lunes, 13 de julio de 2015

REFLEXIÓN BÍBLICA

 CINCO MUJERES RECLAMAN SUS DERECHOS
Las historias de vida de muchas mujeres latinoamericanas se parecen a esas historias que nos cuenta la biblia. Más de 2000 años, un océano y otras tantas cosas nos separan de aquellas mujeres, pero lamentablemente hay cosas que no han cambiado en sustancia. Muchas mujeres hoy siguen siendo in-visibilizadas y empobrecidas por un sistema de producción capitalista y patriarcal que genera desigualdad y por consecuencia el pecado de la injusticia

La historia que compartiré seguidamente fue presentada por la pastora y teóloga Mercedes García Bachman en el marco de la Consulta Regional Río de la Plata y nos muestra que la resistencia y el no callar de las mujeres han permitido soportar situaciones difíciles, propias de una época donde como mujeres no tenían ni derecho a la auto-sustentabilidad.

"Voy a concentrarme en la historia de una familia bíblica, la de Selofjad. Quizás la conozcan, pero realmente no está entre las más tratadas en los estudios bíblicos, menos aun en los estudios más académicos y, hasta donde sé, tampoco aparece en nuestros leccionarios. ¿Será porque es “una historia de mujeres”? Permítanme leerles rápido su historia [Núm 27:1-11]

Entonces se acercaron las hijas de Selofjad, hijo de Jéfer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés. Selofjad había pertenecido a los clanes de Manasés, hijo de José, y sus hijas se llamaban Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá. Ellas se presentaron delante de Moisés, del sacerdote Eleazar, de los jefes y de toda la comunidad, a la entrada de la Carpa del Encuentro, y les dijeron: “Nuestro padre murió en el desierto. Él no formó parte del grupo que se amotinó contra el Señor –el grupo de Coré– sino que murió por su propio pecado y no tuvo ningún hijo varón. ¿Por qué el nombre de nuestro padre tendrá que desaparecer de su clan? ¿Por el simple hecho de no haber tenido un hijo varón? Danos entonces una propiedad entre los hermanos de nuestro padre”. Moisés expuso el caso al Señor, y el Señor le respondió: “Las hijas de Selofjad tienen razón. Asígnales una propiedad hereditaria entre los hermanos de su padre y transfiéreles la herencia de su padre. Di además a los israelitas: Si un hombre muere sin tener un hijo varón, ustedes harán que su herencia pase a su hija; y si no tiene hija, se la dará a sus hermanos. Si tampoco tiene hermanos, entregarán la herencia a los hermanos de su padre; y si su padre no tiene hermanos, se la darán a su pariente más cercano entre los miembros de su familia, y este tomará posesión de ella”. Esta es una prescripción legal para los israelitas, como el Señor lo ordenó a Moisés.

Lo primero que podríamos preguntarnos es si esta es la historia de Selofjad o de sus hijas, pero en realidad sería una pregunta ociosa, porque el padre vivirá en su descendencia y las hijas tendrán tierra en nombre de su padre; más precisamente, para que el nombre de su padre no se pierda de entre los hijos de Manasés, su tribu.
El contexto inmediato de esta historia es el censo ordenado por Yavé a Moisés y Eleazar para establecer el número de varones adultos aptos (para formar una familia y para la guerra, de 20 años para arriba). “El número de miembros varones de una tribu es la condición para la recepción de la tierra que le corresponderá en Canaán”.[1] Por lo tanto, si no hay varón de 20 años o mayor apto para la guerra y la casa, no hay tierra. Alrededor de estos requisitos, llaman la atención varios elementos en esta historia, que aquí voy a enumerar.
Un 1º dato llamativo es que las cinco mujeres sean nombradas, cuando en general no es esta la práctica; a pesar de que no recordemos sus nombres, este es un dato importante para la narración. Es más, hay dos textos que continúan su historia y allí vuelven a ser nombradas las cinco. El derecho a un nombre propio y a un apellido no es poca cosa, aunque lo demos por supuesto.
Otro elemento importante es el grado de organización o planificación que demuestra su petición, que podría parecernos pequeña, pero no lo es. No sabemos mucho sobre Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá, pero podemos imaginarnos algunas cosas. Primero, el hecho de ser todas solteras indica que muy posiblemente eran adolescentes, puesto que la práctica era casarlas alrededor de los 12-13 años. No sabemos nada de su madre, si aun vivía o no, ni quién era. Sabemos que no tenían hermanos pero sí primos (estos aparecen en la siguiente historia).
Si bien podríamos suponer que haber quedado huérfanas podría haber retrasado todos los planes familiares de casamiento, es difícil pensar que ningún tío o primo hubiera asegurado el futuro al menos de alguna de estas chicas comprometiéndola o casándola. Se suele suponer que los hermanos se hacían cargo de sus madres y hermanas solteras al no tener éstas tierra propia ni del marido; cinco mujeres solas hubieran sido una carga para la familia o la comunidad, que no hubiesen podido



[1] Notado por mi colega y amiga Wilma Rommel.

