miércoles, 17 de septiembre de 2014

NOTICIAS DE MÉXICO

CAMPAMENTO FEMENIL 2014, CEMM.


Después de un tiempo de planear, organizar y orar, el equipo de la femenil estuvo listo para recibir a 66 participantes ¡Gracias Señor! 
Tomar conciencia de la importancia que tiene el cuidado de nuestra salud física, en tan importante como ocuparnos con temor y temblor de nuestra salud espiritual. La propuesta es que ambas tampoco puede desligarse de una buena salud emocional, relacional e incluso ecológica. Todas las áreas de nuestra vida deben reflejar una sana espiritualidad cristiana como mujeres llamadas por Dios para ser partícipes de su reino nos vemos obligadas a cuidar nuestra espíritu tanto como las demás áreas de nuestra vida. Tiempo precioso de reflexionar, conocernos, crear, reir, tener una compañera de oración para este año, de cantar y claro de rica comida. Dios bendiga a todas las hermanas que dispusieron su corazón para asistir y aportar a nuestra vida. Animémonos a cumplir nuestros compromisos personales y eclesiales. y que el Señor de la vida nos bendiga para ser bendición a otr@s.

"Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de El" Jn. 3.17 Nosotras somo instrumentos para llevar esta salvación/sanidad/salud a los demás.
Dios nos bendijo con la presencia de su Espíritu de vida y de transformación.
OFELIA GARCÍA

viernes, 12 de septiembre de 2014

REPERCUSIONES DEL SEMINARIO TALLER "CUIDÁNDONOS ENTRE MUJERES" EN ARGENTINA (BRAGADO)

