sábado, 23 de febrero de 2013

FIRMANDO Y DESEANDO LA CONTINUIDAD Y UNIDAD DEL MOVIMIENTO DE "MUJERES TEÓLOGAS DE AMÉRICA LATINA"


COMENTARIO DEL SEMINARIO TALLER "EL CUIDADO PASTORAL ENTRE MUJERES"



 “El cuidado pastoral entre mujeres” realizado en la ciudad de Guatemala del 11 al 16 de Febrero  2013.

Hola hermanas:
Es una lástima pero no hicimos una evaluación formal del evento, sin embargo, tenemos muchos testimonios positivos de la actividad.  Muchas mujeres compartieron historias impactantes de dolor, lágrimas fueron derramadas y hubo oportunidad de reflexionar profundamente sobre temas importantes, tales como:  aceptándonos como Amadas de Dios, el auto cuidado, comprendiéndose una misma, aprendiendo a poner límites, la escucha compasiva y el manejo del estrés. Fue un espacio sanador para mí y para las mujeres que asistieron. También fue una oportunidad de hacer conexiones y de conocer a  mujeres valientes. Creo que los temas se manejaron con sabiduría. Sin embargo. el tema de la homosexualidad fue enfatizado en tres momentos y escuché a algunas mujeres quejarse de pasar mucho tiempo en este tema y que las facilitadoras no dejaron muy claro que "debemos amar al pecador pero no al pecado". Personalmente sentí que las hermanas manejaron muy bien el tema, pero como las mujeres estamos dentro de diferentes momentos en nuestros procesos, estos temas controversiales se reciben también de manera diferente.

La mayoría de las mujeres que participaron en este taller son pastoras y esposas de pastores, ellas hicieron el compromiso de reproducir el taller en sus congregaciones. Mientras que algunas mujeres se concentran en la autoayuda, la mayoría se centran en trabajar para generar cambios, algunas mujeres como las hermanas Kékchi´ enfrentan un desafío doble: el sexismo y el racismo.

Muchas de las actividades del movimiento de mujeres se centran en la reproducción del taller, llevando el mensaje liberador de Jesús para las mujeres, la creación de una red de mujeres anabautistas a través del blog, y en la necesidad de escribir y publicar materiales. Estos sueños han provocado que algunas mujeres experimenten cambios profundos, como aprender a utilizar la tecnología y escribir sus experiencias y testimonios.

Durante el taller-seminario hubo varios momentos para informar y planificar para el futuro del movimiento. También tuvimos una reunión con Rafael Escobar y Willi Hugo sobre el desarrollo de un currículo escrito por mujeres y para mujeres con el apoyo de SEMILLA. Siento que esta reunión fue muy positiva y logramos hacer acuerdos concretos con ellos. Olguita seguramente les enviará más información sobre esto.

Como saben, el 10 º aniversario del Movimiento de Mujeres Teólogas Menonitas se celebró la noche del 13. Se hizo un recuento histórico del movimiento, esto fue muy positivo porque varias mujeres expresaron desconocer los inicios del movimiento. Desde el año 2005 que el movimiento fue traído a América Latina por las mujeres que participaron en el Congreso Mundial, las mujeres latinoamericanas se han estado organizando y redefiniendo su lugar en la Iglesia, aprendiendo qué dice la Biblia acerca de la igualdad y la justicia. A través de muchos esfuerzos, el movimiento de mujeres ha pedido y ha logrado aumentar la participación de las mujeres en las asambleas regionales y más mujeres han estado en posiciones de liderazgo.