ignorar aun si las hubieran relegado a la pobreza; siempre era más ventajoso casarlas. De modo que es altamente probable que estuvieran entre la niñez y el fin de la adolescencia. Y sin embargo, se organizan para peticionar a las autoridades máximas algo tan importante como tierra y se presentan juntas. Quizás no todas estuvieran de acuerdo; quizá alguna tenía miedo o era más tímida; pero el hecho es que se presentan unánimes.
La manera en que hacen su presentación, que es solicitar el derecho básico de la memoria del padre entre sus familiares de Manasés puede resultarnos llamativa, pero en realidad es lógica. En un tiempo y una cultura que no creía en la resurrección, la memoria de los antepasados era fundamental. Y en Israel estaba ligada a la descendencia masculina, que a su vez estaba ligada a la posesión (en nuestra historia, todavía promesa, no realizada) de una heredad, de una parcela de tierra dentro del clan y de la tribu. “Si bien nuestro padre murió en el desierto —alegan Majlá, Tirsá, Joglá, Milcá y Noá, hijas de Selofjad— no murió entre aquellos que, siguiendo la rebelión de Coré, fueron castigados con la erradicación de su nombre de entre los israelitas. Por lo tanto, para que su nombre no se pierda, siendo que no hay hijos que reciban tal heredad, pedimos ser nosotras quienes hagamos posible tal memoria.” Un rabino emérito ya en 1997 comienza su artículo diciendo que “Se puede argumentar que las hijas de Selofjad fueron las primeras feministas en Israel”, un argumento interesante de por sí.[1] Sin embargo, la verdad es que las hijas ni plantean una cuestión de igualdad de derechos entre hijos e hijas ni mucho menos, entre prole nacida dentro y fuera de un matrimonio. Es más: hay cinco “hijo de” antes de que aparezcan sus nombres. Sin embargo, al mismo tiempo nos dan elementos para considerar su acción lo suficientemente fuera de serie como para haber quedado registrada en la Biblia 3 veces.
También es cierto que aunque lo plantean como un derecho para el padre fallecido (igual que haría Tamar la nuera de Judá o cualquier otro caso de levirato), está en juego su propia supervivencia en una sociedad patriarcal, patrilineal y en general virilocal. Y este es otro tema importante aun hoy, el derecho a tierra o a otra fuente de sustento digno, no a la mendicidad, a un plan social o a cualquier forma de sustento indigna. Las hijas probablemente sabían que, si planteaban su petición a partir de su propia necesidad socio-económica y no de la tradición patriarcal, recibirían un paternalista “nosotros las vamos a cuidar, no se preocupen”, que no les permitiría asegurarse un futuro.
Otro punto importante en nuestra historia es que las hijas acuden a toda la comunidad, plantean por las vías legales correspondientes su petición. Este punto no es tan importante en otras historias bíblicas, pues no siempre la autoridad establecida escucha el derecho y a veces (como Tamar con Judá, Rut con Boaz, Rahab con los espías, la viuda importuna con el juez) hay que acudir a una triquiñuela para lograr lo que la justicia niega.
Un último elemento que deseo destacar antes de pasar al siguiente texto es cómo su petición sienta precedente. Como según la costumbre establecida en Ex 18 cualquier cuestión jurídica debía plantearse a los jueces cercanos al pueblo, quienes a su vez llevarían las que no pudieran resolver a instancias superiores hasta Moisés, tenemos aquí un caso que llegó a la Corte Suprema. Y es que lo que Majlá, Tirsá, Joglá, Milcá y Noá están planteando es que Yavé se olvidó de legislar para las hijas. Lo que ellas traen es un caso sin jurisprudencia y por lo tanto, finalmente, Moisés tiene que planteárselo a Yavé y Yavé reconoce que las hijas tienen razón. A mí me parece, entre paréntesis, que una de las características más interesantes de nuestro Dios es su capacidad de reconocer una falla y enmendarla, en lugar de aferrarse a su condición divina y negarnos cualquier apelación. Las cinco muchachas huérfanas de la familia de Selofjad, de la tribu de Manasés, están diciendo: “no contemplaron en la legislación nuestra situación”. El derecho a apelar judicialmente y el derecho a leyes más justas para los sectores más débiles de la sociedad también son importantes. 


Pero la historia continúa pues, como suele pasar con los logros sobre los derechos
conseguidos, el revés llega por la puerta trasera. [Núm 36:1-13]

[1] Josiah Derby, “The Daughters of Zelophehad Revisited”, JBQ  25.3 (1997): 169-171 (169).

Los jefes de familia del clan de los descendientes de Galaad –hijo de Maquir, hijo de Manasés, uno de los clanes de los descendientes de José– se presentaron delante de Moisés y de los principales jefes de familia de Israel y les dijeron: El Señor mandó a Moisés que repartiera el país entre los israelitas mediante un sorteo, y Moisés también recibió del Señor la orden de entregar a sus hijas la herencia de nuestro hermano Selofjad. Ahora bien, si ellas se casan con un miembro de otra tribu de Israel, su parte será sustraída de la herencia de nuestros padres y se sumará a la herencia de la tribu a la que van a pertenecer. De esa manera, disminuirá la herencia que nos ha tocado en suerte. Y cuando los israelitas celebren el año del jubileo, la herencia de ellas se sumará a la de la otra tribu y será sustraída del patrimonio de nuestra tribu.
Entonces Moisés, por orden del Señor, dio estas instrucciones a los israelitas:
La tribu de los descendientes de José tiene razón. Esto es lo que el Señor ha ordenado respecto de las hijas de Selofjad: Ellas pueden casarse con quien les parezca mejor, con tal que lo hagan dentro de un clan perteneciente a la tribu de su padre. La parte hereditaria de los israelitas no pasará de una tribu a otra, sino que cada israelita deberá retener la herencia de su tribu paterna. Por lo tanto, toda joven que posea una herencia en alguna tribu de los israelitas, se casará dentro de un clan de su tribu paterna, de manera que los israelitas conserven cada uno la herencia de sus padres. Así, ninguna herencia pasará de una tribu a otra, sino que cada una de las tribus de los israelitas retendrá su parte.
Las hijas de Selofjad procedieron como el Señor se lo había ordenado a Moisés. Majlá, Tirsá, Joglá, Milcá y Noá, hijas de Selofjad, se casaron con hijos de sus tíos paternos. Y como lo hicieron dentro de los clanes de los descendientes de Manasés, la herencia de ellas quedó en la tribu del clan de su padre.
Estos son los mandamientos y las leyes que el Señor dio a los israelitas por medio de Moisés, en las estepas de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó.

Mientras que las hijas de Selofjad, Majlá, Tirsá, Joglá, Milcá y Noá presentaron su caso frente a toda la asamblea, los ancianos, el sacerdote Eleazar y Moisés, los jefes de las familias del clan de Manasés presentan su caso solamente delante de Moisés y de los principales jefes de familia de Israel. En realidad, hacen lobby! Porque lo que presentan es un caso supuesto (que las hijas se casen con varones de otras tribus) que en realidad no tiene mucho asidero por varias razones: primera, que las mismas historias bíblicas (particularmente en Jueces y después en Samuel) muestran que aun un varón israelita que vivía fuera de su clan era considerado ger, un término que también se aplica a los extranjeros; por lo tanto, el casamiento o el asentamiento intertribal no era común.[1] La mayoría se casaba dentro de su grupo más inmediato, siempre que no incurriera en incesto. Segundo, la tierra no se la iban a llevar los descendientes o el esposo a otra tribu, de modo que ¿cuál era el temor? Tampoco se habla de impuestos posibles. Finalmente, estos varones tampoco aportan (a diferencia de las hijas) una solución a un problema importante. Lo que aportan es miedo a que el sistema patriarcal no funcione tan aceitadamente como hasta entonces. Y los notables de la comunidad (varones ellos) reaccionan como era de esperar: legislan restringiendo su libertad. Si bien Moisés presenta esta nueva legislación como palabra de Yavé, no consta que hubiera consultado y menos aun que Yavé dijese “esos varones tienen razón” (de nuevo, a diferencia de lo que había pasado con la petición de las hijas). Este dato coincide con la constatación de que tampoco se dice que Eleazar el sacerdote estuviera presente.
La historia culmina con la noticia de que las hijas de Selofjad Majlá, Tirsá, Joglá, Milcá y Noá se casaron con sus primos, de modo que la herencia de ellas quedó en la tribu del clan de su padre. Las hijas no parecen haber tenido problemas con esta restricción. Y tampoco quedaron registrados los nombres de sus esposos.
Estas anormalidades textuales despertaron el interés de los antiguos rabinos por encontrarle explicación. En general hay gran admiración por estas cinco mujeres fuera de lo común.[2] Por ejemplo, un dicho rabínico dice que “Eran virtuosas, puesto que se casaron solamente con hombres dignos de ellas”. Además, también les atribuyen sabiduría y habilidad para interpretar las Escrituras.[3]
Para finalizar, un tercer texto, Josué 17:3-6, constata que para lograr la aplicación de la legislación las hijas tuvieron que volver a reclamar, esta vez ante Eleazar  el sacerdote, Josué hijo de Nun y ante los jefes (v. 4).
Aquí termina su historia registrada, la historia de muchachas jovencitas, sin varones que las apadrinaran, sin madre presente y huérfanas de padre, sin tierra propia excepto después de muchas luchas. En su caso, a diferencia de muchos otros casos antiguos y actuales, lograron la seguridad de una tierra, de una comunidad que concedió su derecho aunque después lo limitó, y de las respectivas familias que formaron con sus parientes más cercanos, sus primos paternos."….  Como dicen en las tiras de ficción: cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”.