Preparándonos para un Ministerio de Compasión

Pasadas las 16 hrs., “hora del mate” (como solemos decir afablemente en Argentina), nos encontrábamos conversando, mate por medio por supuesto, entre amigas. Pronto nuestra conversación llegó a un tema que no podía esperar: la dolorosa situación de “Helena” (cambiaré los nombres por obvias razones), una mujer vecina del barrio, a quien “Mario”, el esposo, había golpeado la noche anterior. Ese día muy temprano, casi de madrugada, “Helena” tocó la puerta de casa de “Marta”, una de nosotras, pidiendo ayuda y refugio. “Helena tenía miedo que al despertar “Mario” arremetiera contra ella nuevamente”, nos relató nuestra amiga “Marta” quien la hizo entrar rápidamente –no podía esperarse menos de “Marta”, mujer de puertas abiertas- recibiéndola y abrigándola de inmediato. De pronto “Marta” hace una pausa silenciosa en su relato y ella, a quien los vericuetos y vicisitudes de la vida han hecho fuerte y con una templanza admirable, se quiebra y rompe en llanto: era el llanto de la misericordia, el llanto de quien siente el dolor de la otra y del otro, el llanto de aquella a quien su propia fuerza no le impide unir lágrimas al sufrimiento que toca a su puerta, pues es quizá su propio dolor, ese que ha amasado a lo largo de toda su vida, el que ahora le permite ser compasiva…
Lamentablemente en nuestro contexto Latinoamericano, a pesar de los esfuerzos hechos en cuanto a la defensa de los DDHH en perspectiva de Género, estas historias siguen siendo el “pan de cada día”. Casos como el de “Helena” y otros que se presentan con diferentes e innumerables tipos de violencia, algunos muy sutiles pero no menos lesivos, siguen tocando a nuestras puertas hoy….Y QUÉ HACER??
Frente a similares problemáticas surge en 2006 la pregunta: “¿Cómo pueden nuestras congregaciones atender mejor las necesidades de nuestras mujeres?”, la cual fue propuesta a 12 mujeres por Mennonite Women USA. Por medio del proceso grupal y de mutuo cuidado que vinculó de especial manera a estas 12 mujeres se originó el material titulado “Cuidándonos entre mujeres: preparándonos para un Ministerio de Compasión”. Dicho material posteriormente devino en experiencias de Taller realizadas ya en varios países de América Latina, versión del cual disfrutamos los días 16 al 18 del reciente mes de Agosto en Bragado, Buenos Aires- Argentina. Y así, con expectativa, anhelos, sueños compartidos y mucha esperanza, llegamos a Bragado mujeres pertenecientes a diversas Comunidades e Iglesias desde diferentes ciudades y localidades de Argentina, Brasil, y Estados Unidos. Mujeres que soñamos horizontes nuevos, donde la paz y la justicia se besen, donde la solidaridad con la vida nos permita construir sociedades libres de opresiones y violencias de todo tipo, donde nuestras mujeres, niñas, niños y jóvenes puedan sentirse abrigad@s, incluid@s, cuidad@s...Horizontes nuevos en donde otro mundo, con cielos abiertos y tierras sin cercados ni fronteras, sea posible….Allí estuvimos, unas y otros, y entre los unos y las otras bendiciéndonos porque fue encuentro de hermanas, de amigas, de compañeras y al mismo tiempo oportunidad para recibir el amoroso cuidado de algunos hermanos, compañeros y esposos que quisieron aportar su servicio voluntario en tareas como la de servir las mesas, la limpieza, la cocina y en hacer todo lo necesario para que pudiésemos sentirnos cómodas y disfrutar plenamente del Taller. Cuán alentadores signos de igualdad y solidario amor pudimos vivenciar allí! Sin duda, otro mundo es posible, sin violencia y con equidad...
….A propósito, aquella tarde, justo a la “hora del mate”, ante las lágrimas de “Marta” por el dolor de “Helena”, sólo teníamos a mano un silencio reverente y nuestro sororo abrazo para acompañarla…Parecía poco ante su angustia…Seguramente en ese momento el sentimiento de impotencia intentó paralizarnos a más de una…Quizá el miedo buscó apoderarse de alguna de nuestras voluntades…O tal vez la bronca que producen todas las violencias quiso instintivamente perderse y enquistarse en forma de odio, rencor y deseo de venganza en alguno de nuestros corazones…Pero estábamos allí, enjugando esas lágrimas producto del quebranto de una mujer en cuya vida la COMPASIÓN se ha hecho semilla fructífera, semilla que sana y se multiplica pues, quienes conocemos a “Marta”, podemos afirmar que ella ha sido abrazada por la Compasión y en ese abrazo sanada para ofrecer de la misma Compasión… Esa compasión que vence nuestras parálisis y nos empodera para abrir puertas…aquella que nos permite superar los miedos y hacer frente a las injusticias…aquella que nos invita a no conformarnos solamente con la protesta y el enojo que todas estas injusticias nos producen, sino a ir más allá en busca de estrategias para acompañar-nos en tantas situaciones de dolor y muerte que flagelan nuestras Comunidades y para transitar así juntas y juntos caminos de paz con justicia y equidad….Aquella tarde, como en el Taller, pudimos constatar que para iniciar esta caminada es fundamental e imprescindible que la GRACIA DE LA COMPASIÓN sea sembrada y cosechada en nos y entre nos.
Gracias a Dios Padre-Madre por su Compasivo Amor…Gracias amigas, gracias hermanas, gracias compañeras y compañeros de la vida en quienes sentimos esa Providencial, Incondicional y Sanadora presencia…De especial manera gracias a la entrega, visión, ministerio y buena voluntad de nuestras amadas hermanas Carolyn Heggen, Rhoda Keener, Berni Kaufman y Linda Shelly, quienes facilitaron esta versión de Taller en Bragado y continúan cruzando fronteras para seguir sumando y compartiendo generosamente su amor, vivencias, experticias, sabiduría, unción y aprendizajes en este Ministerio de Compasión: a través de sus preciosas vidas fueron llenas de aceite nuestras lámparas! Agradecida con las compañeras y compañeros de equipo con quienes soñamos que este Taller fuera posible en Argentina, de no haber soñado juntas y juntos no habría sido posible concretarlo. A la hermosa Comunidad Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires que con tanta compasión y misericordia ha acunado mis procesos y, acompañándome el camino, ha compartido mis alegrías y puesto bálsamo a mis heridas, mi entrañable amor y gratitud. Y, a nombre de quienes disfrutamos de tan rica y liberadora experiencia, gracias a la Red de Misiones, a Mennonite Women USA, al Congreso Mundial Menonita, al Movimiento de Teólogas Anabautistas de América Latina (MTAL), a la Región Centro de las Iglesias Menonitas de Argentina (IEMA), y a todas y todos las hermanas y hermanos que apoyan este Ministerio, por su respaldo y oración.
Tres veces he pedido al Señor que aparte de mí este sufrimiento, y me ha dicho: «Mi amor es todo lo que necesitas, pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad»” (1°Cor. 12:8-9).
Cuando empiezas a avanzar para ser una presencia sanadora, solo hay un lugar donde comenzar: contigo misma” (Susan C. Cutshall y James E. Miller).

