viernes, 27 de marzo de 2015

HISTORIAS DE MUJERES OLVIDADAS


MUJERES DE LA REFORMA

ARGULA VON GRUMBACH (1492-1563).
Argula von Grumbach fue una mujer valiente que alzó su voz y su pluma para defender la Reforma desde sus inicios. Argula tomó parte en los debates teológicos de la época, desarrollando una ardiente labor apologética a favor de las doctrinas bíblicas y en defensa de Lutero, Melanchton y otros reformadores. Se dice que fue la primera escritora protestante, y una de las pocas mujeres de su tiempo cuyos  poemas, cartas y escritos doctrinales se convirtieron en verdaderos bestsellers de la época, con decenas de miles de copias circulando entre el pueblo llano.
Argula comenzó a ser conocida por escribir en 1523 su famosa carta de protesta a la Universidad de Ingolstadt, que había obligado a retractarse de manera humillante a un joven profesor que había abrazado la fe reformada. La carta comenzaba así: "Al honorable, digno, ilustre, erudito, noble y excelso rector y a toda la facultad de la Universidad de Ingolstadt: Cuando oí lo que habían hecho a Arsacius Seehofer bajo amenazas de prisión y de hoguera, mi corazón y mis huesos se estremecieron. ¿Qué han enseñado Lutero y Melanchton excepto la Palabra de Dios? Vosotros los habéis condenado. No los habéis refutado. ¿Dónde leéis en la Biblia que Cristo, los apóstoles y los profetas encarcelaran, desterraran, quemaran o asesinaran a nadie? Nos decís que debemos obedecer a las autoridades. Correcto. Pero ni el Papa, ni el Káiser, ni los príncipes tienen ninguna autoridad por encima de la Palabra de Dios. No penséis que podéis sacar a Dios, a los profetas o a los apóstoles del cielo con decretos papales sacados de Aristóteles, que ni siquiera era cristiano. No ignoro las palabras de Pablo de que la mujer debe guardar silencio en la iglesia (1ª Timoteo 1:2), pero, cuando ningún hombre quiere o puede hablar, me impulsa la Palabra del Señor cuando dijo "Aquel que me confiese en la tierra, Yo le confesaré y aquel que me niegue, Yo le negaré" (Mateo 10; Lucas 9). (...) Buscáis destruir todas las obras de Lutero. En ese caso, tendréis que destruir el Nuevo Testamento, que él ha traducido. En los escritos en alemán de Lutero y Melanchton, no he encontrado nada herético (...) Incluso si Lutero se retractase, lo que ha dicho seguiría siendo la palabra de Dios. Yo estaría dispuesta a venir y debatir con vosotros en alemán, y así no necesitaríais usar la traducción de la Biblia de Lutero. Podéis usar la que se escribió hace 31 años (la Koburger de 1483). Tenéis la llave del conocimiento y cerráis el reino de los cielos. Pero estáis derrotados. Las noticias de lo que le habéis hecho a este joven de 18 años han llegado ya a tantas ciudades que pronto todo el mundo lo sabrá. El Señor perdonará a Arsacius, como perdonó a Pedro, que negó a Su maestro aunque no le habían amenazado con la prisión ni con la hoguera. Todavía saldrá mucho bien de este muchacho. No os envío desvaríos de mujer, sino la palabra de Dios. Escribo como miembro de la iglesia de Cristo contra la cual no prevalecerán las puertas del infierno, al contrario que la iglesia de Roma. Dios nos conceda su gracia. Amén".
El joven profesor Arsacius Seehofer al que se refiere había estudiado en Wittemberg, no a los pies de Lutero, que por aquel entonces se hallaba en secreto en el castillo de Wartburg, sino bajo Melanchton, del cual aprendió el evangelio de la justificación por la fe.  Al entrar en contacto con John Eck, el perseguidor más implacable de Lutero, empezaron a investigarle. En un registro de sus habitaciones, se le incautaron libros de Melanchton y de Lutero. Fue encarcelado tres veces, y sin duda habría acabado en la hoguera de no ser por la intervención de su padre. El muchacho, aterrorizado ante la perspectiva de la hoguera, fue obligado a hacer una retractación pública. Con la mano sobre el evangelio y llorando de vergüenza, abjuró de sus "errores" dando gracias a la universidad por tratarle con tanta benevolencia. Desde entonces, fue aislado en un monasterio.
Argula Stauffer había nacido en 1492 en el seno de una distinguida familia de la nobleza de Bavaria venida a menos, y fue educada como dama de compañía de la duquesa Kinigunde, hermana del emperador Maximiliano. Al salir de su casa, su padre le regaló una copia de la Biblia Koburger de 1483, una traducción alemana correcta pero de estilo monótono. Ella no le prestó mucha atención, dado que los frailes franciscanos le advirtieron que su lectura podría desviarla por el mal camino. Poco después de llegar a la corte, supo que sus padres habían sucumbido a la peste, y en 1516 casó con Friedrich von Grumbach, también de la nobleza, al que dio cuatro hijos.
En la década de 1520, los escritos de Lutero circulaban por Bavaria y Argula leía ávidamente todos los que podía conseguir. Espalatino, capellán de Federico el Sabio, el príncipe protector de Lutero, le había enviado una lista completa y se sabe que Argula mantenía correspondencia con Lutero. Antes de escribir su carta a la universidad, consultó con el pastor evangélico de la ciudad, que después dijo de ella que era una mujer increíblemente versada en las Escrituras, pero no hizo más. Argula consideró que si ningún ministro reformado iba a alzar la voz contra aquella injusticia, ella lo haría. Y escribió su famosa carta. Pero no fue lo único que escribió.
El impacto de la carta en defensa de Seehofer fue tremendo. El Duque, que había influido para salvar al muchacho, recibió también una copia junto con otra carta dirigida a los magistrados y autoridades, en la que Argula denunciaba la explotación económica y la inmoralidad practicadas por el clero católico, leal a los papas. En ella le pedía que fuese no sólo un príncipe, sino un padre, le agradecía su intervención en el caso Seehofer y añadía: "No es de extrañar que nos invadan los turcos, ni que sucedan hambres, pestes, invasiones y muerte, como anunciaron los profetas, no Lutero, cuando el papa sigue el consejo del demonio al prohibir el matrimonio a curas y monjes, como si el don de la castidad fuese conferido al ponerse uno un hábito. Así el papa recauda impuestos de bastardos por todas partes. ¡No es de extrañar, cuando un cura recibe 800 florines al año y nunca predica ni una vez en todo ese tiempo! Los franciscanos, que tienen voto de pobreza, devoran las casas de las viudas. La mayoría de los curas, monjes y monjas son ladrones. Dios lo dice. Yo lo digo. E incluso si Lutero lo dice, sigue siendo cierto. Tened compasión, príncipes, del rebaño del Señor Jesucristo, comprado no con oro ni con plata, sino con su sangre."
Alguien escribió sobre la copia de Munich, debajo de la firma de Argula: "Zorra luterana y puerta del infierno". La universidad no se iba a rebajar a contestar a una mujer. El Duque tampoco contestó. Pero surgieron coplillas populares que extendieron la controversia y al poco tiempo, posiblemente animada por su ejemplo, otra mujer publicó un tratado sobre la cuestión del matrimonio del clero.
Las autoridades no iban a dejar pasar todo esto. La universidad se puso de acuerdo con el Duque, y se rumoreaba que habían decidido dejar a Argula a merced de la disciplina de su marido, que tenía autoridad para cortarle unos cuantos dedos o incluso de estrangularla sin riesgo de que nadie presentara cargos contra él. Lo que de hecho excitó las iras de éste fue perder su cargo de prefecto del Duque. Con una esposa y cuatro hijos que mantener, se desató su rencor y se sabe que la maltrataba. A todo ello, había que añadir el escarnio público. Un sacerdote se refirió a Argula el día de la festividad de la Virgen María como "una insolente hija de Eva, una zorra herética y una sinvergüenza errada".