El movimiento de mujeres teólogas de América Latina es difícil de definir con precisión, lo veo como esfuerzos colectivos conscientes para estudiar la Biblia desde la perspectiva de la mujer y llevar el mensaje liberador de Jesús a otras mujeres. Dentro de algunas agrupaciones como CAMCA, el deseo ha sido expresado que los diferentes grupos de mujeres se ajusten dentro de la estructura de las conferencias nacionales, pero muchas mujeres han encontrado resistencia por parte de las juntas directivas nacionales que no ven estos movimientos como prioridad (y algunos incluso las ven como una amenaza). Muchas mujeres teólogas trabajan junto con otras mujeres en los espacios que ya han sido creados por sus conferencias, tales como los grupos de mujeres de diferentes congregaciones locales, en retiros de mujeres, y en el encuentro nacional de mujeres. También algunas teólogas están coordinando actividades con los comités de justicia y paz en sus países. Como resultado de ello, a veces es difícil separar quién está haciendo qué. Pero en conclusión, las mujeres teólogas de América Latina han roto su aislamiento y estamos muy contentas de conectarnos con mujeres de otros países y organizaciones. Este taller-seminario ofrece la oportunidad para el reconocimiento amplio y generoso de nuestra hermandad como mujeres, la explosión de afecto y la afirmación de las experiencias como mujeres miembros del cuerpo Menonita.

Por lo demás, ya como líderezas del movimiento, sentí que este taller dio la oportunidad de entendernos mejor, unirnos más, pedir perdón por los desacuerdos y hacer acuerdos para el futuro. Siento que aun tenemos mucho camino por recorrer pero vamos por uno bueno.

Quiero extender mi agradecimiento a CIMLAC por su apoyo financiero y acompañamiento de Linda Shelly y a mis hermanas impulsoras de este esfuerzo.

Qué el Señor continúe bendiciendo su vida y su ministerio,

Gloria

Gloria Chacón & Mark Epp
Area Directors / Directores de Área
Central America & Haiti / América Central y Haití
Mennonite Central Committee / Comité Central Menonita
CAmHaitiAD@mcc.org
Skype: Marcos Epp, Gloria Epp Chacon
Tel: (506) 2560-1052

TESTIMONIO DE OFELIA GARCÍA


Todo este tiempo que pude compartir con mis hermanas y el lunes un poco con hermanos fue bastante rico.

Me siento profundamente agradecida al Señor por el mover de su Espíritu de libertad en todos estos años. La representación de casi todos los países de Centro América fue excelente (a excepción de Belice que fue invitado, pero no participó).

Experimenté un momento diferente entre nosotras. Nuevos ánimos y energía para continuar abriendo brecha para otras y otros en cada región. Fuerza y esperanza al mirar que no estamos solas en esta parte del camino que nos ha tocado vivir. A nuestro lado está nuestra hermana, amiga y compañera asumiendo también los retos del Reino de Dios.

Cada una tan diferente y a la vez con tantas cosas en común. Este espacio sirvió para sanar dolores, expresar cosas que quizá se habían guardado por tiempo. Fue un espacio creado con libertad y confianza. El impacto mayor de Rhoda y Carolyn ha sido un corazón abierto, hablando desde sus propias vivencias, sin máscaras.

Los temas fueron interesantes, aunque a veces considero que faltó tiempo para escucharlas más a ellas. Fue además un tiempo en que reafirmamos conceptos y aprendimos algunas técnicas nuevas para implementar en nuestro ministerio, en el trabajo con mujeres.

Algo que me impactó mucho y positivamente, fue la demostración de cariño y reconocimiento al trabajo de nuestra hermana Olguita Piedrasanta, que desde que lo asumió ha sido fuerte y a veces mal entendido, pero mirar ahora algo diferente, me llena de gozo, porque eso quiere decir que somos capaces de provocar cambios positivamente entre nosotras; los tiempos de diálogo y escucha, así como de aclarar y pedir perdón es inigualable, pues es una premisa amar a Dios y también amar, con toda la diferencia que exista, a nuestra hermana y, así fue. Vamos aprendiendo a caminar juntas: "Cada vez bailamos mejor en grupo"