[1] Véase por ej. el levita “que vivía como forastero en Efraím” con su concubina que pasan la noche en Guibeá, donde los recibe un “hombre de la montaña de Efraím y residía en Guibeá como forastero, porque la gente del lugar era benjaminita” (Jue 19:16).
[2] Algunos rabinos interpretaron que solamente se aplicó a la generación del desierto, no a las posteriores; otros que, al contrario, se aplicó a las generaciones siguientes pero se exceptuó a las hijas de Selofjad. Otros consideraron que la protesta de los jefes de los clanes no estaba dirigida a la cuestión en sí, sino que era Dios quien otorgaría la tierra por sorteo y no era Moisés quien debía darla. En fin, tampoco hay otra evidencia de que se haya cumplido con esta ley alguna vez.
[3] Yael Shemesh, “A Gender Perspective on the Daughters of Zelophehad: Bible, Talmudic Midrash, and Modern Feminist Midrash”, Biblical Interpretation 15 (2007) 80-109.



miércoles, 1 de julio de 2015

JORNADA TALLER "CUIDÁNDONOS ENTRE NOSOTRAS!


ESTOY AQUÍ Y ME IMPORTAS!...”

“…Sentirnos escuchadas es profundamente sanador…Escuchadas de tal manera que el mismo silencio de quien nos escucha diga: estoy aquí y me importas…”. Estas palabras empezaron a resonar en mi mente y corazón desde que participé por primera vez en el Taller Cuidándonos entre Mujeres. Y después de acompañar a varios grupos de mujeres con la propuesta que presenta el material de “Cuidándonos”,  ahora se presenta la hermosa tarea de facilitar esta experiencia de Taller en mujeres de la Comunidad de la Localidad de French -Provincia de Buenos Aires, Argentina- la cual se llevó a cabo el pasado 27 de Junio.

La expectativa que tenía era grande aunque no sabía exactamente con qué nos encontraríamos teniendo en cuenta que la convocatoria al Taller era abierta, es decir, acudirían mujeres tanto de la Comunidad Eclesial Menonita de French como de otras Iglesias, incluida la Católica.  Asimismo mujeres de ámbitos del sector público y gubernamental estaban invitadas.  Por lo tanto,  al igual que la expectativa, la ansiedad era grande también!...Durante la preparación del Taller, el proceso de adaptación del lenguaje de los contenidos, queriendo adecuarlo al perfil de las participantes que se esperaban, fue todo un desafío. Y aquel “estoy aquí y me importas” resonó con más fuerza al llegar la fecha…Qué era lo que aún necesitaba comprender de estas palabras  a pocas horas de encontrarme frente a este grupo de mujeres  sabiendo que algunas de ellas eran absolutamente ajenas a las Comunidades de fe de las que hacemos parte?  Había tenido la oportunidad de facilitar diferentes tipos de experiencias grupales en espacios igualmente diferenciados, tanto en lo eclesial como en lo secular.  Pero esta vez quienes participarían de este mismo espacio provenían de distintos sectores y seguramente se acercarían con expectativas igualmente distintas,  cómo desarrollarlo?  Y recordé aquella porción de  1°Cor. 14, 34-35…Pensando en aquellas primeras mujeres quienes (tal como sigue pasando en nuestros contextos) fueron silenciadas en las Comunidades Originarias, pensaba también que hoy en cambio tenemos la posibilidad de afirmar, con mayor empoderamiento cada vez,  que todas las mujeres tenemos algo qué decir  y,  sobre todo,  que  absolutamente todas tenemos derecho a ser escuchadas!...El relato  de 1°Cor. quedó registrado en el texto Bíblico como evidencia de que aquellas/os   primeras/os  seguidoras/es  de Jesús compartían con nosotras/os  la misma necesidad humana de continuos procesos de conversión,  siendo quizá uno de los mayores desafíos en estos procesos el construir equidad en las tramas vinculares y comunitarias. Así mismo, el que podamos hoy re-leer el texto con una mirada liberadora, aquella que nos  otorga la obra salvífica y sanadora de Jesús en nuestras vidas, es un signo de que la Iglesia puede seguir madurando y creciendo para asumir la tarea de ser  instrumento liberador de la historia humana tan plagada violencias e injusticias.


Supe que el verdadero desafío sería entonces tratar de posibilitar un espacio en el cual todas nos sintiéramos incluidas, abrazadas, reconocidas, importantes y ESCUCHADAS  sin barreras, sin juicios y sin prejuicios…Y así nos reunimos mujeres tan singulares y diversas en edad, cultura, procedencia e incluso confesionalmente…Mujeres con historias de vida igualmente diversas lo cual nos hace únicas, irrepetibles y diferentes la una de la otra…Allí estábamos, tan particulares y al mismo tiempo siendo UNA en la necesidad de cuidarnos, de ayudarnos, de amarnos las una a las otras….

