatura en Teología y mi esposo buscara trabajo porque no contábamos con el apoyo de alguna iglesia para mantenernos como familia. Sin embargo el plan de Dios era otro.
            Mi esposo no pudo obtener trabajo en el primer año, debido a que no conocíamos a nadie, porque como es sabido, Paraguay es el país de los amigos y si no te conocen es difícil entrar en alguna institución. Eso pensaba en aquel tiempo difícil. Pero Dios tenía un plan para nosotros y permitió a mi esposo estudiar junto conmigo el primer año de teología para poder acceder a una Maestría en Ciencias Pastorales, ya que él tiene una Lic. en Administración de Empresas pero no en Teología.
            Por la misericordia de Dios, durante ese año también pudo estudiar Capellanía Empresarial. Todos los recursos los puso el Señor. Y un pastor del Chaco supo de nuestra situación y nos consiguió una beca para vivir el segundo semestre del año, pues el primer semestre vivimos con lo que habíamos ahorrado en México.
            Dios trató con nosotros en gran manera en el área económica. Aprendimos a vivir con lo que Dios nos daba en ese momento. No sentimos tristeza sino al contrario un gozo grande por ver la mano de Dios moverse a nuestro favor,  viendo como cada día nos sustentaba de una manera sorprendente. Inclusive nuestros hijos no necesitaron zapatos mientras vivimos en CEMTA porque todos los niños andaban descalzos por tanto calor. Entonces no importaba que no tuvieran más que un par, y solo para ir al colegio.
Aprendimos a vivir entre los menonitas de las colonias (los aleguayos) y entre los latinos paraguayos (conocidos como latinguayos). Una mezcla impresionante de culturas entre el dialecto alemán en las rondas de tereré y el guaraní de los paraguayos.
Cuatro años vivimos en CEMTA y en ese transcurso conocimos a Martha y Rogelio Duarte, mi profesor por 3 años hasta que se fueron a Guatemala. Justo en mi segundo año de Teología el Profesor Rogelio me hizo la invitación de trabajar en la cárcel de Mujeres el Buen Pastor junto a su esposa Martha. Formamos un buen equipo y comencé aprender de esta hermosa Pastora, a quien considero mi amiga. Doy gracias a Dios por su vida ya que en este período, visitando la cárcel,  pude darme cuenta de que yo amaba trabajar con las mujeres, descubrí mi pasión por ayudarlas y ser de utilidad para sus vidas.
La primera vez que escuche de las Mujeres Teólogas de América Latina (MTAL) fue en el año 2009 en la Asamblea del Congreso Mundial Menonita que se llevó a cabo en Paraguay. La hermana Martha tuvo a bien invitarme y ahí me rencontré con algunos rostros conocidos como Rebeca González y Ofelia García. Me pareció bastante interesante y controversial la reunión que tuvieron debido a las diferentes posturas ya conocidas en las Iglesia Menonitas de la Convención (CONEMPAR) y los Hermanos Menonitas, donde hay grupos a favor y en contra del trabajo entre las mujeres, principalmente si son teólogas.
Con la hermana Martha soñamos en hacer algo para las mujeres. Un aporte en áreas donde hay mucha necesidad,  como en cuanto a violencia física, verbal y psicológica; baja autoestima, depresión, el matrimonio etc. Entonces Martha me comentó del taller que habían tenido en Bolivia y propuso que estuviésemos orando para que las hermanas que impartían ese taller pudieran venir a Paraguay.
Nuestras oraciones fueron escuchadas. Nos enteramos de que la hermana Estela Armoa, cuando estuvo en Bolivia, había hablado con las presentadoras del Taller “Cuidado mutuo entre mujeres”,  Rhoda  Shenk y Carolyn Heggen. De modo que soñamos con la posibilidad de hacer esto realidad entre las Menonitas y Hermanas Menonitas.
Entonces nos reunimos en un grupo de las dos convenciones para planear este hermoso taller que Dios estaba poniendo en nuestras manos e iniciar los preparativos. Sin embargo la organización se vio en shock por el fallecimiento de la hermana Estela. El mensaje que dio su familia fue muy claro para nosotras, NO DESISTAN, A ESTELA NO LE GUSTABAN LAS LAGRIMAS, ELLA HUBIERA QUERIDO QUE SIGUIERAN ADELANTE. Esto nos impulsó a continuar aun  con más pasión. Y por la misericordia de Dios se logró juntar a 113 mujeres aproximadamente que vinieron de muchas partes del Paraguay, de lugares lejanos. Y hasta de Argentina vino un grupo bastante numeroso, de entre 10 y 15 personas.
Nos dimos cuenta de que Dios estaba respaldando todo lo que hacíamos. Había puesto en el corazón de las mujeres esa necesidad de reunirnos y no solo eso, sino  que podían aprender cómo tratar a gente en situaciones de crisis, tales como pérdidas, depresión, enfermedad, etc.  Regresarían luego a reproducir en sus iglesias todo lo que habían aprendido.
Durante el taller sentimos fuertemente la presencia del Espíritu Santo obrando en la vida de las mujeres. Muchas fueron confrontadas, consoladas, restauradas  y sobre todo sanadas de sus diferentes situaciones. Volvían a casa con las pilas llenas y con la pasión de llevar a cabo este cuidado mutuo entre mujeres.
Actualmente muchas de nosotras seguimos reproduciendo el taller, capacitando a otras para hacerlo en su comunidad y también invitando a quienes sienten la necesidad de contar su historia para recibir sanidad de parte de Dios. Hemos aprendido a escuchar y a ser empáticas con el dolor de las mujeres que nos rodean.