En lo personal considero un gran privilegio haber estado en los 10 años de haber iniciado el movimiento de teólogas y coincidir con Elizabeth Vado, quien también estuvo en África y junto con Karen Flores de Honduras poder haber llevado la liturgia de la Cena del Señor. y sí, el camino, el maíz, producto de nuestra tierra latina, que nos nutre y nos da fuerza para seguir sembrando. La luz que significa la presencia de Jesús caminando solidaria y sororalmente con nosotras. El pan, la copa y el compromiso entre nosotras. Y sobre todo, este mover del Espíritu de Vida que nos ha llenado de vitalidad para continuar desde el lugar donde cada una ha sido puesta, de acuerdo a sus dones: Gracias Papá Dios por proveernos el espacio y gracias a todas y todos los que participaron.

Durante nuestro tiempo, de Olga y mío con Carolyn y Rhoda pudimos escucharnos y hacernos sensibles a las decisiones, sentimientos y necesidades unas de otras. Gracias por este signo de amistad y de confianza que nos dieron a Olga y a mí. Que el Señor nos ayude a llevarlo con honra y compromiso.

Considero que algo que se retomó y que es excelente es la necesidad de tener un "cuadro" de mujeres que pueden escribir y elaborar materiales anabautistas desde nuestra realidad. Eso ya se había hablado hace tiempo y en esta ocasión se formalizó más. También nos sentimos animadas para tener una biblioteca virtual, donde podamos tener tanto documentos de información general, que las mismas mujeres han escrito, ya sea por investigación universitaria u agencias de trabajo menonita, o bien escritos de reflexiones bíblico teológicas, que en el marco de trabajo con mujeres ya se han ido elaborando.

Miré desde lejos muchas veces y me sentí complacida con la amistad y la convivencia del momento. Y claro, nuestra salida a la Antigua ¡uf que lugar! lindísimo.

Así que nos queda mucho por hacer, mucho que orar, mucho que insistir, muchas ataduras que romper, pero sigamos, sigamos confiando en que cada una hace lo que está en sus manos y Dios es quien se encarga de construir¡¡¡  ¡Así sea!


Un abrazo para todas.
Ofelia García (México)

viernes, 22 de febrero de 2013

RECUERDOS DE GUATEMALA

PAÑO FIRMADO POR HERMANAS Y HERMANOS Y QUE VA A RECORRER LOS DIFERENTES ENCUENTROS


DISFRUTANDO LA NOCHE CULTURAL

jueves, 21 de febrero de 2013

CUIDADO PASTORAL ENTRE MUJERES


Queridas hermanas
 
Tomo algunos minutos para contestar la pregunta ¿Cómo fue el seminario para ustedes?  Me referiré brevemente a lo que mis sentidos percibieron:
 
¿Qué vi y qué escuché? 61 mujeres alabando, cantando, contando historias de sufrimiento, de dolor, pero reconociendo la presencia del Espíritu de Dios en sus vidas.  Vi y escuche a dos mujeres (Rhoda y Carolyn) compartir sus experiencias acumuladas por varios años, atender las preguntas de las participantes con mucho amor, misericordia y sabiduría. Vi grupos de mujeres reflexionando y estudiando la palabra del Señor, contestando preguntas acerca del tema.  Vi mujeres compartiendo alegrías y tristezas, vi abrazos, acercamiento de la una con la otra, escuché diálogos profundos, compartimiento de saberes, apoyo mutuo, amistad, cuidado amoroso entre todas. Escuché palabras de gratitud y aliento por el seminario, por la organización y administración, vi al personal de Semilla siempre dispuesto a servir, para que todo saliera bien y con la presencia de nuestro buen Dios.
 