En 1523, el conde Palatino convocó una dieta en Nuremberg y, llevado de la curiosidad, invitó a Argula a hablar en ella con total libertad. Así lo hizo, y después escribió una carta en la que se regocijaba de que el conde estuviera vislumbrando la luz, animándole a testificar de Cristo con alegría y sin temer los poderes terrenales. En otra carta, dirigida a Federico el Sabio, expresaba su esperanza de que Dios ayudase en la dieta a los encargados de predicar al pueblo llano, y atase las manos de los sacerdotes paganos que vuelven a crucificar a Cristo. A pesar de todo, parece que Argula salió de allí desalentada, porque a la mayoría de los príncipes sólo les preocupaban las comilonas y los banquetes.
Su propia familia estaba contra ella. Argula escribió una carta a su primo Adam von Törring: "He oído que te ha molestado lo que escribí a la universidad de Ingolstadt. He sufrido muchos reproches y vergüenzas por ello, y en atención a tu amistad, te escribo y te adjunto copias de lo que he dicho. No te sorprenda que confiese a Dios, porque quien no le confiesa no es cristiano, aunque le hayan bautizado mil veces. Cada uno debe responder por sí mismo en el último día. Ningún papa, ningún rey, ni príncipe ni doctor podrá responder por mí. Por tanto, mi querido primo, no te sorprenda si oyes que confieso a Cristo. Considero un gran honor sufrir por Su causa. Dicen que soy luterana. No lo soy. Fui bautizada en el nombre de Cristo, no de Lutero. Pero confieso que Lutero es un verdadero cristiano. Que Dios nos ayude.
También habrás oído que mi marido me tiene encerrada. No ha llegado a tanto, pero hace lo que puede para perseguir a Cristo en mí. En este punto, no puedo obedecerle. El evangelio nos dice que dejemos padre, madre, hermano, hermana, hijos, y hasta la vida por Él. Me apena ver que nuestros príncipes no se toman la Palabra de Dios más en serio de lo que una vaca se tomaría una partida de ajedrez. Dicen: "Es suficiente creer lo que nuestros padres creyeron". Incluso he oído a alguno de ellos decir: "Si mis padres estuvieran en el infierno, yo no querría estar en el cielo". No soy yo así, ni aunque todos mis amigos estuviesen allá abajo. Hablan de la fe de sus padres. Mandan a sus hijos a aprender a Ovidio y a Terencio, es decir, el arte del adulterio. No espero mucho de ninguna otra dieta que se pudiera convocar. Ya he visto bastante en la de Nuremberg. Espero que los príncipes no sufran el destino del Faraón. Espero que tú leas la Escritura, al menos los cuatro Evangelios, aunque preferiblemente toda ella. Lutero decía que no quería que la gente creyera en sus libros. En éstos sólo estaba la intención de llevarles hasta la palabra de Dios. Tú podrías hacer mucho bien si establecieras ministros piadosos e instruidos en tu distrito. Entiendo que mi marido fuera depuesto de su cargo. Yo no puedo evitarlo. Dios alimentará a mis hijos como alimenta a los pájaros y los vestirá como viste a los lirios del campo. Mi querido primo, te encomiendo a la gracia de Dios, que habites con Él ahora y para siempre..."
Argula se comunicaba regularmente con Lutero, que le dijo a Espalatino: "Te envío las cartas de Argula von Grumbach, discípula de Cristo, para que veas cómo los ángeles se regocijan porque una hija pecadora de Adán se ha convertido y ha sido hecha una verdadera hija de Dios". En otra ocasión, Lutero escribe a un amigo: "El Duque de Bavaria arremete enfurecido, matando, aplastando y persiguiendo el evangelio con todo su poder. Sin embargo esa noble mujer, Argula, está allí peleando una valiente batalla con gran espíritu, discurso atrevido y conocimiento de Cristo. Ella merece que todos oremos por la victoria de Cristo en ella. Ha atacado a la universidad de Ingolstadt por forzar la retractación de cierto joven, Arsacius Seehofer. Su marido, que la trata tiránicamente, ha sido depuesto de su prefectura por eso. No podemos ni imaginarnos lo que le hará ahora. Ella está sola entre aquellos monstruos, y sigue firme en la fe, aunque según admite, no sin temblar de miedo por dentro. Es un singular instrumento de Cristo. La encomiendo a ti, para que Cristo, a través de esta débil vasija, confunda a los poderosos y a aquellos que se glorían en su fuerza".
Sabemos que Argula instó a Lutero a dar testimonio de la verdad contrayendo matrimonio. Al principio él le respondió que no era insensible a su sexo, que no estaba hecho de leño o de piedra, pero que no casarse no entraba en sus planes porque diariamente esperaba la muerte de un "hereje". Sin embargo, Lutero se casó dos años más tarde. Refugiado en el castillo de Coburgo, recibió la visita de Argula y transmitió a su esposa Catalina los consejos de ella para destetar a su bebé. También le expresó que podría tener que cambiar de escondite porque aquello se estaba convirtiendo en un lugar de peregrinaje y si demasiada gente acudía a verle, podría llegar a oídos del emperador y dejar al príncipe Federico, su protector, en una situación difícil.
El caso del joven profesor Seehofer suscitó mucha controversia. Se publicaron diversas obras al respecto, incluso una satírica en la que un teólogo de la universidad afirmaba que el joven debía ser un hereje porque había dicho que los laicos y las mujeres podían ser teólogos, sabiendo que la teología es una ciencia exclusivamente masculina y clerical. Otro teólogo recogía la afirmación de Seehofer de que muchos pasajes de la filosofía escolástica no podían ser probados según la Biblia. Esto no debía llegar a oídos de los campesinos ni de Argula von Grumbach, "que se conoce la Biblia desde la primera hasta la última página, y que está más versada en las Sagradas Escrituras que todos los profesores de Ingolstadt, aunque nunca fue a la universidad".
Durante los 40 años siguientes, Argula se abstuvo de actividades públicas. Su marido murió poco después de su visita a Lutero en 1530. Argula tuvo que ocuparse de la administración de sus tierras y el cuidado de cuatro hijos. Uno de ellos fue siempre un consuelo para ella, el otro una aflicción constante, y de las dos hijas no sabemos nada.
Seehofer se escapó del monasterio y se convirtió en predicador y maestro evangélico.
En mayo de 1563, 40 años después de su primera aparición pública, el Duque de Bavaria comunicó al ayuntamiento de una ciudad de sus dominios que por segunda vez había encarcelado a la "vieja Stauffer" (su nombre de soltera), que incitaba a la gente a la desobediencia haciendo circular libros contrarios a la religión católica. Ya no iban a las misas de la iglesia, sino a reuniones clandestinas en su casa. Incluso había ido al cementerio y oficiado funerales sin ceremonias cristianas, a pesar de que la Biblia, la ley canónica y la ley civil prohíben que una mujer usurpe tales funciones.
El ayuntamiento, por su parte, señaló al Duque que continuar con este asunto sería poco prudente en un momento en el que Bavaria buscaba las subvenciones del imperio. "Además", dijeron, "esa mujer es una pobre anciana debilitada. Mejor sería tener lástima de su edad y de su estupidez". Fue liberada. Podemos sospechar que la descripción dada por el ayuntamiento sólo era un cuadro falso pintado para el Duque, porque el comportamiento atribuido a Argula indica que nunca estuvo debilitada ni fue estúpida. La cera había estado ardiendo 30 años, pero aún humeaba.
("Women of the Reformation in Germany and Italy",  Roland H. Bainton.  Fortress Press, 2007).
Traducción: Raquel Berrocal.