Doy gracias a Dios porque me permite ser parte de este grupo y a la vez también doy gracias porque me permite trabajar junto con mi esposo en la organización de Diaconía-ADP (Asociación para el Desarrollo del Paraguay) donde tengo un completo acceso a mujeres en su mayoría no cristianas. Les acercamos la palabra de Dios a sus comunidades, oramos por ellas y las capacitamos en el área financiera. La finalidad es que puedan desarrollarse como mujeres empresarias. Muchas de ellas son cabeza de familia. Abarcamos las áreas social, económica y espiritual, buscando que ellas contribuyan al desarrollo de la comunidad. Para mayor información se puede visitar la página web de Diaconía:  http://www.diaconia.com.py/

jueves, 13 de noviembre de 2014

MÉXICO


De: Rodrigo Pedroza, México, D.F.














¿Qué hacemos los cristianos frente a la muerte?


         Salvo honrosas excepciones, en las iglesias modernas de tendencia anglosajona, o cuya doctrina se basa en tradiciones veterotestamentarias, interpretaciones constantinianas de pasajes como Romanos 13, o modas poco fundamentadas bíblicamente, se  habla en general de “victoria”.
 No decimos que ser “más que vencedores”  carezca de veracidad, pero si descontextualizamos los eslogan que permean la cristiandad del momento histórico en que nos toca vivir, perdemos de vista nuestro papel profético.
Ya sabemos que   el “papel profético” no es la habilidad extraña de saber el futuro, sino que se trata del análisis profundo y crítico del momento actual, de una deconstrucción político-cultural, de la denuncia de la maldad y el anuncio de un nuevo proyecto:   el Reino de Dios.
Entonces, en el contexto sociopolítico mexicano en que vivimos hoy, ¿cómo decir que andamos en “victoria”? Afirmamos todos juntos que en la cruz el Señor nos libró del pecado, la maldad, la muerte y el poder del diablo. Pero si tomamos esta verdad como un eslogan, entonces “andar en victoria” no es más que una manera escapista de huir del dolor (¿a quién le gusta sufrir?), en lugar de la encarnación de esa verdad concreta de liberación y de transformación radical de todo el sistema-vida.
“No te pido que los saques del mundo­  —la victoria es anuncio cotidiano y concreto, en-carnado del testimonio de vida para un mundo sin esperanza— sino que los libres de todo mal”.  Que el sistema de injusticia no nos deforme ni nos trastoque. Que no nos deforme en lo político ni en lo social, ya que no se trata solamente de aquella cosa abstracta del “mal diabólico”. Recordemos  con Pablo, que aquellas exousias que dominan el aire se concretan en el sistema-vida: el mal es concreto, para nada abstracto. Y que tampoco entremos en la inacción, porque somos profetas, en medio de lobos.