Patricia González, Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires-Argentina
RHODA, PATRICIA, ESTER, GRACIELA, BERNI, AURORA, CAROLYN Y GLADYS
RHODA, ESTER, CAROLYN Y PATRICIA

miércoles, 3 de septiembre de 2014

NOTICIAS DESDE URUGUAY Y LA REPLICA DEL SEMINARIO TALLER "CUIDÁNDONOS ENTRE MUJERES"


"Les saludamos en el amor de Cristo desde Uruguay y les compartimos del Taller "Cuidándonos entre mujeres".
Unas 100 hermanas de cuatro diferentes Congregaciones han participado del Taller.
Estos Talleres fueron compartidos semanalmente y quincenal mente,dependiendo del espacio que nos dieran.
Asumimos el desafió con mucho entusiasmo, al igual que las hermanas que asistieron; las cuales participaron  con mucha expectativa disfrutando en especial las dinámicas.
Con la ayuda del Manual y la representación de "La Samaritana",se logro reafirmar el valor que tenemos como mujer.


En la segunda unidad se reafirmó el amor al prójimo mediante el monologo en Mateo 2: 1-12.(Llevando nuestra amiga a Jesús)
 Disfrutaron mucho de la dinámica con los muñecos.
Se reafirmo el concepto de que debemos amarnos y cuidarnos a nosotras mismas.
En la unidad tres se enfatizó el hecho de reconocer nuestros limites ante alguna situación puntual y  primeramente debemos de estar bien nosotras para poder ser efectivas al  ayudar,acompañar o sostener a otra mujer.
Hicimos una demostración de como se debe y como no se debe actuar en el momento de escuchar a alguien que venga muy angustiada a contarnos un problema.



Para la cuarta unidad,compartimos testimonios y les llego mucho "La Historia No Contada"( Samuel 13: 1-21).
Como que antes eramos espectadoras en la historia de Tamar y ahora de algún modo somos tan protagonistas como Tamar en las distintas situaciones que nos a tocado vivir.
Les adjuntamos unas fotos de uno de los Talleres.
Nos despedimos deseando reencontrarnos para continuar edificando nos mutuamente...
Les deseamos ricas bendiciones."


Cecilia Dora Perez y Doreley B Fernandez.

jueves, 5 de junio de 2014



















INFORME DÍA MUNDIAL DE ORACIÓN (DMO) 
BOGOTÁ, COLOMBIA
Domingo, Mayo 25 2014

Estimadas hermanas:
Es un gran placer entrar en contacto de nuevo para contarles lo que fue nuestra celebración del DMO en
Bogotá, Colombia el domingo 25 de Mayo del presente año en la Iglesia Menonita de Teusaquillo
Realizamos esta liturgia en el marco de los dos cultos que se llevan a cabo cada domingo en la iglesia, uno a
las 8:45am y otro a las 11:30am.
En el primer culto contamos con una asistencia de 112 personas quienes participaron de una u otra forma
con alegría de la programación. En el segundo culto se contó con una asistencia de 72 Personas
Guiándonos por la propuesta recibida, ajustamos dicha propuesta a nuestro orden, dando como resultado
un muy buen tiempo de conocimiento de los países, reflexión, oración y cánticos, centrándonos, por
supuesto, en nuestros hermanos países de Nicaragua, Honduras y Chile. Pudimos escuchar los testimonios
enviados por nuestras hermanas desde Honduras y Nicaragua y luego tuvimos tiempo de oración
comunitaria por dichas peticiones.
En el desarrollo del programa contamos con la participación de hombres y mujeres de la comunidad, y
algunas que forman parte de MTAL , quienes estuvieron muy dispuestos y dispuestas a participar.
Yo, Zaraí, dirigí el culto y Alix nos colaboró con la reflexión.
A continuación algunas fotos del evento.

Muchas Bendiciones!