martes, 17 de marzo de 2015

UN POCO DE HISTORIA


MUJERES OLVIDADAS DE LA REFORMA. 
Marie Dentière

(Tournai, c. 1495-Ginebra, 1561), también conocida como Marie d'Ennetieres fue una teóloga y reformadora protestante belga. Jugó un papel activo en la religión y política de Ginebra, especialmente en el cierre de conventos y predicando junto a Juan Calvino y Guillaume Farel. Además de sus trabajos a favor de la Reforma, sus escritos son considerados una defensa de la perspectiva femenina en un mundo que sufría rápidos y drásticos cambios en poco tiempo. Su segundo marido, Antoine Froment, también fue un activo reformador.Antes de su matrimonio, fue una monja agustina que abandonó el monacato y se adhirió a la Reforma Protestante. Marie creía importante reformar las doctrinas religiosas de su época, pero también fue feminista al proponer que se ampliara el papel de las mujeres en la religión.  La mayor parte de los primeros años de vida de Marie Dentière nos son desconocidos. Nació en una familia relativamente acomodada e ingresó en un convento agustino a una edad temprana. Fue elegida abadesa, pero tras la predicación de Martín Lutero contra el monacato abandonó su estado y se unió a la Reforma, huyendo de la persecución hacia Estrasburgo. Esta ciudad se convirtió pronto en un conocido refugio de los protestantes de la época.
Durante su estancia en Estrasburgo, se casó en 1528 con Simon Robert, un joven ministro con el que tendría dos hijos. Juntos se trasladaron a las afueras de Ginebra para predicar las doctrinas reformadas. Robert murió cinco años después, en 1533. Marie, viuda, contrajo segundas nupcias con Antoine Froment, también predicador, que acompañaba a Guillermo Farel en Ginebra. Sin embargo, la predicación pública de Dentière irritó sobremanera a Farel y Calvino, causando una fuerte discusión entre los tres reformadores.
La predicación de Marie Dentiére destaca la importancia de reformar las creencias religiosas de la época, pero también la necesidad de ampliar el papel de las mujeres en la religión. Para Dentiére, los hombres y las mujeres están igualmente cualificados para interpretar las Sagradas Escrituras y los aspectos prácticos de la fe.
En la Ginebra de 1536, tras la exitosa rebelión contra el Duque de Saboya y el Arzobispo, Marie Dentiére compuso “La guerra y liberación de la ciudad de Ginebra”. El escrito llamaba a los ginebrinos a unirse a la Reforma y se publicó de forma anónima. En 1539, Dentiére escribió una carta abierta a Margarita de Navarra, hermana del Rey de Francia, Francisco I, titulada Epitre tres utile [“Carta muy útil”] . En ella incitaba a la expulsión del clero católico de Francia y criticaba la estupidez de los protestantes que obligaron a Calvino y Farel a abandonar Ginebra. La carta fue rápidamente prohibida por su talante abiertamente subversivo.
A pesar de la calidad de sus escritos teológicos, sufrió persecución e incomprensión tanto por parte de las autoridades católicas como por los propios reformadores ginebrinos, que impidieron la publicación de cualquier texto escrito por una mujer en la ciudad durante el resto del siglo XVI. sin embargo, es una de las reformadoras más importantes de la primera época:
"Pasé un largo tiempo en la oscuridad de la hipocresía. Solamente Dios pudo hacerme ver mi condición y conducirme a la luz verdadera" - Maria Dentière

ADAPTADO POR EL PASTOR LISANDRO ORLOV. Buenos Aires. Argentina.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Acción de gracias e intercesión
(orientada hacia la justicia de género)

 Gracias te damos, Dios, porque nos creaste a tu imagen y semejanza, mujeres y hombres, somos obra moldeada con cariño por tus propias manos
.
Gracias te damos, Dios, porque nos capacitas –mujeres y hombres- con capacidades y limitaciones, y nos das la oportunidad diaria para convivir en amor y respeto mutuo.