Entonces, decir “andamos en victoria”, implica mucho, pero mucho más que solamente decirlo. Al menos tendríamos que tener conciencia de que estamos enfrentando cotidianamente un sistema contradictorio, que produce muerte social, educativa, en nuestras relaciones políticas y fácticas.
Nuestra victoria en Cristo comienza entonces a transformarse en muchas preguntas acerca de cómo se podría convertir el contexto en el que vivimos en una real victoria.
 Y si pensamos que nuestra máxima victoria es el triunfo final de la Vida sobre la muerte en el momento histórico de la resurrección, entonces, vale la pregunta: en un contexto donde reina la muerte, ¿qué hacemos los cristianos frente a ella?
Pablo entiende que el último enemigo a vencer ni siquiera es el diablo, sino la muerte (1º Cor. 15:26). Y nos parece que no se refiere a la muerte natural, esto es, la muerte que acontece en un gusanito o en una persona, sino lo que separa del Señor a la humanidad como un todo.  Si así fuera se trataría de un sistema lleno de contradicciones que al final terminaría destruyéndose asimismo (y a todo lo contenido en él), sin esperanza. Y eso parece terrible.
Sin embargo, para el cristiano hay dos formas de concebir la muerte.
La primera es que  la muerte ha quedado totalmente dominada, sin poder bajo la autoridad de Cristo Jesús, que es el primero en regresar al vencerla de una vez para siempre haciéndose Señor y dador de Vida (Col.1:18, 1ª Tes. 4:13-18, Juan 5:21, etc.). El tema del Nuevo Testamento es que Jesús ha vencido, que triunfó de una vez para siempre sobre la muerte. Por eso nos enseñan los apóstoles que de acuerdo  con la obra de Cristo es necesario morir a lo que produce muerte, es decir, al pecado, y a mi vida pasada  ­—o sea, ¡al sistema-vida contradictorio que deformaba la imago Dei en mí!  donde no hay ética, donde el mal es tan sólo un “error”—  para vivir una vida nueva en el camino de Jesús.
En ese sentido, podemos pensar en un cuadrinomio muerte-arrepentimiento-vida-regeneración: ya no regresamos atrás, ni pensamos con nostalgia en Egipto. El que pone las manos en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios.  Para el que tiene fe en Jesús, la muerte ya no tiene poder, es sólo un paso que daremos antes de resucitar a aquella vida en la que la muerte ya no tendrá ni que mencionarse.
Fue así como Jesús nos marcó el camino (Juan 12:23-25). Y en ese sentido, si no “morimos a la muerte”, entonces, no damos fruto de vida. En nuestra tradición anabautista, la muerte significó una forma de dar testimonio de fidelidad y de amor al Señor con la propia vida, porque se esperaba con fe el día de la resurrección. Y así, en confianza con la obra del Señor Jesús, poder decir como Pablo,  “para mí, vivir es Cristo, morir una ganancia” (Fil. 1,20-21). ¡AMÉN! La muerte no nos asusta. No terminaremos ahí, y por eso no la aceptamos. Antes bien, predicamos la vida eterna en comunión con Cristo Jesús, quien es digno de todo honor y gloria por todos los siglos.
Pero hay una segunda forma de concebir la muerte, de la que no sabemos por qué en el cristianismo moderno ya no nos gusta hablar — tal vez  para no ofender a nadie o porque no es muy atractiva para las iglesias preocupadas por mantener a las masas dentro de las paredes del templo.   Me refiero al binomio concreto pecado-muerte. “El fruto del pecado es la muerte…” dice Romanos (6:23a).
Entonces sí, crece la preocupación. ¿Qué hacemos los cristianos frente a aquello que produce la muerte?  Según el texto, lo que produce muerte es el pecado. Y si lo que produce la muerte es el pecado, habría que especificar que “pecado” es la transgresión de la relación con el Señor dador de Vida, pero también con el prójimo. De esa forma, el pecado deja de ser algo abstracto (alguna entidad extrañísima, sin nombre) y se convierte en social, cultural, moral, político, erótico, pedagógico, etc.  En ese sentido, la muerte aparece en una sociedad alejada del Reino del Señor como muerte concreta: social, cultural, política, moral, erótica, etc. De eso, y como mexicanos, sabemos mucho.