Zaraí Gonzalía

Co-coordinadora Zona Andina
PRESENTACIÓN DE NICARAGUA


PRESENTACIÓN DE CHILE

PRESENTACIÓN DE HONDURAS
REFLEXIÓN, ALIX LOZANO
PROCLAMACIÓN DE LA ESPERANZA


 VELAS ENCENDIDA POR CADA PAÍS
MAPA FINAL CON PRESENTACIONES, TESTIMONIOS, PETICIONES Y PROCLAMACIÓN DE LA ESPERANZA

miércoles, 4 de junio de 2014


INFORME ENCUENTRO MUJERES TEÓLOGAS – ISLA MARGARITA – VENEZUELA
“Taller Cuidándonos entre Mujeres”

Margarita, mayo 1 al 3 de 2014



“Ciertamente el bien y la misericordia de Dios me seguirán todos los días de mi vida” Sal. 23:6 Inicio este informe dando testimonio, como lo manifiesta este versículo, pues pudimos palpar las bondades durante todo el taller.
Iniciamos el taller “Cuidándonos entre Mujeres”  el día Jueves 1 de mayo con la participación de 43 mujeres provenientes de diferentes comunidades de Isla Margarita y de Venezuela.
El apoyo de la Red de Misiones nos permitió disfrutar  del taller a manera de Retiro en el hotel  La Posada de la Abuela Julia, donde las actividades las desarrollamos con libertad y tranquilidad, a pesar de las altas temperaturas.    Agradecemos a Dios por esta oportunidad.
En este espacio participaron pastoras y lideresas de varias comunidades:   menonitas, pentecostales y comunidades independientes (Comunidad Menonita de Camino, Comunidad Menonita de Paz, Centro Cristiano Vida Nueva, Comunidad Ebenezer-Pentecostal,  Comunidad Manantial de Vida, Comunidad Fuente de Agua Viva) de Isla Margarita  y de las Comunidades Menonitas de Manantial de Vida y El Shaday de Caracás.
La Programación se desarrolló según lo previsto en el horario que adjuntamos con la participación de varias hermanas que formaron equipo con nosotras como facilitadoras:
·        Los devocionales dirigidos por las hermanas de las comunidades de la Isla y por Martha lucía Gómez.   
·        Espacios de compartir y esparcimiento dirigidos por las hermanas de Margarita  y de Venezuela. 
·        Facilitación de los talleres, capacitación, presentación y ampliación sobre la reseña y visión del Movimiento de Mujeres Teólogas y ministración por Martha Lucía Gómez y Zaraí Gonzalía.
Fue un grupo muy heterogéneo en edades, transfondos religiosos y visión de la espiritualidad.  Sin embargo, en todo participativo, dinámico y muy creativo.
La dinámica de las máscaras produjo un gran impacto, así se evidenció en la evaluación del último día:   para  algunas mujeres en un principio de resistencia pero poco a poco las hermanas fueron compartiendo y expresando su profunda necesidad de soltar máscaras y hábitos que les hacen daño.   Se dio espacio para que las mujeres compartieran de sus experiencias e historias, algunas de  las cuales, nos llenaron de sorpresa, pero también de la certeza de que Dios habla en el silencio, en medio de las dificultades y también, en medio de las situaciones incomprensibles.
Los testimonios, el encuentro con la Palabra y las reflexiones grupales  y pudieron reconocerse como hijas amadas de Dios y que sus vidas son valiosas para Él.
Las dinámicas permitieron socializar experiencias y valorar las historias de las diferentes mujeres que compartieron.   De esta manera,  podemos encontrar formas de escucharnos unas a otras para acompañarnos y juntas iniciar procesos de sanación integral que nos permita acompañar y sanar también a otras.
El taller contó con un tiempo para relajarse en la piscina, una noche para compartir cantos, expresiones artísticas y bailes, lo que posibilitó en estrechamiento de relaciones y el reconocimiento de habilidades, dones y talentos.
Se propició un espacio para presentar el movimiento, (sus orígenes, su dinámica, sus logros, sus proyecciones); para presentar a las mujeres que conformarán el equipo dinamizador  de Venezuela,  para que las mujeres pudieran hacer sus preguntas sobre el movimiento, como también para promover la multiplicación de este taller y motivar a la celebración del Día Mundial de Oración, ante lo cual se mostraron muy receptivas.
En el marco del taller realizamos una  reunión con el equipo dinamizador, con el objetivo de pensar en formas de multiplicar el taller y de celebrar el DMO. Surgieron varias ideas para ser consideradas.
Fueron muchos los agradecimientos expresados por las mujeres por esta oportunidad maravillosa (como la llamaron), de poder  disfrutar de este tiempo para conocerse mejor como personas, como parte de una comunidad y como hijas amadas de Dios.
Como facilitadoras agradecemos a Dios su compañía, su guía y sabiduría derramadas sobre nosotras en el desarrollo de este taller, a la Comunidad Menonita de Pereira y al SBMC por brindarnos la posibilidad de contar con el tiempo necesario para participar del evento. Nuestros agradecimientos a la Red de Misiones, en la persona de Linda Shelly, quien con su aporte económico hizo posible que dispusiésemos de un espacio  exclusivo y reservado para el evento; a las mujeres lideresas de las diferentes comunidades, quienes motivaron a este ramillete de participantes; a Euclides Bauza, Jorge Nader y Erwin Mirabal por sus aportes, su gestión y disposición incondicional y claro está, a todas y cada una de las personas que nos acompañaron con sus oraciones.