Gracias a Dios Padre-Madre por seguirme llamando por mi nombre. Gracias al círculo de amigas que me rodean  siempre con su incondicional amor y me envían a donde voy con bendiciones. Gracias a mi amada hermana y amiga Ester con quien soñamos y asumimos esta versión del Taller. Gracias a la benditas Comunidades Menonitas de French y  9 de Julio por su hermandad y hospitalidad.  Gracias a todas las personas que ayudaron a abrir el camino para que esta experiencia fuese posible. Gracias a las hermanas que dieron origen al Taller Cuidándonos entre Mujeres  y continúan llevándolo a dónde el Espíritu de Misericordia las guía.  Y,   por supuesto, gracias a las preciosas mujeres que conocimos y con quienes nos permitimos acompañarnos en otro pedacito del camino de la vida.
PATRICIA GONZALEZ, IGLESIA ANABAUTISTA MENONITA DE BUENOS AIRES
ESTER BORNES, IGLESIA MENONITA DE FRECH Y 9 DE JULIO


“…Todas/os sabrán que ustedes son mis seguidoras/es cuando al verles vean cuánto se aman…”
(Juan 13, 35)

miércoles, 27 de mayo de 2015

NOTICIAS DE COLOMBIA

CUANDO EN LAS MATEMÁTICAS DIVINAS 14 SON 16… ¿Ó MÁS?

Un grupo de 13 mujeres de diferentes iglesias cristianas y organizaciones que trabajan en derechos humanos y construcción de paz en el país, formamos  parte de la delegación nacional de ECAP[1] durante la Semana Santa del 2015. Esta delegación centró su acompañamiento en la comunidad campesina de  El Guayabo, corregimiento de Puerto Wilches, Santander, Colombia.
Esta comunidad está compuesta, aproximadamente de 250 familias que desde hace más de 28 años habita en la región a orillas del Rio Grande de La Magdalena y que desde el 2002 lucha por su permanencia en el territorio, resistiendo el  desalojo ilegal por parte de la policía nacional y las fuerzas militares quienes se han confabulado y parcializado a favor de un señor que se declara poseedor y heredero  ellas, sin haber vivido jamás en las mismas.
Para llegar a El Guayabo viajamos río arriba desde el puerto en Barrancabermeja por 2 horas y media  por el majestuoso, aunque contaminado  Río de La Magdalena, y en chalupa[2]. Al llegar a esta bella comunidad fuimos recibidas por un grupo de personas entre ellos niñas y niños con pancartas de bienvenida y textos bíblicos. Sus sonrisas, alegría, barullo me recordaron que estaba tocando un suelo sagrado, habitado por personas con sueños, esperanzas. Sentí  que nos recibían ángeles afirmando y celebrando nuestra entrada a este territorio sagrado y como un presagio de Su  presencia y acompañamiento permanente en la comunidad y con nosotras durante estos días que denominamos “semana santa”, por lo tanto estábamos en “lugar santo”, territorio sagrado.
Y digo territorio sagrado, porque las personas que allí habitan son campesinos, hombres, mujeres y niños que luchan por sus tierras que es como decir que luchan por sus vidas, porque eso es la tierra para los campesinos: su vida y la vida es sagrada. También porque la comunidad estaba todavía en duelo por la pérdida de tres integrantes  que habían partido de esta tierra debido a un accidente de chalupa.


Fuimos recibidas, hospedadas y alimentadas en los hogares de algunas familias que nos acogieron amorosamente y de esa manera nos fuimos conociendo, escuchando  sus historias de luchas, y donde de una u otra forma sentía la protección y presencia de esos mensajeros divinos.
Junto con la comunidad organizamos y realizamos dos momentos: una oración pública y una procesión por todo el casco urbano finalizando con una liturgia, donde exorcizamos el miedo, la des-unión, las venganzas, los odios, para dar paso a la unión, a la armonía, a la lucha unida de todos y todas.
Así que continuando con la sensación de estar en territorio sagrado menciono lo siguiente y que me impactó profundamente: el jueves santo algunos líderes de la comunidad pidieron el acompañamiento de ECAP en una de las parcelas mientras el tractor removería la tierra para posibilitar la siembre de maíz. Así que las 2 personas que lideraban la delegación los acompañaron. Hubo un momento en que el hombre que está detrás de estas tierras inició una serie de improperios contra los campesinos y los dos Ecaperos,  pero  una frase de él nos caló profundamente. El gritó:   “donde están los 16 chalecos azules[3] que ayer vinieron…” el grupo total de la delegación eran 14 “chalecos azules” y fue ese número el que estuvo presente  durante la oración pública según nuestras matemáticas, porque en las matemáticas divinas y lo que este hombre vio fueron 16.
 Esto me recordó 2 de Reyes 6:17 cuando el rey de Siria envía ejércitos con caballería y carros sitiando la ciudad y sus habitantes, cuando el siervo del profeta Eliseo ve esto le dice: Maestro que hacemos? Y Elíseo le responde; “No temas,  los que están con nosotros son más que ellos” Creo que  él vio lo que nosotros no vimos (aunque lo habíamos sentido), en esta ocasión los ojos de este hombre fueron abiertos para ver más allá que los demás.
¡Cómo me gustaría que él leyera esto! Porque allí hubo una manifestación divina o epifanía para él: se le permitió ver más allá para que entienda que su pelea no es con los campesinos de El Guayabo, sino que su pelea es literalmente con Dios.
¡Cómo me gustaría que entendiera esto!, que esta epifanía  le está diciendo que aunque Dios le ama a él también, Dios  no está de acuerdo con sus acciones, es decir aliarse con los poderosos, con los fuertes para despojar, humillar al pobre, quienes son sus hermanos y hermanas, ellos no son sus enemigos. Que El está y estará a favor siempre de los que sufren y viven persecución, exclusión, despojo. Porque nuestras acciones buenas o malas hacia nuestros hermanos  es como si lo hiciéramos a El (Mateo 25:40).
Será que él sabrá esto? Será que entendió esto, que su pelea es con Dios? Que Dios está de parte de los que claman por justicia, de los campesinos, de los que luchan por la vida: por sus tierras. Será que al igual que el siervo de Elíseo se le permitió ver con otros ojos y ver 16 “chalecos azules”? será que los ángeles en estos actos de solidaridad se colocan los “chalecos azules”?Espero profundamente que lo entienda, que está peleando y reclamando lo que no le pertenece, que su pelea no es con los campesinos de El Guayabo, sino con Dios, su creador, su hacedor, que también le ama. Y finalmente creo que Sí que en las matemáticas divinas 14 es 16.. ¡y más!