¿Qué hacemos los cristianos frente al binomio pecado-muerte? Nuestro país está hundido en la muerte, pero el cristianismo se empeña en declarar otro eslogan: “vamos a salvar almitas”. ¡NO! ¡Eso no es bíblico! El mensaje de salvación, ese que predicamos en nombre del Señor Jesús, salva espiritual, social, moral, política, erótica, cultural, pedagógica y biológicamente. El mensaje de salvación es integral, esto es: es el anuncio de un proyecto nuevo que envuelve la vida y todas sus esferas hacia un nuevo futuro, que está incompleto sin las relaciones con el otro, el prójimo: la viuda, el pobre, el desamparado (Mar. 12:29-32). Esta novedad, viene al mundo a en-carnarse como paz para el que,  desesperado, lucha todos los días en la angustia de la muerte.
La transformación que comienza el día que venimos a Cristo es integral, y por lo tanto debe afectar la forma social de nuestro entorno. Sin embargo  nos quejamos de las marchas, del país, de todo. Nuestro país está hundido en muerte. Muerte social y cultural, religiosa y moral. Muerte en las relaciones humanas, muerte en todos lados… ¿Dónde queda la esperanza, si no hay uno, tan sólo uno, en quien se pueda confiar? Los cristianos debemos reflexionar sobre cuál es nuestra responsabilidad social y política frente a esta muerte concreta.
Social, porque desde nuestra perspectiva comunitaria  el cristianismo no es individualista. No puedes ser discípulo/a si te ocupas solo de lo tuyo. Eres discípulo/a en tanto que eres un agente de transformación donde quiera que vayas, aunque andes metiendo las narizotas donde no te llaman. Tu responsabilidad está para con el prójimo, el pobre, el desamparado, la viuda, el huérfano, el que está en la cárcel, el vecino borracho, el estudiante, etc.
Política, —a diferencia de la mal entendida praxis de Peña y sus secuaces— es más bien encontrar cómo hacer las cosas de manera que todo funcione para el servicio a los demás, o mejor dicho, “es una actividad que organiza y promueve la producción, reproducción y el aumento de la vida de sus miembros” (Dussel, 2006).
En ese sentido, como bien escribe Yoder, Jesús tiene una propuesta política, ética, de liberación, justicia y por supuesto, de VIDA en el Reino de Dios (Yoder, J. H., Jesús y la Realidad política). Si creemos, como dice en Hebreos que “Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos”, ¡Jesús sigue siendo el modelo a seguir! ¿Cuándo y dónde perdimos esa guía en nuestra experiencia religiosa?
El fruto del pecado es, sí,  la muerte, el mal, la injusticia y la violencia,  pero añade Romanos  6:23b “la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.  Esto es, el regalo que Dios nos dio en Cristo Jesús es justicia, es el bien, es comunión, es restauración de las relaciones hombre-Dios-prójimo y la esperanza de la paz. PAZ, hermanos y hermanas.
Si algo produce la muerte en el que no tiene fe, es el miedo. Pero nosotros tenemos  paz, y la paz es esperanza, y nuestra esperanza no nos defrauda. Pero otra vez, esta esperanza de paz frente a la muerte no es algo abstracto o individual (no es eirene, es SHALOM). Es esperanza social, cultural, moral, política, ¡en todos los sentidos!  Entonces  ¿qué hacemos los cristianos frente a la muerte?
Yo propongo que sigamos anunciando con palabras y hechos, y sobre todo con hechos, el Evangelio de Paz de nuestro Señor Jesús. Esa es nuestra real victoria en el mundo: el Evangelio de Paz. Que sigamos pregonando “arrepentíos, porque el Reino de Dios ha llegado” y junto con ello, que entendamos que la iglesia, esta comunidad de los ex adictos al mundo, debe existir como un Santuario de Paz, esto es, un lugar donde la injusticia social, donde la ignorancia cultural y política, y donde las relaciones eróticas, etc., adquieren un sentido totalmente nuevo bajo la enseñanza del Maestro. Donde hay esperanza, donde el Reino de Dios se concreta en la tierra, poquito a poco y quizás sólo como un adelanto de lo que viene, pero quizás con eso es más que suficiente…
Amaneció hoy y nos hicieron falta 43 muchachos (que representan a miles más). Esta iglesia, que es una Iglesia de Paz (nos referimos a la comunidad total anabautista) tiene mucho trabajo qué hacer. ¿No creen? Tenemos una responsabilidad ineludible para el cambio de la cultura de muerte en vida, con nuestras manos, con nuestro ejemplo, en nuestras pequeñas comunidades. Hay que echar a andar la creatividad, no sin antes hacer un análisis profético del lugar y el tiempo donde Dios nos ha colocado. El Reino de Dios es saber que siempre hay esperanza, ¡siempre!

Finalmente, veamos Mateo 5:3-10. Quizás sea extraño que terminemos con este texto, pero leámoslo como una oración, porque si preguntamos, ¿qué hacemos los cristianos frente a todo aquello que produce muerte? ¿Cuál es nuestra victoria en un contexto así? Seguramente Jesús, radiante de esperanza, y con la ternura con la que vio al joven rico, nos respondería: Ánimo, que el Reino de Dios, ha llegado…
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.



Rodrigo Pedroza, su hermano más pequeño.

miércoles, 22 de octubre de 2014

REFLEXIONANDO SOBRE LA CARTA QUE LE ENVÍAN A TIMOTEO (1 Timoteo).


                                                                               Por: Rebeca González Torres
                                                                                             Septiembre del 2014
                                                                                                          México D.F
LA CARTA
En una carta tradicional una persona escribe a otra, hablando de asuntos en común.
El remitente escribe de manera que el destinatario tenga una idea completa de lo
que se le quiere decir. Si la carta llegara a alguna otra persona y leyera el contenido,
no entendería lo que dice debido a que, ésta carta no fue escrita para ella, y
necesitaría saber la intención del remitente y la situación concreta del destinatario
para poderla interpretar.
Siempre he sabido que dentro del Nuevo testamento existen algunas cartas,
específicamente escritas por mano de Pablo o de algunos de sus discípulos. Las
cartas nos reflejan razones concretas por las que fueron escritas y tienen una
estructura y estilo propio de la época y del autor; ellas nos reflejan modos de vida,
formas de relacionarse, lenguaje propio del tiempo, cultura, etc. Así mismo, las
futuras generaciones que estudien nuestra forma de comunicación podrán descubrir
aspectos culturales muy propios de nuestra época y cuando escribimos un correo
electrónico que es la sustitución de las cartas de antaño, también ahí podrán ver
reflejada una estructura, estilo y cultura. Los motivos para escribir una carta son
bastos y varían según los intereses. Para que una persona ajena a una carta pueda
entender el contenido es necesario que conozca quien la envió porque y para qué;
también hay que conocer al destinatario porque de otra manera interpretará el
mensaje distorsionada mente. Esto nos lleva a pensar que hay que investigar el
tiempo que se escribió la carta y qué circunstancias históricas había en el lugar
donde se escribió y a quien se escribió. Haciendo una revisión exhaustiva podemos
comprender mejor el contenido, de otra manera podríamos equivocar el mensaje y
meter en líos al que escribe y a quienes es dirigido el mensaje.
Lo mismo ocurre con 1 Timoteo requiere que se haga una minuciosa revisión de
la carta sin sacar solo unas cuantas palabras de todo el mensaje global para no
distorsionar la idea y cambiar el espíritu del mensaje de Dios en todo el texto bíblico.
Lamentablemente esto no ha sucedido así, vemos que esta carta específicamente
los pasajes que nos hablan de las mujeres han sido usados para silenciar y
despreciar el trabajo de las mujeres, es común que en nuestras congregaciones se
haga uso de textos aislados para reafirmar el mensaje que quiero dar a la
congregación y se repiten con frases populares: “Como dice en la Palabra de
Dios…las mujeres callen en la congregación…”. Esto es usado para dar fuerza y
desarmar cualquier argumento que la ofendida/o quiera decir. 1 de Timoteo es
usado para quitar poder a las mujeres y negarles sus derechos, someterlas y
alimentar la cultura machista tan arraigada en nuestras culturas que se siguen
alimentando en el nombre de Dios. Otro ejemplo seria: Aislar un pequeño párrafo
de todo este escrito que estoy haciendo puede no decir claramente toda la intensión
de lo que intento dar a conocer.