Gracias te damos, Dios,  porque en Jesús quiebras tabúes y derribas muros que dividen y clasifican hombres y mujeres.

Intercedemos, Dios, por oídos abiertos, por una mirada respetuosa y tierna, para que haya diálogo, comprensión y respeto ante manifestaciones de género que no se encuadran en los modelos que hemos aprendido.


Ven, Espíritu Santo, brisa que revivifica, soplo de vida, quita la agresividad de entre nosotros, carga contigo toda nuestra arrogancia, reconstruye lazos de amor, redes de ternura y amparo mutuo.

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Graças te rendemos, Deus, porque nos criaste à tua imagem; mulheres e homens – somos obra do barro moldado com carinho por tuas próprias mãos.

Graças te rendemos, Deus, porque nos capacitas – mulheres e homens – com dons e com limitações, e nos dás a oportunidade diária para convivermos em amor e com respeito mútuo.

Graças te rendemos, Deus, porque em Jesus quebras tabus e derrubas muros que dividem e classificam homens e mulheres.

Intercedemos, Deus de toda a criação, por humildade para revisão e reconhecimento de atitudes que ferem e classificam pessoas, para que prevaleça a dignidade que cada mulher e cada homem receberam de ti.

Intercedemos, Deus, por ouvidos abertos, por olhar respeitoso e tenro, para que haja diálogo, compreensão e respeito diante de manifestações de gênero que não se enquadram nos modelos que temos aprendido.

Vem, Espírito Santo, brisa que revigora, sopro de vida, remove entre nós a agressividade, carrega contigo toda arrogância, reconstrói laços de amor, redes de ternura e amparo mútuo.



Romeu Martini (Brasil )
Copyright © Consejo Latinoamericano de Iglesias - Red de Liturgia del CLAI

jueves, 27 de noviembre de 2014

NOTICIAS DE PARAGUAY



Mi Historia

(Citlalli Ríos Bonilla)

            Mi nombre es Citlalli. Mi nacionalidad, mexicana. Nací en el D.F y tengo 37 años. Estoy casada con Roberto Hernández hace 19 años y tenemos 2 hijos (Daniel de 17 y Sara 11 años). Vivimos en Paraguay desde hace 5 años. Muy pronto cumpliremos 6 de residencia en este hermoso país. Llegamos un 30 de enero del año 2009.
            Decidimos venir a Paraguay por un llamado que Dios nos hizo de ir a estudiar. Estuvimos orando por más de dos años. Buscábamos una Universidad Menonita, pues mi esposo ama la teología menonita anabautista. El plan original era que yo fuera a estudiar la Licenciatura en Teología y mi esposo buscara trabajo porque no contábamos con el apoyo de alguna iglesia para mantenernos como familia. Sin embargo el plan de Dios era otro.
            Mi esposo no pudo obtener trabajo en el primer año, debido a que no conocíamos a nadie, porque como es sabido, Paraguay es el país de los amigos y si no te conocen es difícil entrar en alguna institución. Eso pensaba en aquel tiempo difícil. Pero Dios tenía un plan para nosotros y permitió a mi esposo estudiar junto conmigo el primer año de teología para poder acceder a una Maestría en Ciencias Pastorales, ya que él tiene una Lic. en Administración de Empresas pero no en Teología.
            Por la misericordia de Dios, durante ese año también pudo estudiar Capellanía Empresarial. Todos los recursos los puso el Señor. Y un pastor del Chaco supo de nuestra situación y nos consiguió una beca para vivir el segundo semestre del año, pues el primer semestre vivimos con lo que habíamos ahorrado en México.
            Dios trató con nosotros en gran manera en el área económica. Aprendimos a vivir con lo que Dios nos daba en ese momento. No sentimos tristeza sino al contrario un gozo grande por ver la mano de Dios moverse a nuestro favor,  viendo como cada día nos sustentaba de una manera sorprendente. Inclusive nuestros hijos no necesitaron zapatos mientras vivimos en CEMTA porque todos los niños andaban descalzos por tanto calor. Entonces no importaba que no tuvieran más que un par, y solo para ir al colegio.
Aprendimos a vivir entre los menonitas de las colonias (los aleguayos) y entre los latinos paraguayos (conocidos como latinguayos). Una mezcla impresionante de culturas entre el dialecto alemán en las rondas de tereré y el guaraní de los paraguayos.
Cuatro años vivimos en CEMTA y en ese transcurso conocimos a Martha y Rogelio Duarte, mi profesor por 3 años hasta que se fueron a Guatemala. Justo en mi segundo año de Teología el Profesor Rogelio me hizo la invitación de trabajar en la cárcel de Mujeres el Buen Pastor junto a su esposa Martha. Formamos un buen equipo y comencé aprender de esta hermosa Pastora, a quien considero mi amiga. Doy gracias a Dios por su vida ya que en este período, visitando la cárcel,  pude darme cuenta de que yo amaba trabajar con las mujeres, descubrí mi pasión por ayudarlas y ser de utilidad para sus vidas.
La primera vez que escuche de las Mujeres Teólogas de América Latina (MTAL) fue en el año 2009 en la Asamblea del Congreso Mundial Menonita que se llevó a cabo en Paraguay. La hermana Martha tuvo a bien invitarme y ahí me rencontré con algunos rostros conocidos como Rebeca González y Ofelia García. Me pareció bastante interesante y controversial la reunión que tuvieron debido a las diferentes posturas ya conocidas en las Iglesia Menonitas de la Convención (CONEMPAR) y los Hermanos Menonitas, donde hay grupos a favor y en contra del trabajo entre las mujeres, principalmente si son teólogas.
Con la hermana Martha soñamos en hacer algo para las mujeres. Un aporte en áreas donde hay mucha necesidad,  como en cuanto a violencia física, verbal y psicológica; baja autoestima, depresión, el matrimonio etc. Entonces Martha me comentó del taller que habían tenido en Bolivia y propuso que estuviésemos orando para que las hermanas que impartían ese taller pudieran venir a Paraguay.
Nuestras oraciones fueron escuchadas. Nos enteramos de que la hermana Estela Armoa, cuando estuvo en Bolivia, había hablado con las presentadoras del Taller “Cuidado mutuo entre mujeres”,  Rhoda  Shenk y Carolyn Heggen. De modo que soñamos con la posibilidad de hacer esto realidad entre las Menonitas y Hermanas Menonitas.
Entonces nos reunimos en un grupo de las dos convenciones para planear este hermoso taller que Dios estaba poniendo en nuestras manos e iniciar los preparativos. Sin embargo la organización se vio en shock por el fallecimiento de la hermana Estela. El mensaje que dio su familia fue muy claro para nosotras, NO DESISTAN, A ESTELA NO LE GUSTABAN LAS LAGRIMAS, ELLA HUBIERA QUERIDO QUE SIGUIERAN ADELANTE. Esto nos impulsó a continuar aun  con más pasión. Y por la misericordia de Dios se logró juntar a 113 mujeres aproximadamente que vinieron de muchas partes del Paraguay, de lugares lejanos. Y hasta de Argentina vino un grupo bastante numeroso, de entre 10 y 15 personas.
Nos dimos cuenta de que Dios estaba respaldando todo lo que hacíamos. Había puesto en el corazón de las mujeres esa necesidad de reunirnos y no solo eso, sino  que podían aprender cómo tratar a gente en situaciones de crisis, tales como pérdidas, depresión, enfermedad, etc.  Regresarían luego a reproducir en sus iglesias todo lo que habían aprendido.
Durante el taller sentimos fuertemente la presencia del Espíritu Santo obrando en la vida de las mujeres. Muchas fueron confrontadas, consoladas, restauradas  y sobre todo sanadas de sus diferentes situaciones. Volvían a casa con las pilas llenas y con la pasión de llevar a cabo este cuidado mutuo entre mujeres.
Actualmente muchas de nosotras seguimos reproduciendo el taller, capacitando a otras para hacerlo en su comunidad y también invitando a quienes sienten la necesidad de contar su historia para recibir sanidad de parte de Dios. Hemos aprendido a escuchar y a ser empáticas con el dolor de las mujeres que nos rodean.