ALIX LOZANO




[1] Equipos Cristianos de Acción por la Paz, quienes acompañan (hacer presencia) con comunidades campesinas en el Magdalena Medio en Colombia.
[2] Embarcación pequeña con cubierta y motor y que es uno de los medios de transporte por el río.
[3] Es la referencia a los chalecos de color azul distintivo de ECAP 

jueves, 2 de abril de 2015


LITURGIA DEL DÍA DE ORACIÓN
 Movimiento de Teólogas
Anabautistas de América Latina
“Siguiendo a Jesús”
Mayo 2015
OBJETIVO ESPECIFICO
Celebrar juntas y juntos el Día de Oración, intercediendo y expresando
nuestro acompañamiento a las distintas situaciones de violencia,
marginación, dolor y sufrimiento que atraviesan las mujeres, hombres y
niños de Colombia, Ecuador y Costa Rica.
Promover y dar a conocer el Movimiento de Teólogas Anabautista de
América Latina y sus principios.
Orar juntas/os por la próxima Asamblea Mundial (CMM) a realizarse en
Pennsylvania 2015.

PREPARATIVOS:
Un cartelón de Bienvenida que contenga el logo y el texto:
“Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi
servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”. Juan 12:26

En una mesa o sobre una manta en el suelo, una biblia, una cruz, el
contorno de los 3 mapas y recortes de fotos de los diarios o impresiones de
Internet donde las mujeres denuncian determinadas situaciones de
violencia. Recortes de las diferentes situaciones de violencia que sufren los
tres países que nos convocan.
Todas las imágenes son colocadas delante de la cruz.
Para cada participante una tarjeta, que podría tener la forma de los mapas
de Colombia, Ecuador y Costa Rica y en donde cada una tendrá escrito los
motivos de oración pertinentes a cada país para tenerlos presentes y
acompañar en oración durante todo el año.
También cada región puede agregar a la mesa de los símbolos un toque local.

INICIO DE LA ACTIVIDAD.
BIENVENIDA:
Damos la bienvenida a todas y todos los presentes e invocamos la presencia de
Jesús.
“Dios nuestro, defensor de los débiles e indefensos te invitamos a estar en medio
de nosotras/os para que tu presencia sea nuestra guía en este encuentro, en el
nombre de Jesús nuestro Señor.”
Cantamos:
 2. Momento Nuevo (Brasil)
http://www.clailiturgia.org/momento-novo-1922.html

Dios hoy nos llama a un momento nuevo
A caminar junto con su pueblo.
Es hora de transformar lo que no da más,
Y solo y aislado no hay nadie capaz.
Por eso ¡ven, entra a la rueda con todos!
También tú eres muy importante.
Por eso ¡ven, entra a la rueda con todos!
También tú eres muy importante (¡ven!)
Ya no es posible creer que todo es fácil,
Hay muchas fuerzas que producen muerte,
Nos dan dolor, tristeza, desolación,
Es necesario afianzar nuestra unión.
La fuerza que hace hoy brotar la vida
Obra en nosotros dándonos su gracia;
Es Dios que nos convida a trabajar,
Su amor repartir y las fuerzas juntar.

REFLEXIÓN.

MUJERES SIGUIENDO A JESÚS
Lucas 8:1-3
Lucas 24: 1-12
Celso, crítico acérrimo del cristianismo primitivo, se interesó por mostrar la
presencia de mujeres en el movimiento de Jesús, ya que eran las que daban fe de
la resurrección. Celso las llamo histéricas (pérdida de control) diciendo que ellas
deseaban tener aceptación de la sociedad usando el engaño de la resurrección y
fe. Celso remarca que esta religión es más de mujeres presentando al
cristianismo primitivo como un engaño de mujeres histéricas o sea mujeres que
han perdido el control.
Así mismo, en el cristianismo primitivo las mujeres son acusadas de romper con
costumbres arraigadas, por ejemplo, ellas, pertenecían al área de lo privado,
solamente podían tener actividades dentro de su casa. Con la llegada de Jesús,
se generó una revolución, ya ellas pasaban tiempo con su Maestro y le seguían
por donde Él iba. Además el estudio y reflexión de las Escrituras se asumía en lo
público y para hombres, llega al ámbito de las mujeres, sus casas, que fueron
catalogadas como pequeñas iglesias. La aceptación de Jesús hacia ellas es un
modelo que aún hoy en día es digno de ser imitado
Algo característico que se destaca en el Libro de Lucas son las pequeñas
porciones que resumen un estilo de vida y formas de relacionarse que se daba
en lo cotidiano. Muestra de ello es Lucas 8: 1-3
“Poco después, Jesús comenzó un recorrido por las ciudades y aldeas
cercanas predicando y anunciando la Buena Noticia acerca del reino de
Dios Llevó consigo a sus doce discípulos, 2
junto con algunas mujeres que
habían sido sanadas de espíritus malignos y enfermedades Entre ellas
estaban María Magdalena, de quien El había expulsado siete demonios;
Juana, la esposa de Chuza, administrador de Herodes; Susana; y muchas
otras que contribuían con sus propios recursos al sostén de Jesús y sus
discípulos”
Contexto
La vida al ser regida por el Imperio Romano, provocó el surgimiento de
pobreza extrema que resultó en un hartazgo social frente a las injusticias.
Se imponía un estilo de vida contrario a sus costumbres y cometían
atropellos contra todos aquellos/as que no eran ciudadanos/as de Roma
Varios puntos para destacar
Jesús, recorre aldeas constantemente por lo que nos hace pensar que
había muchos hombres y mujeres que escuchaban su mensaje y eran
impactados a tal grado que dejaban todo para seguirle. Dejaban sus
hogares y trabajo para seguir a Jesús y acompañarle en los recorridos que
hacía. De ésta manera se convierten en personajes públicos.
Lucas menciona los nombres de tres mujeres que seguían a Jesús, por la
posición que tenían ellas en la sociedad esto es extraordinario y llama la
atención, porque seguramente eran mujeres muy importantes como para
registrar sus nombres. Mucho del movimiento de Jesús creció gracias a la
disposición de las mujeres que le siguieron y abrieron el espacio de sus
casas para propagar las “Buenas Noticias del Evangelio” las cuales
posteriormente se convirtieron en iglesias.
Algunas mujeres contaban con recursos propios, que fueron destinados
para el sostenimiento de Jesús y de sus discípulos, se habla
específicamente de María Magdala, Susana y Juana, no eran personas
pobres y podían disponer de sus recursos según su voluntad.
Estas mismas mujeres y otras según Lucas 23:49 siguieron de cerca la crucifixión
… pero los amigos de Jesús, incluidas las mujeres que lo habían seguido
desde Galilea, se quedaron mirando de lejos.
Lucas 24
El domingo muy temprano por la mañana, las mujeres fueron a la tumba,
llevando las especias que habían preparado. Encontraron que la piedra de
la entrada estaba corrida a un costado. 3 Entonces entraron, pero no
encontraron el cuerpo del Señor Jesús. 4 Mientras estaban allí perplejas, de
pronto aparecieron dos hombres vestidos con vestiduras resplandecientes.
5 Las mujeres quedaron aterradas y se inclinaron rostro en tierra. Entonces
los hombres preguntaron: «¿Por qué buscan entre los muertos a alguien
que está vivo? 6
¡Él no está aquí! ¡Ha resucitado! Recuerden lo que les dijo
en Galilea, 7 que el Hijo del Hombre[b] debía ser traicionado y entregado en
manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y que resucitaría al tercer
día».
8 Entonces ellas recordaron lo que Jesús había dicho. 9 Así que regresaron
corriendo de la tumba a contarles a los once discípulos y a todos los demás
lo que había sucedido. 10 Fueron María Magdalena, Juana, María la madre
de Santiago y varias mujeres más quienes contaron a los apóstoles lo que
pasó. 11 Pero a los hombres el relato les pareció una tontería, y no les
creyeron. 12 Sin embargo, Pedro se levantó de un salto y corrió a la tumba
para ver por sí mismo. Agachándose, miró hacia adentro y vio solo los
lienzos de lino, vacíos; luego regresó a la casa, preguntándose qué habría
ocurrido.
La brecha entre lo público y privado para las mujeres de la iglesia primitiva estaba
siendo superado no había demarcación, sin embargo, para los observadores
críticos era todo un escándalo. De ahí la crítica tan fuerte que muchos
comentaristas hacen de ellas (como Celso dijo – Las mujeres cristianas son
destructoras del hogar. Tácito hizo énfasis en lo ideal hombre público/mujer
privado etc.). Muchos autores bíblicos pretendieron acomodar el evangelio por las
severas críticas que recibieron del exterior debido a todo este movimiento de
Jesús que daba libertad a las mujeres.
El movimiento de Jesús no ha parado en todos los tiempos y lugares, las mujeres
que tienen un encuentro con Jesús, son impactadas por su persona, tomando
riesgos y decisiones radicales de seguirle, en medio de cualquier adversidad.
Ahora las / los seguidores de Jesús construimos el Reino de Dios en nuestros
espacios de desarrollo y lo hacemos viviendo el Shalom de Dios, la justicia, la
solidaridad, el amor para con los que nos rodean, sea familia, vecinos, iglesia,
país. El Espíritu Santo nos fortalece para que mujeres y hombres como
colaboradores y discípulas/os amadas/os contribuyamos juntos/as el Reino de
Dios.
Preguntas para compartir:
Y tú, ¿Que estás haciendo por seguir a Jesús?
¿Qué retos y críticas encuentras en el camino para seguir a Jesús?