A todas y todos un fuerte abrazo!

Martha Lucía Gómez y Zaraí Gonzalía

Co-coordinadoras MMT - Zona Andina 

martes, 3 de junio de 2014

         TESTIMONIO DEL DÍA DE ORACIÓN

EN LA IGLESIA ANABAUTISTA MENONITA DE BUENOS AIRES (ARGENTINA)

 POR : PATRICIA GONZALEZ

































Eran las 10 horas y algunos minutos de la mañana,  y su rostro sereno iluminó la entrada, como amasando con aquella expresión confiada  -signo inconfundible de quienes han aprendido a caminar en la fe-  aquel dolor que le produce la partida de su compañero.  Pero ella sabe que esa partida no es ausencia  y por eso “amasa” aquel dolor con confianza, como se amasa el trigo, para luego servirlo convertido en amor a tantas y tantos que siempre lo hemos recibido de ella en la mesa de la vida cotidiana...Qué más espléndido milagro! El dolor amasado y transformado en amor y misericordia...Ella, Sofi, en esta mañana de domingo y de Encuentro Comunitario, nos  hizo traer a la mente y al corazón  a tantas mujeres, hermanas, amigas, madres, hijas,  todas compañeras de camino quienes han hecho tan valiosa nuestra historia personal, comunitaria, social, humana….
















PATRICIA, SOFIA Y EBELIA
Domingo 25  de Mayo en el cual,  con nuestra Comunidad Anabautista Menonita de Buenos Aires en Floresta, quisimos unirnos al Día Mundial de Oración propuesto por el MTAL.  La fuerza del testimonio de Sofi junto a la memoria de su esposo David –quien ahora descansa en la plenitud del Señor-  armó una hoguerita cuyo fuego nos ayudó a contemplar el dolor en perspectiva de esperanza y resurrección. Y recordamos en ella especialmente a las mujeres y hermanas de Chile, Honduras y Guatemala:  su realidad, sus familias, sus vecindarios y Comunidades,  y nos unimos así a sus luchas, sus andaduras, sus dolores y alegrías, sus desafíos, sus sueños,  todo ello de múltiples colores, como lo es la piel de la mujer Latinoamericana…Celebramos con ellas que todas y todos somos tierra, fuego, agua, aire y que estos elementales nos ponen frente a nuestra esencia, esa esencia que nos dice  que somos  cada una y cada uno,  y a la vez  UNIDAD !  (1° Cor. 12, 12-ss..  /  Rom. 12, 5-ss.. )

Unidas y unidos en acción de gracias porque ya No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni mujer: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús…  (Gál.  3,28)
















"COMUNIDAD ANABAUTISTA MENONITA DE BUENOS AIRES"








viernes, 23 de mayo de 2014

El propósito del Señor es la Paz. La Paz es un don de Dios.
Prédica realizada por Silvia Flores, el día 18 de mayo en la iglesia Casa Horeb,
de la ciudad de Guatemala