Doy gracias a Dios porque me permite ser parte de este grupo y a la vez también doy gracias porque me permite trabajar junto con mi esposo en la organización de Diaconía-ADP (Asociación para el Desarrollo del Paraguay) donde tengo un completo acceso a mujeres en su mayoría no cristianas. Les acercamos la palabra de Dios a sus comunidades, oramos por ellas y las capacitamos en el área financiera. La finalidad es que puedan desarrollarse como mujeres empresarias. Muchas de ellas son cabeza de familia. Abarcamos las áreas social, económica y espiritual, buscando que ellas contribuyan al desarrollo de la comunidad. Para mayor información se puede visitar la página web de Diaconía:  http://www.diaconia.com.py/

jueves, 13 de noviembre de 2014

MÉXICO


De: Rodrigo Pedroza, México, D.F.














¿Qué hacemos los cristianos frente a la muerte?


         Salvo honrosas excepciones, en las iglesias modernas de tendencia anglosajona, o cuya doctrina se basa en tradiciones veterotestamentarias, interpretaciones constantinianas de pasajes como Romanos 13, o modas poco fundamentadas bíblicamente, se  habla en general de “victoria”.
 No decimos que ser “más que vencedores”  carezca de veracidad, pero si descontextualizamos los eslogan que permean la cristiandad del momento histórico en que nos toca vivir, perdemos de vista nuestro papel profético.
Ya sabemos que   el “papel profético” no es la habilidad extraña de saber el futuro, sino que se trata del análisis profundo y crítico del momento actual, de una deconstrucción político-cultural, de la denuncia de la maldad y el anuncio de un nuevo proyecto:   el Reino de Dios.
Entonces, en el contexto sociopolítico mexicano en que vivimos hoy, ¿cómo decir que andamos en “victoria”? Afirmamos todos juntos que en la cruz el Señor nos libró del pecado, la maldad, la muerte y el poder del diablo. Pero si tomamos esta verdad como un eslogan, entonces “andar en victoria” no es más que una manera escapista de huir del dolor (¿a quién le gusta sufrir?), en lugar de la encarnación de esa verdad concreta de liberación y de transformación radical de todo el sistema-vida.
“No te pido que los saques del mundo­  —la victoria es anuncio cotidiano y concreto, en-carnado del testimonio de vida para un mundo sin esperanza— sino que los libres de todo mal”.  Que el sistema de injusticia no nos deforme ni nos trastoque. Que no nos deforme en lo político ni en lo social, ya que no se trata solamente de aquella cosa abstracta del “mal diabólico”. Recordemos  con Pablo, que aquellas exousias que dominan el aire se concretan en el sistema-vida: el mal es concreto, para nada abstracto. Y que tampoco entremos en la inacción, porque somos profetas, en medio de lobos.