ORACIÓN.

Ecuador.
Oficialmente denominado República del Ecuador, es un país soberano situado en
la región noroccidental de América del Sur. Limita al Norte con Colombia, al sur y
al este con el Perú. El océano Pacífico baña la costa occidental. El territorio
continental es surcado de norte a sur por la Cordillera de los Andes, a cuyo flanco
occidental y oriental se presentan respectivamente el golfo de Guayaquil y una
llanura boscosa, y la Amazonía.
Ecuador posee un área de 283.561 km2, lo que lo transforma en el cuarto país
más pequeño de América del Sur, y posee una población que supera los 14
millones de habitantes. Es el país más densamente poblado de Sudamérica y el
quinto en el continente. A pesar de su pequeño tamaño, es el país con la más alta
concentración de ríos por kilómetro cuadrado en el mundo, el de mayor diversidad
por kilómetro cuadrado en el planeta y uno de los países con mayor biodiversidad
teniendo un sinnúmero de especies animales y vegetales, actualmente es el único
país que tiene en su constitución el derecho del medio ambiente.
En 2013 Ecuador fue denominado oficialmente "País de las orquídeas" pues 4 de
las 5 especies de orquídeas del planeta se pueden hallar aquí y en 2008 como
el País de los colibríes pues alberga a 124 especies de esta ave. La capital del
país es Quito, y la ciudad más grande del país es Guayaquil. La lengua oficial de
Ecuador es el español, hablado por un 94% de la población, junto a otras trece
lenguas indígenas reconocidas, incluyendo Quechua y Shuar.
En nuestro país la iglesia Menonita es relativamente joven con luchas y retos pero
dando gracias a Dios por que nos permite crecer y desarrollarnos frente a una
amplia gama de denominaciones, además de grupos sectarios que en estos
últimos tiempos confunden y desvían de la sana doctrina a muchos cristianos
incluyendo a pastores y líderes. La iglesia Evangélica Menonita Ecuatoriana
(IEME) nació en el año 1979 en la ciudad de Guayaquil con misioneros que
llegaron de Estados Unidos y se establecieron en dos provincias de nuestro país:
Guayas y Manabí, actualmente somos ocho iglesias ubicadas en la Costa y Sierra
ecuatoriana. Desde los años noventa los misioneros fueron preparando a líderes
nacionales, los cuales fueron tomando el ministerio.

Motivos de oración:

Por las iglesias para que sean fortalecidas, en especial sus líderes.
Para que haya unidad entre las iglesias y las denominaciones.
Para que haya reproducción de ministros y ministerios.
Para que Dios dé sabiduría al liderazgo para aprender a caminar juntos en
madurez (liderazgo filial)
Para que Dios dé sabiduría a los pastores y líderes para guiar a su pueblo.
Por los gobernantes para que Dios les de sabiduría, aparentemente
gozamos de paz y estabilidad en nuestro país pero sabemos que vienen
momentos difíciles.
Orar por el plan de gobierno.
Para que hayan fuentes de empleo para la población y se reduzca la
pobreza.
Retos y luchas:
Ser una iglesia reproductora de visión renovada.
La necesidad de aprender a caminar juntos y la madurez en los ministros
para ejercer un ministerio filial (cuidándonos unos a otros)
Reforzar la identidad anabautista en nuestros miembros.
Plantar obras nuevas.
Crecimiento local de las obras.