Después de escuchar estos testimonios, y los motivos de oración para cada uno de los tres países, pensemos ¿Qué es lo que estamos pidiendo para estos 3 países y para Guatemala? ¿Qué resultados esperamos? ¿Cómo es la Paz que le pedimos al Señor? Si el propósito del Señor es la Paz ¿Cómo sería idealmente un mundo de Paz o en Paz? ¿Cómo sería el mundo si el propósito del Señor se cumpliera? Y al mismo tiempo, pensemos ¿A qué nos llama el Señor con estos acontecimientos?
En los textos de base para esta reflexión, descubrimos que la Paz no se alcanza por la fuerza, ni por el poder de este mundo, la Paz viene de Dios, y el PUEBLO que busca a Dios la encuentra.
Decimos que la Paz es un don de Dios, que viene de Dios y si Él no nos la envía, inútiles son nuestros esfuerzos. Sabemos también que la Paz es una tarea nuestra, Jesús constantemente dijo a sus discípul@s “La Paz sea con ustedes” o “a donde quiera que vayan saluden llevando la Paz” esto quiere decir que ese don ya se nos ha dado. En Juan 14,27 Jesús vuelve a decir "Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se las doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo”.
Y en esta frase hay cosas importantes, Dios, a través de Jesús ya nos dio el don de SU PAZ, no cualquier paz, Jesús especifica que no es como la que dan los que son del mundo. La Paz que nos da el Señor no es posible conquistarla con guerras, con violencia o por la fuerza, no se puede imponer, no se negocia, no consiste en el equilibrio de fuerzas, no produce temor ni terror. La Paz de Dios, nos dice Isaías 32:17, es fruto de la justicia. “La justicia producirá paz, tranquilidad y confianza para siempre”. Esto significa que donde hay injusticia, donde hay estructuras injustas, no cabe la Paz de Dios.
Como Anabautistas hemos recibido la tarea de ser pacificadores, o sea, la tarea de facilitar la Paz al mundo, pero no como la entiende el mundo, sino como nos la da Dios. Esta es una tarea asignada por Dios, es una tarea divina y por lo tanto es necesario convencernos de que es una tarea posible. Porque Dios está con nosotros, Jesús dijo “No teman, yo estaré con ustedes siempre”
Nosotr@s hemos asumido esta tarea, somos gente buena, somos compasivos y misericordiosos, somos solidarios, nos amamos, tenemos fe, creemos en Jesús y tratamos de ser sus discípul@s, confesamos que Él es nuestro Señor y Salvador Entonces ¿por qué no logramos instaurar la Paz en el mundo? ni siquiera en nuestros lugares.
Cristianas y cristianos confiamos en el poder de la oración, confiamos en que el único que puede arreglar la situación es Dios, creemos que la oración todo lo soluciona y nos reunimos a orar, aunque muchas veces esperamos que Dios realice toda la tarea. Y no digo que la oración no sea necesaria, creo que es indispensable, pues es la forma de comunicarnos con el Señor; de escucharle, sobre todo si oramos en dos vías. Y nuestra oración no ha sido suficiente para instaurar la Paz.
También asumimos la tarea de invitar a más gente a las iglesias, creemos que si somos muchos agradamos a Dios, queremos lograr que se “conviertan a Cristo”, nos reunimos para adorarle en todo momento y lugar, estudiamos la Biblia, la escudriñamos, la aprendemos de memoria, ofrendamos el diezmo, sentimos que estamos cumpliendo nuestra tarea de discípulos y discípulas… Y esto no ha sido suficiente para instaurar la Paz.
Mucha gente buena, movida por su fe, dedica su tiempo y hasta su vida entera al servicio o en beneficio de otras personas necesitadas o menos afortunadas, hay pastores, sacerdotes, religiosos, maestros, comadronas, enfermeras, médicos, jóvenes comprometidos con la construcción de vivienda digna, en alfabetización, en programas de salud, etc. gente con mucha vocación, sin embargo, aunque su espíritu vive en el amor y en el servicio a los demás, aunque su trabajo produce frutos del Reino, “probaditas del Reino”, tampoco ha sido suficiente para alcanzar la Paz.