Las ideas no pueden tener significado igual en todo lugar

Por otra parte en la época de 1 Timoteo, existían doctrinas que se manejaban con
diferentes propuestas y que se filtraban en la comunidad de fe.
Así también, una idea no puede tener el mismo significado en todo lugar. Por
ejemplo, decir que las mujeres son más independientes y libres el día de hoy es una
falacia. Quien haga esa declaración lo expresa desde su propia perspectiva. Porque
en un mismo tiempo y espacio hay mujeres creciendo y desarrollándose y otras
explotadas, sometidas y violentadas. El mensaje bíblico no se generaliza responde
a una realidad concreta directa y dolida que hay que atender.
Mi contexto es diferente al tuyo y el de las mujeres en el tiempo de Timoteo en
Éfeso, pero para todas hay un mensaje y una respuesta.
El encuentro con la profesora Elsa Tamez me abrió un panorama muy interesante
para comprender mejor 1 Timoteo. Después de digerir mejor los documentos y sus
enseñanzas, me pregunto: ¿Acaso el autor tendría la idea de los alcances que
tendría las recomendaciones de su carta?. Comúnmente cuando hacemos una
carta o un escrito lo único que queremos es responder a la situación que se nos
presenta, sin imaginar que lo que escribimos pueda animar o desanimar a otros.
Los alcances que ha tenido esta carta ha trascendido en tiempo y espacio, siendo
usada muchas veces para someter a las mujeres, limitando sus dones y en
ocasiones poniendo en enemistad a hombres y mujeres, agrupaciones,
denominaciones y hasta pueblos enteros. El gran compromiso que se adquiere al
analizar 1 Timoteo es poder dar respuesta que permita la liberación y no que se
continúen con el sometimiento y marginación de las mujeres.

Un mensaje

La carta fue dirigida a Timoteo y la iglesia que atendía. Este mensaje se extiende
en el tiempo y distancia hasta llegar a nuestras manos. Lo que nos toca como una
forma responsable es hacer las aplicaciones adecuadas y pertinentes. No es tarea
fácil ya que la carta está escrita desde un estilo de vida muy diferente al nuestro.
Como; formas de vestir, pensar, relacionarse, una cultura que promovía relaciones
jerárquicas bajo el sistema patriarcal donde los ricos tenían preminencia y por su
riqueza podían dominar las relaciones a su favor fuesen hombres o mujeres.

Las preocupaciones por Éfeso

Las preocupaciones que refleja la carta paulina enviada a (1) Timoteo, son cuatro
específicamente:
1. Las enseñanzas ajenas al evangelio de Jesús que estaban influyendo dentro
de la comunidad de fe como conceptos de salvación, matrimonio entre otros
temas.
2. Las mujeres ricas que por su aportación económica y liderazgo crearon poder
sobre las/los que menos tienen.
3. La administración de los recursos para beneficiar a un problema social como
era el exceso de diversas viudas.
4. La lucha de poder por tener puestos de autoridad entre hombres y mujeres
ricas, aspirando a una supervisión de los presbíteros.
Hay un mal que ha dañado a los hombres /mujeres en todos los tiempos y son
las riquezas que crean relaciones de injusticia y pareciera ser que en esta
comunidad el dinero es el motivo principal de la lucha de poder.