UN TESTIMONIO CORTITO Y UN MILAGRO GRANDE

¡¡¡Alabo a Dios, porque es bueno y su misericordia es para siempre!!!
Mis lágrimas en este momento me confirman que creo, vivo, y estoy realmente
segura del amor y la misericordia de Dios, hoy soy un milagro de su bondad.
Cuando se vive confiando al 100% en Dios, es fácil decirlo, pero cuando llega el
momento de la crisis, no basta con decirlo, debo vivirlo y en nuestras fuerzas
humanas solas no podemos. Me sentía fuerte y confiada porque todo en mi vida
dependía de mi confianza en Dios y llegó el momento... poner a prueba mi fe, de
pronto la ciencia médica me demostró cómo mi organismo estaba siendo atacado
por el enemigo y hablo de enemigo porque la enfermedad es destructiva, te
aniquila, el cáncer es un ser horrible que te ataca a escondidas, te sorprende y te
mata, aquí solo Dios podría hacer, yo sólo dependía y dependo de su amor y
misericordia.
Le ore a Dios y le dije...he llegado hasta este momento pero me falta muchas
cosas por hacer, le clamé por un poco más de vida en esta tierra y poder estar al
lado de mi familia, pero al pensar en mi hija más pequeña mi fuerza y seguridad
humana se vino al suelo, podía sentir como iba cayendo día a día mientras
continuaban los estudios médicos y me sentía invadida. Empezó a crecer un temor
desconocido, mis fuerzas fallaban, me sujetaba fuerte pero mis manos ya no
podían, un médico especialista entró en mi vida para darle fin a mi desnutrida
esperanza y mientras iba eliminándola, algo sucedió y el poder de Dios se sintió.
Llegó la operación, las quimioterapias, el dolor, la caída del cabello, la debilidad y
con todo en mi contra, mi fuerza y fe crecían, los días largos fueron cortos, no
estaba sola, Dios me abrazaba y la iglesia oraba, un grupo de mujeres pedía a el
Gran Yo Soy por mí, el milagro se hizo día a día porque no era solo sanar, es
confiar, es creerle, es asegurarse, es alabar a Dios por mi vida, ver mi sanidad
hecha.
Dios hizo el milagro y le doy gracias infinitas por mi vida y por la vida de quienes
clamaron y se levantaron junto a mí en oración. Por las mujeres menonitas, que
Dios las bendiga y agrande su ministerio, en el nombre de Jesús. Les abrazo muy
fuerte y doy gloria a Dios por ustedes.

Orella Carvajal Zárate.

COLOMBIA
Cuenta con una población aproximada de 42 millones de habitantes. Está dividida
en 32 departamentos con sus respectivas capitales y Bogotá como distrito capital.
Está situado como el primer país suramericano, cuenta con salidas hacia las dos
costas atlántica y pacífica.
Sus principales fuentes económicas son, el petróleo 51.4%, el carbón 12.9%, el
oro 5.6%, químicos 5,0% y el café 3.2%; siendo sus principales destinos Estados
Unidos, la Unión Europea, China, Panamá y Venezuela.
Sus principales problemáticas están relacionadas con el desplazamiento forzado,
conflicto armado interno, la inseguridad, el desempleo y la deficiente prestación de

los servicios de salud.

Entre las fortalezas del pueblo colombiano, pensaría que están la capacidad de
lucha de su gente frente a las diversas problemáticas por las que atraviesa, la
promoción de la cultura y algunos esfuerzos en mejora de la infraestructura
educativa.
La Iglesia Menonita en Colombia cuenta con más de 15 comunidades eclesiales y
varias instituciones, a través de las cuales se promueven los valores del reino y se
aporta en la construcción de un país más digno, justo y pacífico. Entre ellas
destacamos JUSTAPAZ, EL COLEGIO AMERICANO MENO, MENCOLDES Y EL
HOGAR CRISTIANO LA PAZ. Destacamos también las labores de las distintas
comunidades a lo largo y ancho del país, que con su quehacer, aportan en el
establecimiento del Reino de Dios aquí en la tierra.
Destacamos también el quehacer de la iglesia menonita en espacios de incidencia
ciudadana política, apoyo a procesos de DDHH, justicia social, trabajo con
mujeres, jóvenes y niñ@s.

Peticiones de oración por Colombia:
 Por avances firmes en el proceso de paz, por protección para los/as líderes
de las ONGs que trabajan con DDHH, que están siendo amenazadas por
grupos al margen de la ley y otros tantos;
 Por la Paz y la justicia de Colombia, Ecuador y Costa Rica.
 Por las víctimas de la violencia estén donde estén.
 Por las y los que trabajan por la paz y la justicia.
 Por las iglesias en situación de conflictos.
 Por un mundo sin guerra ni violencia.
Jesús guíanos de la muerte a la vida, de la mentira a la verdad.
Guíanos de la desesperanza a la esperanza y del temor a la confianza.
Guíanos del odio al amor de la guerra a la paz.
Que tu Paz llene nuestro ser, nuestro mundo y nuestro universo.
En el nombre de Jesús, Amen!

COSTA RICA
Costa Rica ocupa el centro del Istmo Centroamericano. Limita al este y noreste
con el Mar Caribe; al oeste y sur con el Océano Pacífico; al sureste con Panamá y
al norte con Nicaragua. Tiene una población aproximada de 4.500.000 distribuida
en las siete provincias que conforman el país: San José, Alajuela, Heredia,
Cartago, Guanacaste, Puntarenas y Limón. La capital se encuentra en la provincia
de San José, que es la más poblada de todas.
Costa Rica se caracteriza por su tradición civil, es una de las democracias más
antiguas de América. La paz es su característica primordial. El país no tiene
ejército, ya que fue abolido a mediados de este siglo, se estableció un sistema
educativo, obligatorio y costeado por el estado.
Por ser una república democrática su sistema político está dividido en tres

poderes:

Poder Ejecutivo: Presidente de la República, elegido mediante sufragio directo,
cada cuatro años, se puede reelegir después de ocho años. Dos Vicepresidentes.
Un Gabinete Presidencial compuesto por 18 Ministros de Estado, que asumen
carteras en lo económico, lo social, lo productivo y lo cultural.
Poder Legislativo: integrado por 57 diputados (representantes populares,
responsables de dictar leyes).
Poder Judicial: lo forma una corte Suprema, que consta de cuatro Salas.
Asimismo, lo integran los Tribunales Superiores y Juzgados en cada materia.
Costa Rica tiene una diversidad de las más altas del mundo y un alto porcentaje
de su territorio son áreas protegidas.
En los últimos años hemos experimentado muchos cambios en la parte política,
debido a los escándalos de corrupción y la pérdida de credibilidad de quienes nos
han gobernado en el pasado. Durante las últimas elecciones celebradas en el
2014, pasamos de un sistema de bipartidismo al multipartidismo, que podría ser
muy positivo, sin embargo, se percibe una falta de liderazgo que provoca mucha
incertidumbre y efervescencia en los ciudadanos.
La crisis económica y social es muy fuerte, eso ha generado un incremento en la
pobreza, el desempleo, el costo de vida (siendo el más alto en la región),
problemas de inseguridad ciudadana (como el narcotráfico, la delincuencia,
prostitución infantil y violencia).
Costa Rica al igual que otros países está enfrentando un acelerado envejecimiento
de su población; pero el mal manejo por parte de las instituciones
gubernamentales encargadas de velar por el buen funcionamiento y distribución
de los recursos, está haciendo que nuestras garantías sociales y nuestro régimen
de pensiones también esté en riesgo.
A pesar que el catolicismo es la religión oficial, tenemos libertad de culto:
La ASOCIACION DE IGLESIAS CRISTIANAS MENONITAS DE COSTA RICA,
inició en el año 1961 con la llegada de las primeras misiones de la MISION
CONSERVADORA MENONITA DE ROSEDALE, OHIO, Estados Unidos Elmer Y
Elena Lehman quienes se establecieron en la ciudad de Heredia. Ese mismo año
llegaron al país los misioneros: Ramón y Susana Schlabach, ellos fijaron su
residencia en Bambú, Talamanca y trabajaron en la traducción del Nuevo
Testamento a la lengua Bri Brí. Después de unos años se les unieron los
misioneros: Enrique y Ester Helmut, quienes pastorearon en Puerto Viejo de
Sarapiquí y la Iglesia Casa de Oración en Guadalupe. También en esa misma
década se estableció en Costa Rica el Servicio Voluntario Menonita, eran jóvenes
de la Misión Conservadora de Rosedale que venían a hacer el servicio alternativo,
para no servir en el ejército de Estados Unidos, ellos servían en zona rural por dos
años, el estilo de vida de los jóvenes del servicio voluntario impactaron en las
comunidades donde servían y contribuyeron al establecimiento de iglesias.
Después de veinte años, los misioneros Elmer y Elena Lehman decidieron
regresar a Estados Unidos, para entonces ya se habían establecido varias iglesias

y existía una asociación debidamente inscrita, el liderazgo nacional asumió la 
dirección de la asociación, aunque la Misión de Rosedale mantuvo el apoyo
económico y la presencia de un misionero en el país, hasta el año 2006, debido a
que las prioridades de la Misión cambiaron y decidieron poner más recursos en
misiones transculturales.
A partir del 2007 la asociación se sostiene con recursos propios y mantenemos
una relación fraternal con la Misión Conservadora Menonita de Rosedale.
La iglesia funciona bajo la ley de asociaciones, la Asamblea nacional se realiza en
la segunda semana de marzo, tenemos una Junta Directiva integrada por siete
miembros, un Concejo Pastoral
Que lo preside el Supervisor Nacional.

Luchas y necesidades:
Cuando los misioneros salieron del país y el liderazgo nacional asumió la dirección
de la asociación hubo mucha apertura para que personas de otras
denominaciones se unieran al liderazgo, eso nos llevó a vivir una crisis de
identidad en la década de los noventa que nos generó muchos conflictos con los
cuales hemos tenido que lidiar, sin embargo, creemos que ha sido todo un
aprendizaje y hemos ido mejorando nuestras relaciones.
La parte económica es un factor importante, porque después de contar con apoyo
económico de la misión por muchos años, hemos tenido que aprender a sobrevivir
por cuenta propia y nos afecta además que la economía del país ha decaído.
Cuando se dio la crisis en la década de los noventa se desatendió la formación
bíblica, el Instituto Bíblico dejó de funcionar y la capacitación para nuevos
obreros. Esto se retomó a partir del 2005 con el apoyo del Seminario Semilla.
El tema de la unidad en la iglesia es un desafío permanente, porque la membresía
es muy fluctuante, pero además pesa mucho la influencia de una sociedad que
promueve el individualismo.
Necesitamos trabajar en la consolidación del liderazgo, pero al mismo tiempo
trabajar con los jóvenes para ir haciendo el proceso de transición generacional.
El ministerio de la mujer en la Iglesia de Costa Rica es bastante aceptable, desde
el año 1985 que se ordenó la primera mujer pastora, más mujeres han venido
asumiendo el ministerio pastoral, pero además, la participación de la mujer es
permanente en puestos de junta directiva nacional o la coordinación de diferentes
ministerios. En los últimos seis años ha sido una mujer la que ha estado

presidiendo la asociación.

Peticiones:
 Por el proceso que hemos iniciado de formación de nuevo liderazgo.
 Por crecimiento espiritual y numérico en la iglesia.
 Por la no violencia en el país.
 Por la niñez de Costa Rica.
 Por la no violencia en la familia.
 Por la guía del Espíritu Santo para nuestros gobernantes.

Canto: Buscar un canto a elección del grupo

Nos tomamos de la mano y juntas Oramos por el Congreso Mundial
Menonita que se celebrara en Pensilvania 2015.
Por los participantes que vienen de lugares lejanos.
Por los procesos de visa para los que están tramitando.
Por los recursos económicos que el Señor provea para todas/os.
Por el encuentro de Mujeres Teólogas Anabautistas de América Latina.

Para terminar leemos juntas

Credo de la Mujer
Creo en Dios
Que creó a la mujer y al hombre a su imagen
Que creó el mundo
Y le dio a ambos sexos el cuidado de la tierra.
Creo en Jesús
Hijo de Dios, elegido de Dios,
Nacido de una mujer, María.
Que escuchó a las mujeres y las quiso, que posó en sus hogares
Que discutió con ellas sobre el Reino
Que fue seguido y financiado,Por mujeres discípulas.
Creo en Jesús
Que reflexionó teología con una mujer en el pozo y le reveló su
mesianismo,
Que la motivó a ir a la ciudad a contar las Buenas Nuevas.
Creo en Jesús
Que fue ungido por una mujer en la casa de Simón,
Que reprobó a los huéspedes hombres que se burlaban de ella.
Creo en Jesús
Que dijo que esa mujer será recordada por lo que hizo su ministerio para
con Jesús.
Creo en Jesús
Que sanó a una mujer en sábado
Y la enderezó porque era un ser humano.
Creo en Jesús
Que comparó a Dios
Con una mujer que buscaba la moneda perdida
Y barría, buscando lo que se había extraviado.
Creo en Jesús
Que se comparó a una gallina
Que junta sus polluelos
Debajo de sus alas.
Creo en Jesús
Que apareció primero
A María Magdalena y la
Envió con el relevante mensaje
Id y Decid….
Creo en el Salvador Jesús
Que integra a todos, para quien no hay judío ni griego, esclavo ni libre,
Hombre ni mujer
Porque todos somos uno en la salvación.
Creo en el Espíritu Santo
Que se mueve sobre las aguas
De la creación y sobre la tierra
Creo en el Espíritu Santo
La mente de Dios
Mente de hombre y mujer
Que como una gallina empolló
Nos dio a luz y nos cubre con sus alas.