Hemos respondido al llamado de ir a donde está la gente más necesitada, como cuando el terremoto en San Marcos, o en apoyo a la resistencia de la gente en Barillas o La Puya; hemos ido a visitar a la gente que está en los hospitales, en la cárcel o a la que está en situación de calle, sentimos el llamado de Dios en cada una de esas personas o situaciones, nos movemos a llevarle víveres, ropa, compañía, consuelo, a llevarle la Palabra de Dios… Pero no ha sido suficiente. No hemos instaurado la Paz en estos lugares. Y no quiero decir que no sigamos haciéndolo, al contrario, es una exigencia en las bienaventuranzas. Pero vemos con tristeza que no hemos cambiado su situación, no solucionamos sus problemas.
En nuestra Visión y Misión como Casa Horeb está el compromiso de acercar el Reino de Dios. Los objetivos de las pastorales tienen como finalidad acercar el Reino de Dios. Y todo eso es bueno ¿Qué nos falta entonces?
¿Qué es lo que no hemos entendido del Proyecto de Dios?
Cristianas y cristianos llevamos 2000 años y no hemos logrado cambiar el mundo, es más, a veces da la impresión de que estamos peor que en el tiempo de Jesús, otras veces vemos con tristeza que quienes se dicen discípulos de Jesús son quienes obstaculizan el Propósito de Dios, son ellos quienes la obstruyen, la desvían y no permiten que haya Paz. Eso nos diría que transformar el mundo, que instaurar la justicia y la Paz en esta tierra no es posible y tal vez, humanamente no lo sea. Pensemos profunda, realista y sinceramente ¿Creemos que es posible que nosotr@s cristianos y cristianas de hoy logremos un mundo de Paz?...
Entonces ¿qué es lo que sucede? ¿Por qué no logramos avanzar? ¿Qué es lo que nos impide cumplir con esta tarea?
Jesús habló “del que manda en este mundo” es a él quien a quien responde el sistema en el que vivimos, que nos ha metido muy hondo sus principios, sus anti-valores que no nos permiten ver con los ojos de Jesús. Nos ha enceguecido, no nos permite cuestionarlo y consigue que lo aceptemos y lo justifiquemos. Hace que veamos con naturalidad el individualismo, él que haya ricos y pobres, más aún, que algunos se enriquezcan de manera obscena a costa del empobrecimiento, la marginación y la muerte de grandes mayorías. Nos decía Willy Hugo que las 3 personas más ricas del mundo posen la riqueza equivalente a 42 países. Una caricatura que publicó Casa Horeb muestra a 1% de la población mundial poseyendo la mitad del planeta ¿Para qué les sirve acumular tanto? ¿Para sentirse como dioses?
Esos principios y antivalores del sistema justifican que nos separarnos en categorías, tanto de personas, naciones, culturas como de oficios, unos que valen más y otros que no cuentan y son desechables; justifican el individualismo, el consumismo, la competencia; justifican la apropiación de los dones que hemos recibido para usarlos en nuestro propio beneficio; nos hacen cómplices o indiferentes frente a hechos de negligencia, corrupción o malversaciones por parte de las autoridades, justifican el silencio ante la promulgación de Leyes que favorecen a los capitales, por encima de las personas...
Todo esto que provoca miedo, indiferencia o conformismo ante tanta muerte, injusticia, sufrimiento, violencia, despojo, etc., nos convierte también víctimas del sistema.
Sabemos que Dios nos habla en la realidad, en los acontecimientos, en la historia… Escuchemos ¿Qué es lo que nos dice, que nos grita, qué nos exige a través de los signos de los tiempos? ¿Dónde nos está hablando Dios hoy? ¿Qué es lo que le pide a Casa Horeb? ¿A qué nos envía?
Jesús fue enviado por el Padre para señalarnos el camino. ¿Será que nos hemos quedado viendo a Jesús, mirando su dedo y no vemos hacia dónde señala? ¿Será que nos quedamos adorándole, alabándole, “escuchando” y aprendiendo sus palabras sin oír lo que nos dice y sin ponernos en el camino que nos indica?
Jesús nos mostró el camino, nos enseñó los valores que necesitamos para vivir el Reino, especialmente, nos enseñó a valorar a las personas por encima de todo lo demás, puso en el centro a las personas que el sistema había marginado, las tomó en cuenta les devolvió su dignidad, les dio de comer. las sanó… adoptó un estilo de vida diferente, sencillo, en una comunidad que velaba por el bienestar de todas y todos, valoró. Jesús practicó y enseñó una forma de vida que trastocó las estructuras del imperio.