Entonces, decir “andamos en victoria”, implica mucho, pero mucho más que solamente decirlo. Al menos tendríamos que tener conciencia de que estamos enfrentando cotidianamente un sistema contradictorio, que produce muerte social, educativa, en nuestras relaciones políticas y fácticas.
Nuestra victoria en Cristo comienza entonces a transformarse en muchas preguntas acerca de cómo se podría convertir el contexto en el que vivimos en una real victoria.
 Y si pensamos que nuestra máxima victoria es el triunfo final de la Vida sobre la muerte en el momento histórico de la resurrección, entonces, vale la pregunta: en un contexto donde reina la muerte, ¿qué hacemos los cristianos frente a ella?
Pablo entiende que el último enemigo a vencer ni siquiera es el diablo, sino la muerte (1º Cor. 15:26). Y nos parece que no se refiere a la muerte natural, esto es, la muerte que acontece en un gusanito o en una persona, sino lo que separa del Señor a la humanidad como un todo.  Si así fuera se trataría de un sistema lleno de contradicciones que al final terminaría destruyéndose asimismo (y a todo lo contenido en él), sin esperanza. Y eso parece terrible.
Sin embargo, para el cristiano hay dos formas de concebir la muerte.
La primera es que  la muerte ha quedado totalmente dominada, sin poder bajo la autoridad de Cristo Jesús, que es el primero en regresar al vencerla de una vez para siempre haciéndose Señor y dador de Vida (Col.1:18, 1ª Tes. 4:13-18, Juan 5:21, etc.). El tema del Nuevo Testamento es que Jesús ha vencido, que triunfó de una vez para siempre sobre la muerte. Por eso nos enseñan los apóstoles que de acuerdo  con la obra de Cristo es necesario morir a lo que produce muerte, es decir, al pecado, y a mi vida pasada  ­—o sea, ¡al sistema-vida contradictorio que deformaba la imago Dei en mí!  donde no hay ética, donde el mal es tan sólo un “error”—  para vivir una vida nueva en el camino de Jesús.
En ese sentido, podemos pensar en un cuadrinomio muerte-arrepentimiento-vida-regeneración: ya no regresamos atrás, ni pensamos con nostalgia en Egipto. El que pone las manos en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios.  Para el que tiene fe en Jesús, la muerte ya no tiene poder, es sólo un paso que daremos antes de resucitar a aquella vida en la que la muerte ya no tendrá ni que mencionarse.
Fue así como Jesús nos marcó el camino (Juan 12:23-25). Y en ese sentido, si no “morimos a la muerte”, entonces, no damos fruto de vida. En nuestra tradición anabautista, la muerte significó una forma de dar testimonio de fidelidad y de amor al Señor con la propia vida, porque se esperaba con fe el día de la resurrección. Y así, en confianza con la obra del Señor Jesús, poder decir como Pablo,  “para mí, vivir es Cristo, morir una ganancia” (Fil. 1,20-21). ¡AMÉN! La muerte no nos asusta. No terminaremos ahí, y por eso no la aceptamos. Antes bien, predicamos la vida eterna en comunión con Cristo Jesús, quien es digno de todo honor y gloria por todos los siglos.
Pero hay una segunda forma de concebir la muerte, de la que no sabemos por qué en el cristianismo moderno ya no nos gusta hablar — tal vez  para no ofender a nadie o porque no es muy atractiva para las iglesias preocupadas por mantener a las masas dentro de las paredes del templo.   Me refiero al binomio concreto pecado-muerte. “El fruto del pecado es la muerte…” dice Romanos (6:23a).
Entonces sí, crece la preocupación. ¿Qué hacemos los cristianos frente a aquello que produce la muerte?  Según el texto, lo que produce muerte es el pecado. Y si lo que produce la muerte es el pecado, habría que especificar que “pecado” es la transgresión de la relación con el Señor dador de Vida, pero también con el prójimo. De esa forma, el pecado deja de ser algo abstracto (alguna entidad extrañísima, sin nombre) y se convierte en social, cultural, moral, político, erótico, pedagógico, etc.  En ese sentido, la muerte aparece en una sociedad alejada del Reino del Señor como muerte concreta: social, cultural, política, moral, erótica, etc. De eso, y como mexicanos, sabemos mucho.

¿Qué hacemos los cristianos frente al binomio pecado-muerte? Nuestro país está hundido en la muerte, pero el cristianismo se empeña en declarar otro eslogan: “vamos a salvar almitas”. ¡NO! ¡Eso no es bíblico! El mensaje de salvación, ese que predicamos en nombre del Señor Jesús, salva espiritual, social, moral, política, erótica, cultural, pedagógica y biológicamente. El mensaje de salvación es integral, esto es: es el anuncio de un proyecto nuevo que envuelve la vida y todas sus esferas hacia un nuevo futuro, que está incompleto sin las relaciones con el otro, el prójimo: la viuda, el pobre, el desamparado (Mar. 12:29-32). Esta novedad, viene al mundo a en-carnarse como paz para el que,  desesperado, lucha todos los días en la angustia de la muerte.
La transformación que comienza el día que venimos a Cristo es integral, y por lo tanto debe afectar la forma social de nuestro entorno. Sin embargo  nos quejamos de las marchas, del país, de todo. Nuestro país está hundido en muerte. Muerte social y cultural, religiosa y moral. Muerte en las relaciones humanas, muerte en todos lados… ¿Dónde queda la esperanza, si no hay uno, tan sólo uno, en quien se pueda confiar? Los cristianos debemos reflexionar sobre cuál es nuestra responsabilidad social y política frente a esta muerte concreta.
Social, porque desde nuestra perspectiva comunitaria  el cristianismo no es individualista. No puedes ser discípulo/a si te ocupas solo de lo tuyo. Eres discípulo/a en tanto que eres un agente de transformación donde quiera que vayas, aunque andes metiendo las narizotas donde no te llaman. Tu responsabilidad está para con el prójimo, el pobre, el desamparado, la viuda, el huérfano, el que está en la cárcel, el vecino borracho, el estudiante, etc.
Política, —a diferencia de la mal entendida praxis de Peña y sus secuaces— es más bien encontrar cómo hacer las cosas de manera que todo funcione para el servicio a los demás, o mejor dicho, “es una actividad que organiza y promueve la producción, reproducción y el aumento de la vida de sus miembros” (Dussel, 2006).
En ese sentido, como bien escribe Yoder, Jesús tiene una propuesta política, ética, de liberación, justicia y por supuesto, de VIDA en el Reino de Dios (Yoder, J. H., Jesús y la Realidad política). Si creemos, como dice en Hebreos que “Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos”, ¡Jesús sigue siendo el modelo a seguir! ¿Cuándo y dónde perdimos esa guía en nuestra experiencia religiosa?
El fruto del pecado es, sí,  la muerte, el mal, la injusticia y la violencia,  pero añade Romanos  6:23b “la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.  Esto es, el regalo que Dios nos dio en Cristo Jesús es justicia, es el bien, es comunión, es restauración de las relaciones hombre-Dios-prójimo y la esperanza de la paz. PAZ, hermanos y hermanas.
Si algo produce la muerte en el que no tiene fe, es el miedo. Pero nosotros tenemos  paz, y la paz es esperanza, y nuestra esperanza no nos defrauda. Pero otra vez, esta esperanza de paz frente a la muerte no es algo abstracto o individual (no es eirene, es SHALOM). Es esperanza social, cultural, moral, política, ¡en todos los sentidos!  Entonces  ¿qué hacemos los cristianos frente a la muerte?
Yo propongo que sigamos anunciando con palabras y hechos, y sobre todo con hechos, el Evangelio de Paz de nuestro Señor Jesús. Esa es nuestra real victoria en el mundo: el Evangelio de Paz. Que sigamos pregonando “arrepentíos, porque el Reino de Dios ha llegado” y junto con ello, que entendamos que la iglesia, esta comunidad de los ex adictos al mundo, debe existir como un Santuario de Paz, esto es, un lugar donde la injusticia social, donde la ignorancia cultural y política, y donde las relaciones eróticas, etc., adquieren un sentido totalmente nuevo bajo la enseñanza del Maestro. Donde hay esperanza, donde el Reino de Dios se concreta en la tierra, poquito a poco y quizás sólo como un adelanto de lo que viene, pero quizás con eso es más que suficiente…
Amaneció hoy y nos hicieron falta 43 muchachos (que representan a miles más). Esta iglesia, que es una Iglesia de Paz (nos referimos a la comunidad total anabautista) tiene mucho trabajo qué hacer. ¿No creen? Tenemos una responsabilidad ineludible para el cambio de la cultura de muerte en vida, con nuestras manos, con nuestro ejemplo, en nuestras pequeñas comunidades. Hay que echar a andar la creatividad, no sin antes hacer un análisis profético del lugar y el tiempo donde Dios nos ha colocado. El Reino de Dios es saber que siempre hay esperanza, ¡siempre!