Durante la noche del día martes vi y escuche un vídeo foro: ¡Despierta Raymundo! que nos hizo debatir sobre preguntas generadoras que cuestionaban los roles tradicionales de hombre y mujer. Día miércoles: Vi un camino, formado por granos de maíz (la semilla sembrada durante diez años) alumbrados por velas, pude escuchar el caminar a veces tortuoso, a veces fácil de este peregrinaje como mujeres. Pude escuchar las necesidades de las mujeres y el compromiso hacia el movimiento, pude ver cómo todas tomábamos la cena del Señor, haciendo alusión a la muerte y resurrección de Jesús, escuché un hermoso mensaje, leído y sentido desde los ojos de nosotras, las mujeres. Día jueves pude, durante la feria de artesanías, apreciar hermosos objetos de algunos países de Centro América, pude reír y gozar tomando fotos, cantando de alegría y felicidad. Día viernes: La noche cultural, hermanas luciendo sus trajes típicos, vimos bailes y cantos folclóricos, costumbres de nuestros pueblos, bombas que reflejan la picardía de las mujeres latinas, escuché versos compuestos en forma específica para cada país, este es un don que viene del Señor hacia la hermana Isabel Gálvez, vi hermanas recibiendo su certificado de asistencia con orgullo del deber cumplido. Escuché las notas de la marimba, y vi la dedicación de las hermanas de Guatemala, para llevarla y que todas pudiéramos tener momentos de solaz y esparcimiento. Día sábado: Vi compromiso de cada país para dar seguimiento a lo aprendido, percibí responsabilidad y deseos de continuar trabajando en la obra de Dios. Vi alegría durante el paseo para Antigua Guatemala, cansancio, pero satisfacción en cada una.
 
¿Qué pude sentir en mi piel? Muchos abrazos, muestras de ternura, toques cariñosos, sentí el amor y la presencia de tantas mujeres cercanas, todas siendo una, caminando hacia un mismo objetivo: Hacer presente el amor de Dios. en nuestros hogares, iglesias, comunidades.
 
¿Qué pude oler y degustar? Alimentos nutritivos, sabrosos, preparados con dedicación y esmero. Olí el aroma de las flores que engalanaron el salón donde estuvimos, el olor de las velas que nos alumbraron durante la celebración del 10o. aniversario del Movimiento. Degusté el pastel del 10o. aniversario donde todas soplamos al unísono las diez velas del camino recorrido.
 
¿Qué pensé  Mi corazón estaba ardiendo de gratitud hacia Dios por ver, sentir, escuchar, oler su presencia en todo momento, con lágrimas en los ojos di gracias a El por su amor y bondad infinitas.  La honra y la gloria sean para Él.

Olga Piedrasanta
Coordinadora General
Mujeres Teólogas Anabautistas de
América Latina


 GALERÍA DE FOTOS :

miércoles, 20 de febrero de 2013

CRÓNICA DE MI PASO POR EL ENCUENTRO DE MUJERES TEÓLOGAS ANABAUTISTAS DE LATINOAMÉRICA EN EL 15 CONGRESO DEL CONO SUR

POR PATRICIA GONZÁLEZ

Bienvenidas y bienvenidos al Shalom!