Jesús vino a señalarnos un camino. ¿Será que no hemos entendido que Jesús vino a proponer y a inaugurar un sistema económico-político-social alternativo y, por no entenderlo, no lo asumimos? Y a veces no solo no lo asumimos, sino que nos adaptamos o nos acomodamos, nos instalamos en el sistema imperante y no cuestionamos que es un sistema basado en la injusticia, que privilegia el poder y el dinero por encima de la vida de las personas, y del planeta mismo.
El sistema que nos trajo Jesús se llama  EL REINO DE DIOS. Y su única Ley es la Ley del amor. Amor que confronta el egoísmo del sistema en el que vivimos. Amor que es la única fuerza capaz de transformarlo.
Cerremos los ojos, soñemos un mundo diferente Tratemos de ver el Proyecto de Dios, imaginemos un mundo en Paz ¿Cómo pensamos que sería? ¿Qué cosas necesitamos cambiar? ¿qué buscaríamos?
En principio, es necesario que asumamos que Dios nos habla, como pueblo, no como personas individuales, Somos el Pueblo de Dios. Willy Hugo nos decía que a la salida de Egipto los israelitas habían tardado 40 años para llegar a la Tierra prometida. Pasaron 40 años en el desierto, hasta conformarse como nación, como un solo pueblo, pues al salir de Egipto eran tribus,
 Eso mismo nos hace falta tomar conciencia de que somos el Pueblo de Dios, hacernos pueblo de Dios para asumir el proyecto de Jesús, como un proyecto político-económico-social, no solamente como un proyecto religioso inserto en el sistema imperante, o dependiente de él.
Porque sólo como pueblo con un proyecto claro que tiene como principal valor la vida, un proyecto que impulsa la justicia, el bienestar de todas las personas, un proyecto que incluye a todas y todos podremos dar una respuesta efectiva a la realidad en la que vivimos y transformarla; sólo así podremos impulsar la justicia, acercar el Reino de Dios y construir la Paz.
Decimos que en este año se ha sentido como el Espíritu Santo ha soplado fuertemente en la comunidad, cómo nos ha movido a buscar caminos y acciones que realmente nos acerquen al Reino de Dios. Pidamos que siga soplando, que podamos descubrir cómo podemos hacernos pueblo de Dios; para que podamos empezar a pensar, sentir y vivir de una manera diferente, donde el amor sea lo que nos mueva, donde el egoísmo no tenga cabida; donde nada sea mío o tuyo, donde en vez de un yo sea un nosotros, donde en vez de tu problema o el mío sea el nuestro, donde nadie valga más o valga menos, donde ninguna persona se sienta sola, desamparada, o ignorada, donde todas y todos nos hagamos personas, nos hagamos protagonistas de nuestra historia de salvación y dejemos de ser víctimas de este sistema.
Después de la resurrección de Jesús, la respuesta al anuncio de los apóstoles era integrarse a la comunidad, organizarse en comunidades y el resultado de sus acciones se notó, cuestionó y provocó cambios estructurales. ¿Cuál es la respuesta que requiere nuestra realidad hoy? ¿Qué es lo tenemos que hacer para transformar nuestra realidad? ¿qué es necesario hacer para ser Sal y Luz para el mundo e instaurar la Paz?
El Reino de Dios es una propuesta alternativa a este sistema egoísta, individualista, injusto, excluyente, discriminante, de muerte… El Reino de Dios, Reino de Paz y de justicia es un proyecto estructural, para el aquí y el ahora. Es un proyecto que no se puede construir con o encima de las estructuras del sistema actual. Y la tarea no puede ser individual ni desvinculada de las demás personas de buena voluntad que buscan un mundo más justo. Es necesario desacomodarnos, convertirnos, es decir, migrar de las estructuras individualistas y egoístas, de este sistema de muerte, hacia un sistema de amor, de justicia, de solidaridad y de vida plena para todas y todos.

Los retos que se nos presentan son: hacernos Pueblo de Dios y, como tal, asumir ese gran proyecto del Reino de Dios, descubrir cómo lograr que todas las cosas buenas que ya hacemos produzcan cambios estructurales en la sociedad, de manera que sí podamos acercar la paz verdadera, la Paz que nos vino a traer Jesús, el Hijo de Dios, basada en la justicia, la solidaridad, el respeto y el amor.