Aplicando la enseñanza de 1 Timoteo

Testimonio.
Paty era una mujer casada con tres hijos. Su esposo abandono el ministerio por que
se relacionó con otra mujer. Paty después de un tiempo de vivir frustrada decidió
regresar a la iglesia y hacer algo más con su vida, ya que por mucho tiempo vivio
sometida al marido violento ocupada solo con el hogar y sus hijos. Por el lado del
esposo por mucho tiempo vivió en dos casas; la de su esposa y la de la amante.
Un día Paty llego a buscar trabajo en una organización cristiana donde empezó
ayudando en la oficina y poco a poco se fue involucrando hasta llegar a ser
promotora de educación para los adultos, para terminar su primaria; ella logro cosas
increíbles que no imagino que podría hacer. Tenía un sueldo y un prestigio, todo el
trabajo que realizo después de dos años le dio mucha seguridad como persona.
Después de meditar mucho su situación llego el día que tomo la decisión de
separarse de su esposo. En la iglesia que asistía vieron mal su decisión de
separación y el esposo aprovecho la situación para regresar a la iglesia, haciéndose
el mártir; todos se confabularon para que ella no abandonara su casa ni a su
esposo, hicieron uso de pasajes bíblicos por aquí y por allí. Así lograron ponerla en
crisis. El esposo argumento que ella estaba aprendiendo mucho en la organización
donde participaba y que le estaban enseñando la biblia de una manera errónea.
Para entonces el pastor la ponía a dirigir el culto y dar clase a las mujeres. Cuando
el marido le dice todo su argumento de por qué ella esta tomando decisiones de

dejarlo. El pastor vuelve a usar versículos aislados para someter a Paty.
La fuerza que trae a los líderes eclesiales el hablar desde el pulpito y en el nombre
de Dios, tiene tal poder que puede cambiar decisiones. Paty salió de su trabajo y
quedo sometida a su hogar y esposo. Y volvió a su vida pasiva en la casa e iglesia.
Como este testimonio, podemos encontrar miles en la vida en todo lugar y tiempo.
Desafortunadamente Timoteo no es el mejor recurso para poder dar esperanza a
las mujeres sencillas como Paty en este tiempo. Nuestros ojos deben ir al
movimiento de Jesús donde las mujeres son vistas con dignidad teniendo voz y son
respetados sus dones.
1 Timoteo es un mensaje de reacomodo al sistema imperante como es el
Patriarcado en el imperio greco -romano. 1 Timoteo está alejado al movimiento de
Jesús donde las mujeres y los hombres tienen las mismas oportunidades.
No podemos condenar al autor, ya que se encontraba en una situación de riesgo.
¿Acaso debió haber permitido que las enseñanzas de otras doctrinas manipularan
la fe? o ¿las mujeres ricas asumieran una posición de autoridad, sometiendo a
los/las pobres a una enseñanza contaminada por las doctrinas que imperaban en
su tiempo? o ¿Permitir que la congregación diera honor y sumisión a las/los ricos
de acuerdo a los códigos de honor del sistema patriarcal? Seguramente en nuestro
tiempo nos hemos encontrado con situaciones muy parecidas, donde es
necesario usar reglas que nos ayuden a manejarlas para que no se salgan de
control.
El que envía la carta, el único recurso que tenía para contener a la comunidad de
fe en Éfeso es usar el modelo jerárquico del sistema patriarcal para someter a las
mujeres ricas y viudas y a los/las que dan enseñanzas distorsionadas del evangelio
del Reino. El mensaje global de la carta no puede concentrarse en el sometimiento
a las mujeres. Sino en la preocupación por una comunidad de fe que hay que
salvaguardar ante toda la problemática que tienen por delante. Así mismo hoy en
día, las preocupaciones que nos ocasiona el abuso de poder, dominación,
injusticia, sometimiento, enseñanzas equivocadas o contaminadas, debemos
encontrar desde el mensaje de Jesús soluciones pertinentes que orienten las
problemáticas que nos aquejan, concentrémonos en esta tarea y no nos
distraigamos con el uso de ideas aisladas que marginan y denigran, a mujeres y
hombres.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

NOTICIAS DE MÉXICO

CAMPAMENTO FEMENIL 2014, CEMM.


Después de un tiempo de planear, organizar y orar, el equipo de la femenil estuvo listo para recibir a 66 participantes ¡Gracias Señor! 
Tomar conciencia de la importancia que tiene el cuidado de nuestra salud física, en tan importante como ocuparnos con temor y temblor de nuestra salud espiritual. La propuesta es que ambas tampoco puede desligarse de una buena salud emocional, relacional e incluso ecológica. Todas las áreas de nuestra vida deben reflejar una sana espiritualidad cristiana como mujeres llamadas por Dios para ser partícipes de su reino nos vemos obligadas a cuidar nuestra espíritu tanto como las demás áreas de nuestra vida. Tiempo precioso de reflexionar, conocernos, crear, reir, tener una compañera de oración para este año, de cantar y claro de rica comida. Dios bendiga a todas las hermanas que dispusieron su corazón para asistir y aportar a nuestra vida. Animémonos a cumplir nuestros compromisos personales y eclesiales. y que el Señor de la vida nos bendiga para ser bendición a otr@s.

"Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de El" Jn. 3.17 Nosotras somo instrumentos para llevar esta salvación/sanidad/salud a los demás.
Dios nos bendijo con la presencia de su Espíritu de vida y de transformación.
OFELIA GARCÍA

viernes, 12 de septiembre de 2014

REPERCUSIONES DEL SEMINARIO TALLER "CUIDÁNDONOS ENTRE MUJERES" EN ARGENTINA (BRAGADO)

Preparándonos para un Ministerio de Compasión

Pasadas las 16 hrs., “hora del mate” (como solemos decir afablemente en Argentina), nos encontrábamos conversando, mate por medio por supuesto, entre amigas. Pronto nuestra conversación llegó a un tema que no podía esperar: la dolorosa situación de “Helena” (cambiaré los nombres por obvias razones), una mujer vecina del barrio, a quien “Mario”, el esposo, había golpeado la noche anterior. Ese día muy temprano, casi de madrugada, “Helena” tocó la puerta de casa de “Marta”, una de nosotras, pidiendo ayuda y refugio. “Helena tenía miedo que al despertar “Mario” arremetiera contra ella nuevamente”, nos relató nuestra amiga “Marta” quien la hizo entrar rápidamente –no podía esperarse menos de “Marta”, mujer de puertas abiertas- recibiéndola y abrigándola de inmediato. De pronto “Marta” hace una pausa silenciosa en su relato y ella, a quien los vericuetos y vicisitudes de la vida han hecho fuerte y con una templanza admirable, se quiebra y rompe en llanto: era el llanto de la misericordia, el llanto de quien siente el dolor de la otra y del otro, el llanto de aquella a quien su propia fuerza no le impide unir lágrimas al sufrimiento que toca a su puerta, pues es quizá su propio dolor, ese que ha amasado a lo largo de toda su vida, el que ahora le permite ser compasiva…
Lamentablemente en nuestro contexto Latinoamericano, a pesar de los esfuerzos hechos en cuanto a la defensa de los DDHH en perspectiva de Género, estas historias siguen siendo el “pan de cada día”. Casos como el de “Helena” y otros que se presentan con diferentes e innumerables tipos de violencia, algunos muy sutiles pero no menos lesivos, siguen tocando a nuestras puertas hoy….Y QUÉ HACER??
Frente a similares problemáticas surge en 2006 la pregunta: “¿Cómo pueden nuestras congregaciones atender mejor las necesidades de nuestras mujeres?”, la cual fue propuesta a 12 mujeres por Mennonite Women USA. Por medio del proceso grupal y de mutuo cuidado que vinculó de especial manera a estas 12 mujeres se originó el material titulado “Cuidándonos entre mujeres: preparándonos para un Ministerio de Compasión”. Dicho material posteriormente devino en experiencias de Taller realizadas ya en varios países de América Latina, versión del cual disfrutamos los días 16 al 18 del reciente mes de Agosto en Bragado, Buenos Aires- Argentina. Y así, con expectativa, anhelos, sueños compartidos y mucha esperanza, llegamos a Bragado mujeres pertenecientes a diversas Comunidades e Iglesias desde diferentes ciudades y localidades de Argentina, Brasil, y Estados Unidos. Mujeres que soñamos horizontes nuevos, donde la paz y la justicia se besen, donde la solidaridad con la vida nos permita construir sociedades libres de opresiones y violencias de todo tipo, donde nuestras mujeres, niñas, niños y jóvenes puedan sentirse abrigad@s, incluid@s, cuidad@s...Horizontes nuevos en donde otro mundo, con cielos abiertos y tierras sin cercados ni fronteras, sea posible….Allí estuvimos, unas y otros, y entre los unos y las otras bendiciéndonos porque fue encuentro de hermanas, de amigas, de compañeras y al mismo tiempo oportunidad para recibir el amoroso cuidado de algunos hermanos, compañeros y esposos que quisieron aportar su servicio voluntario en tareas como la de servir las mesas, la limpieza, la cocina y en hacer todo lo necesario para que pudiésemos sentirnos cómodas y disfrutar plenamente del Taller. Cuán alentadores signos de igualdad y solidario amor pudimos vivenciar allí! Sin duda, otro mundo es posible, sin violencia y con equidad...
….A propósito, aquella tarde, justo a la “hora del mate”, ante las lágrimas de “Marta” por el dolor de “Helena”, sólo teníamos a mano un silencio reverente y nuestro sororo abrazo para acompañarla…Parecía poco ante su angustia…Seguramente en ese momento el sentimiento de impotencia intentó paralizarnos a más de una…Quizá el miedo buscó apoderarse de alguna de nuestras voluntades…O tal vez la bronca que producen todas las violencias quiso instintivamente perderse y enquistarse en forma de odio, rencor y deseo de venganza en alguno de nuestros corazones…Pero estábamos allí, enjugando esas lágrimas producto del quebranto de una mujer en cuya vida la COMPASIÓN se ha hecho semilla fructífera, semilla que sana y se multiplica pues, quienes conocemos a “Marta”, podemos afirmar que ella ha sido abrazada por la Compasión y en ese abrazo sanada para ofrecer de la misma Compasión… Esa compasión que vence nuestras parálisis y nos empodera para abrir puertas…aquella que nos permite superar los miedos y hacer frente a las injusticias…aquella que nos invita a no conformarnos solamente con la protesta y el enojo que todas estas injusticias nos producen, sino a ir más allá en busca de estrategias para acompañar-nos en tantas situaciones de dolor y muerte que flagelan nuestras Comunidades y para transitar así juntas y juntos caminos de paz con justicia y equidad….Aquella tarde, como en el Taller, pudimos constatar que para iniciar esta caminada es fundamental e imprescindible que la GRACIA DE LA COMPASIÓN sea sembrada y cosechada en nos y entre nos.
Gracias a Dios Padre-Madre por su Compasivo Amor…Gracias amigas, gracias hermanas, gracias compañeras y compañeros de la vida en quienes sentimos esa Providencial, Incondicional y Sanadora presencia…De especial manera gracias a la entrega, visión, ministerio y buena voluntad de nuestras amadas hermanas Carolyn Heggen, Rhoda Keener, Berni Kaufman y Linda Shelly, quienes facilitaron esta versión de Taller en Bragado y continúan cruzando fronteras para seguir sumando y compartiendo generosamente su amor, vivencias, experticias, sabiduría, unción y aprendizajes en este Ministerio de Compasión: a través de sus preciosas vidas fueron llenas de aceite nuestras lámparas! Agradecida con las compañeras y compañeros de equipo con quienes soñamos que este Taller fuera posible en Argentina, de no haber soñado juntas y juntos no habría sido posible concretarlo. A la hermosa Comunidad Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires que con tanta compasión y misericordia ha acunado mis procesos y, acompañándome el camino, ha compartido mis alegrías y puesto bálsamo a mis heridas, mi entrañable amor y gratitud. Y, a nombre de quienes disfrutamos de tan rica y liberadora experiencia, gracias a la Red de Misiones, a Mennonite Women USA, al Congreso Mundial Menonita, al Movimiento de Teólogas Anabautistas de América Latina (MTAL), a la Región Centro de las Iglesias Menonitas de Argentina (IEMA), y a todas y todos las hermanas y hermanos que apoyan este Ministerio, por su respaldo y oración.
Tres veces he pedido al Señor que aparte de mí este sufrimiento, y me ha dicho: «Mi amor es todo lo que necesitas, pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad»” (1°Cor. 12:8-9).
Cuando empiezas a avanzar para ser una presencia sanadora, solo hay un lugar donde comenzar: contigo misma” (Susan C. Cutshall y James E. Miller).