Finalmente, veamos Mateo 5:3-10. Quizás sea extraño que terminemos con este texto, pero leámoslo como una oración, porque si preguntamos, ¿qué hacemos los cristianos frente a todo aquello que produce muerte? ¿Cuál es nuestra victoria en un contexto así? Seguramente Jesús, radiante de esperanza, y con la ternura con la que vio al joven rico, nos respondería: Ánimo, que el Reino de Dios, ha llegado…
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.



Rodrigo Pedroza, su hermano más pequeño.

miércoles, 22 de octubre de 2014

REFLEXIONANDO SOBRE LA CARTA QUE LE ENVÍAN A TIMOTEO (1 Timoteo).


                                                                               Por: Rebeca González Torres
                                                                                             Septiembre del 2014
                                                                                                          México D.F
LA CARTA
En una carta tradicional una persona escribe a otra, hablando de asuntos en común.
El remitente escribe de manera que el destinatario tenga una idea completa de lo
que se le quiere decir. Si la carta llegara a alguna otra persona y leyera el contenido,
no entendería lo que dice debido a que, ésta carta no fue escrita para ella, y
necesitaría saber la intención del remitente y la situación concreta del destinatario
para poderla interpretar.
Siempre he sabido que dentro del Nuevo testamento existen algunas cartas,
específicamente escritas por mano de Pablo o de algunos de sus discípulos. Las
cartas nos reflejan razones concretas por las que fueron escritas y tienen una
estructura y estilo propio de la época y del autor; ellas nos reflejan modos de vida,
formas de relacionarse, lenguaje propio del tiempo, cultura, etc. Así mismo, las
futuras generaciones que estudien nuestra forma de comunicación podrán descubrir
aspectos culturales muy propios de nuestra época y cuando escribimos un correo
electrónico que es la sustitución de las cartas de antaño, también ahí podrán ver
reflejada una estructura, estilo y cultura. Los motivos para escribir una carta son
bastos y varían según los intereses. Para que una persona ajena a una carta pueda
entender el contenido es necesario que conozca quien la envió porque y para qué;
también hay que conocer al destinatario porque de otra manera interpretará el
mensaje distorsionada mente. Esto nos lleva a pensar que hay que investigar el
tiempo que se escribió la carta y qué circunstancias históricas había en el lugar
donde se escribió y a quien se escribió. Haciendo una revisión exhaustiva podemos
comprender mejor el contenido, de otra manera podríamos equivocar el mensaje y
meter en líos al que escribe y a quienes es dirigido el mensaje.
Lo mismo ocurre con 1 Timoteo requiere que se haga una minuciosa revisión de
la carta sin sacar solo unas cuantas palabras de todo el mensaje global para no
distorsionar la idea y cambiar el espíritu del mensaje de Dios en todo el texto bíblico.
Lamentablemente esto no ha sucedido así, vemos que esta carta específicamente
los pasajes que nos hablan de las mujeres han sido usados para silenciar y
despreciar el trabajo de las mujeres, es común que en nuestras congregaciones se
haga uso de textos aislados para reafirmar el mensaje que quiero dar a la
congregación y se repiten con frases populares: “Como dice en la Palabra de
Dios…las mujeres callen en la congregación…”. Esto es usado para dar fuerza y
desarmar cualquier argumento que la ofendida/o quiera decir. 1 de Timoteo es
usado para quitar poder a las mujeres y negarles sus derechos, someterlas y
alimentar la cultura machista tan arraigada en nuestras culturas que se siguen
alimentando en el nombre de Dios. Otro ejemplo seria: Aislar un pequeño párrafo
de todo este escrito que estoy haciendo puede no decir claramente toda la intensión
de lo que intento dar a conocer.

Las ideas no pueden tener significado igual en todo lugar

Por otra parte en la época de 1 Timoteo, existían doctrinas que se manejaban con
diferentes propuestas y que se filtraban en la comunidad de fe.
Así también, una idea no puede tener el mismo significado en todo lugar. Por
ejemplo, decir que las mujeres son más independientes y libres el día de hoy es una
falacia. Quien haga esa declaración lo expresa desde su propia perspectiva. Porque
en un mismo tiempo y espacio hay mujeres creciendo y desarrollándose y otras
explotadas, sometidas y violentadas. El mensaje bíblico no se generaliza responde
a una realidad concreta directa y dolida que hay que atender.
Mi contexto es diferente al tuyo y el de las mujeres en el tiempo de Timoteo en
Éfeso, pero para todas hay un mensaje y una respuesta.
El encuentro con la profesora Elsa Tamez me abrió un panorama muy interesante
para comprender mejor 1 Timoteo. Después de digerir mejor los documentos y sus
enseñanzas, me pregunto: ¿Acaso el autor tendría la idea de los alcances que
tendría las recomendaciones de su carta?. Comúnmente cuando hacemos una
carta o un escrito lo único que queremos es responder a la situación que se nos
presenta, sin imaginar que lo que escribimos pueda animar o desanimar a otros.
Los alcances que ha tenido esta carta ha trascendido en tiempo y espacio, siendo
usada muchas veces para someter a las mujeres, limitando sus dones y en
ocasiones poniendo en enemistad a hombres y mujeres, agrupaciones,
denominaciones y hasta pueblos enteros. El gran compromiso que se adquiere al
analizar 1 Timoteo es poder dar respuesta que permita la liberación y no que se
continúen con el sometimiento y marginación de las mujeres.

Un mensaje

La carta fue dirigida a Timoteo y la iglesia que atendía. Este mensaje se extiende
en el tiempo y distancia hasta llegar a nuestras manos. Lo que nos toca como una
forma responsable es hacer las aplicaciones adecuadas y pertinentes. No es tarea
fácil ya que la carta está escrita desde un estilo de vida muy diferente al nuestro.
Como; formas de vestir, pensar, relacionarse, una cultura que promovía relaciones
jerárquicas bajo el sistema patriarcal donde los ricos tenían preminencia y por su
riqueza podían dominar las relaciones a su favor fuesen hombres o mujeres.