Bienvenidos en Shalom”, mencionaba unos de los carteles de bienvenida a quienes  llegábamos, el pasado 23 de Enero,  al 15° Congreso Menonita del Cono Sur en Chile. Personalmente tenía gran expectativa, era la primera vez que participaría, y allí, frente a esa significativa frase de bienvenida, sólo podía intentar responder con la misma generosidad,  abandonándome a la  experiencia con apertura y gratitud.
Y  refiriendo concretamente al espacio que se abrió durante el Congreso, a propósito de los diez años del Colectivo “Mujeres Teólogas Anabautistas de América Latina”, dispuesto  para juntarnos y reflexionar en perspectiva de fe y género,  fue particularmente grato encontrarme allí con preciosas mujeres venidas de diferentes latitudes de nuestra Pacha Latinoamericana, nutrirnos con la riqueza de las experiencias de cada una, las luchas, los testimonios, las andaduras y las apuestas por la Vida y la Paz que hacemos en medio de las dificultades y alegrías propias de los contextos de donde proveníamos.  Por supuesto,  gratísimo contar con la presentación de Mónica Parada, pastora de la Iglesia Anabautista Menonita “Puerta del Rebaño” (Chile), quien fue convocada para asumir las temáticas centrales del espacio. Qué oportunidad magnífica abrirnos a la discusión sobre  tópicos que desafían nuestra manera de ser mujeres hoy!  Y que liberadora propuesta nos trajo Mónica en su discurso para nuestra realidad como mujeres de fe en América Latina. La agudeza, asertividad, claridad, sensibilidad y libertad con las cuales abordó estos temas fue, por demás, dones que nos bien aventuraron como mujeres, y sobre todo como mujeres Hacedoras de Paz con Justicia. Me permito intentar parafrasear desde mi reflexión algo que Mónica introdujo al iniciar su exposición: si cuestionarnos sobre nuestra vida como mujeres, sobre los que nos dignifica  y lo que no,  sobre lo que nos libera y también sobre lo que nos mantiene en esclavitud, y sobre los caminos que necesitamos transitar para nuestra emancipación, autonomía y pleno desarrollo, si esto nos hace “teólogas”, pues entonces, si así  hacemos, no necesitamos tener ningún reparo en llamarnos teólogas. No es la academia, ni las teorías, ni las doctrinas, ni la dogmática lo que debiera identificarnos como tal, es la apuesta por la Vida, por una Vida con Justicia y Paz,  para todas y todos.
Gracias a la gran familia Menonita, tan plural, tan rica, tan diversa y que suele abrir los brazos  a personas que,  viniendo incluso de diferentes denominaciones del  basto cuerpo cristiano en el mundo, como es mi caso, quieren sumar en la construcción de la Paz.  Gracias  a las hermanas y amigas que facilitaron mi participación en el Congreso,  gracias a todas esas invaluables y hermosas mujeres que conocí, de quienes recibí tanto y quienes me permitieron igualmente compartir con ellas historias y caminada. Gracias a las hermanas y hermanos Chilenas/os, tan generosas/os, tan abiertas/os, tan espontáneas/os y solidarias/os. Gracias Ester, gracias Mónica, gracias Linda y gracias a todas las demás hermanas del Movimiento de Mujeres Teólogas Anabautistas da América Latina y el Caribe. Gracias a mis hermanas y hermanos con quienes representamos a la delegación Argentina,  gracias mil y mil a quienes olvido por sus nombres pero que permanecen en la piel y el corazón. Y muy especialmente gracias a la hermosa Comunidad de Floresta, en Buenos Aires, mi casa y Comunidad por convicción, comunión y adopción: he sido generosamente adoptada por tan bella gente, cómo no sentirme privilegiada!
Y que la terca insistencia en la construcción de una Tierra Nueva y un Cielo Nuevo para todas y todos nos siga sororizando y hermanando más allá de las fronteras religiosas, políticas, culturales y de género.

Patricia González     (Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires)