Patricia González, Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires-Argentina
RHODA, PATRICIA, ESTER, GRACIELA, BERNI, AURORA, CAROLYN Y GLADYS
RHODA, ESTER, CAROLYN Y PATRICIA

miércoles, 3 de septiembre de 2014

NOTICIAS DESDE URUGUAY Y LA REPLICA DEL SEMINARIO TALLER "CUIDÁNDONOS ENTRE MUJERES"


"Les saludamos en el amor de Cristo desde Uruguay y les compartimos del Taller "Cuidándonos entre mujeres".
Unas 100 hermanas de cuatro diferentes Congregaciones han participado del Taller.
Estos Talleres fueron compartidos semanalmente y quincenal mente,dependiendo del espacio que nos dieran.
Asumimos el desafió con mucho entusiasmo, al igual que las hermanas que asistieron; las cuales participaron  con mucha expectativa disfrutando en especial las dinámicas.
Con la ayuda del Manual y la representación de "La Samaritana",se logro reafirmar el valor que tenemos como mujer.


En la segunda unidad se reafirmó el amor al prójimo mediante el monologo en Mateo 2: 1-12.(Llevando nuestra amiga a Jesús)
 Disfrutaron mucho de la dinámica con los muñecos.
Se reafirmo el concepto de que debemos amarnos y cuidarnos a nosotras mismas.
En la unidad tres se enfatizó el hecho de reconocer nuestros limites ante alguna situación puntual y  primeramente debemos de estar bien nosotras para poder ser efectivas al  ayudar,acompañar o sostener a otra mujer.
Hicimos una demostración de como se debe y como no se debe actuar en el momento de escuchar a alguien que venga muy angustiada a contarnos un problema.



Para la cuarta unidad,compartimos testimonios y les llego mucho "La Historia No Contada"( Samuel 13: 1-21).
Como que antes eramos espectadoras en la historia de Tamar y ahora de algún modo somos tan protagonistas como Tamar en las distintas situaciones que nos a tocado vivir.
Les adjuntamos unas fotos de uno de los Talleres.
Nos despedimos deseando reencontrarnos para continuar edificando nos mutuamente...
Les deseamos ricas bendiciones."


Cecilia Dora Perez y Doreley B Fernandez.