Las preocupaciones por Éfeso

Las preocupaciones que refleja la carta paulina enviada a (1) Timoteo, son cuatro
específicamente:
1. Las enseñanzas ajenas al evangelio de Jesús que estaban influyendo dentro
de la comunidad de fe como conceptos de salvación, matrimonio entre otros
temas.
2. Las mujeres ricas que por su aportación económica y liderazgo crearon poder
sobre las/los que menos tienen.
3. La administración de los recursos para beneficiar a un problema social como
era el exceso de diversas viudas.
4. La lucha de poder por tener puestos de autoridad entre hombres y mujeres
ricas, aspirando a una supervisión de los presbíteros.
Hay un mal que ha dañado a los hombres /mujeres en todos los tiempos y son
las riquezas que crean relaciones de injusticia y pareciera ser que en esta
comunidad el dinero es el motivo principal de la lucha de poder.

Aplicando la enseñanza de 1 Timoteo

Testimonio.
Paty era una mujer casada con tres hijos. Su esposo abandono el ministerio por que
se relacionó con otra mujer. Paty después de un tiempo de vivir frustrada decidió
regresar a la iglesia y hacer algo más con su vida, ya que por mucho tiempo vivio
sometida al marido violento ocupada solo con el hogar y sus hijos. Por el lado del
esposo por mucho tiempo vivió en dos casas; la de su esposa y la de la amante.
Un día Paty llego a buscar trabajo en una organización cristiana donde empezó
ayudando en la oficina y poco a poco se fue involucrando hasta llegar a ser
promotora de educación para los adultos, para terminar su primaria; ella logro cosas
increíbles que no imagino que podría hacer. Tenía un sueldo y un prestigio, todo el
trabajo que realizo después de dos años le dio mucha seguridad como persona.
Después de meditar mucho su situación llego el día que tomo la decisión de
separarse de su esposo. En la iglesia que asistía vieron mal su decisión de
separación y el esposo aprovecho la situación para regresar a la iglesia, haciéndose
el mártir; todos se confabularon para que ella no abandonara su casa ni a su
esposo, hicieron uso de pasajes bíblicos por aquí y por allí. Así lograron ponerla en
crisis. El esposo argumento que ella estaba aprendiendo mucho en la organización
donde participaba y que le estaban enseñando la biblia de una manera errónea.
Para entonces el pastor la ponía a dirigir el culto y dar clase a las mujeres. Cuando
el marido le dice todo su argumento de por qué ella esta tomando decisiones de

dejarlo. El pastor vuelve a usar versículos aislados para someter a Paty.
La fuerza que trae a los líderes eclesiales el hablar desde el pulpito y en el nombre
de Dios, tiene tal poder que puede cambiar decisiones. Paty salió de su trabajo y
quedo sometida a su hogar y esposo. Y volvió a su vida pasiva en la casa e iglesia.
Como este testimonio, podemos encontrar miles en la vida en todo lugar y tiempo.
Desafortunadamente Timoteo no es el mejor recurso para poder dar esperanza a
las mujeres sencillas como Paty en este tiempo. Nuestros ojos deben ir al
movimiento de Jesús donde las mujeres son vistas con dignidad teniendo voz y son
respetados sus dones.
1 Timoteo es un mensaje de reacomodo al sistema imperante como es el
Patriarcado en el imperio greco -romano. 1 Timoteo está alejado al movimiento de
Jesús donde las mujeres y los hombres tienen las mismas oportunidades.
No podemos condenar al autor, ya que se encontraba en una situación de riesgo.
¿Acaso debió haber permitido que las enseñanzas de otras doctrinas manipularan
la fe? o ¿las mujeres ricas asumieran una posición de autoridad, sometiendo a
los/las pobres a una enseñanza contaminada por las doctrinas que imperaban en
su tiempo? o ¿Permitir que la congregación diera honor y sumisión a las/los ricos
de acuerdo a los códigos de honor del sistema patriarcal? Seguramente en nuestro
tiempo nos hemos encontrado con situaciones muy parecidas, donde es
necesario usar reglas que nos ayuden a manejarlas para que no se salgan de
control.
El que envía la carta, el único recurso que tenía para contener a la comunidad de
fe en Éfeso es usar el modelo jerárquico del sistema patriarcal para someter a las
mujeres ricas y viudas y a los/las que dan enseñanzas distorsionadas del evangelio
del Reino. El mensaje global de la carta no puede concentrarse en el sometimiento
a las mujeres. Sino en la preocupación por una comunidad de fe que hay que
salvaguardar ante toda la problemática que tienen por delante. Así mismo hoy en
día, las preocupaciones que nos ocasiona el abuso de poder, dominación,
injusticia, sometimiento, enseñanzas equivocadas o contaminadas, debemos
encontrar desde el mensaje de Jesús soluciones pertinentes que orienten las
problemáticas que nos aquejan, concentrémonos en esta tarea y no nos
distraigamos con el uso de ideas aisladas que marginan y denigran, a mujeres y
hombres.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

NOTICIAS DE MÉXICO

CAMPAMENTO FEMENIL 2014, CEMM.


Después de un tiempo de planear, organizar y orar, el equipo de la femenil estuvo listo para recibir a 66 participantes ¡Gracias Señor! 
Tomar conciencia de la importancia que tiene el cuidado de nuestra salud física, en tan importante como ocuparnos con temor y temblor de nuestra salud espiritual. La propuesta es que ambas tampoco puede desligarse de una buena salud emocional, relacional e incluso ecológica. Todas las áreas de nuestra vida deben reflejar una sana espiritualidad cristiana como mujeres llamadas por Dios para ser partícipes de su reino nos vemos obligadas a cuidar nuestra espíritu tanto como las demás áreas de nuestra vida. Tiempo precioso de reflexionar, conocernos, crear, reir, tener una compañera de oración para este año, de cantar y claro de rica comida. Dios bendiga a todas las hermanas que dispusieron su corazón para asistir y aportar a nuestra vida. Animémonos a cumplir nuestros compromisos personales y eclesiales. y que el Señor de la vida nos bendiga para ser bendición a otr@s.

"Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de El" Jn. 3.17 Nosotras somo instrumentos para llevar esta salvación/sanidad/salud a los demás.
Dios nos bendijo con la presencia de su Espíritu de vida y de transformación.
OFELIA GARCÍA