MÓNICA PARADA

GRUPO DE HERMANAS

viernes, 1 de febrero de 2013

ASAMBLEA DEL CONO SUR EN CHILE


3er. ENCUENTRO DE MUJERES TEÓLOGAS ANABAUTISTA DE AMÉRICA LATINA


En el marco del XV Congreso Menonita del Cono Sur llevado a cabo en La Angostura, Chile, del 23 al 27 de enero, con la presencia de hermanas y hermanos de Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Argentina (más algunas visitas de Canadá, EEUU, Colombia, Costa Rica y México), tuvo lugar el tercer encuentro de Mujeres Teólogas Anabautistas de América Latina.
Este espacio, que contó con la participación de aproximadamente 45 mujeres de diferentes regiones, comenzó el día 23 en horas de la tarde con la realización del primer taller que tenía como título “Realidad de las mujeres desde el caminar de Jesús”. Luego de la bienvenida y correspondiente presentación de cada hermana, Mónica Parada de la Iglesia Anabautista “Puerta del Rebaño” de Concepción, Chile, nos introdujo en una dinámica utilizando objetos simbólicos como la tierra, semillas, paloma, vela y agua, con la consigna de que cada mujer pasara a sembrar sus sueños. Expuso también sobre la/s realidad/es que enfrentan las mujeres y nos dejó reflexionando y trabajando en grupo sobre uno de los grandes flagelos de la  humanidad: la violencia, que puede ser étnica, ciudadana, por maltrato, abuso infantil, violencia de género, física y simbólica. Esta última se produce porque está naturalizada, es sostenida y es casi invisible; busca el sometimiento y está presente en todas las relaciones. La violencia simbólica, es violencia por cohesión, intimidación, imposición de la voluntad de unos sobre otros aunque el deseo que la impulsa parezca ser “bueno”; es el uso expansivo del espacio físico, control del dinero, falta de valoración, maniobras de desautorización, terrorismo y paternalismo, etc.
El festejo de nuestros primeros 10 años llegó el día 24 con el segundo taller y la participación de toda la asamblea. Cantamos e hicimos memoria, de la mano de Gladys Siemens, de cómo nació la iniciativa de este movimiento de M.T.A.L. Compartimos los objetivos del movimiento  y las actividades que venimos realizando, como el  “Día Mundial de Oración por las mujeres de América Latina”, el libro “El Mensaje Liberador de Jesús para las mujeres hoy”, el Blog: http://teologasanabautistas.blogspot.com, y recientemente el Facebook.
Se reconoció la labor de acompañamiento y ánimo que la hermana Sandra Campos (Costa Rica) nos fue brindando en este camino, y a Linda Shelly (EE.UU) por el sostén, ayuda y asesoramiento durante estos 10 años.
Contamos con el testimonio y presentación de dos mujeres cuyos trabajos en sus comunidades son muy edificantes y nos animan a seguir andando:
·          Valeria Alvarenga (Brasil) pastorea una Iglesia Menonita, teniendo un fuerte ministerio con mujeres de una favela, algunas con esposos que están en la cárcel.
·          Aurora Rinaldi de la Iglesia Menonita de Trenque Lauquen (Argentina) hace un año fue nombrada por su comunidad como pastora, después de estar caminando y construyendo una comunidad de iguales.
Para darle un cierre a tan fructífero encuentro, realicé la dinámica del ovillo de lana. Esta actividad consistía en sostener la lana, decir unas palabras de bendición, apoyo y buenos deseos para este Movimiento, y pasar el ovillo a otras/os, formando así una gran red. Con esto se quiso simbolizar que para crecer y seguir construyendo como mujeres de Paz, en esta red que M.T.A.L. ha creado, se necesita del apoyo y sostén de todas y todos en unidad en Cristo, parafraseando nuestro texto lema de Gálatas: 3:28: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”
Terminamos cantando “Somos uno en el Señor”, y se los invitó a los participantes a firmar y a escribir los buenos deseos en un gran cartel que va a recorrer los diferentes encuentros a realizarse en Guatemala, México y Colombia.
La tercer y última reunión se realizó el día sábado 26. Comenzamos con canciones muy significativas que nos llevó a reflexionar, y Noemí Dulci de la Iglesia Menonita de Salto (Argentina) nos refirió una reflexión.
Mónica Parada nos guió a través de las diferentes líneas de pensamientos que han sucedido en la historia respecto a la mujer y que dan cuenta, a través de la cultura, política, la vida familiar, religiosa, etc., de imposiciones de las que no hemos sido críticas y comportamientos que hoy están naturalizados en nosotras. Como actividad para esta reflexión, presentó sobre una manta algunos objetos ( tres velas en forma de flores que simbolizaban: Padre, Hijo y Espíritu Santo, un portarretrato que representaba la familia, una raíz daba cuenta de la cultura, la Biblia como las enseñanzas religiosas, y un plato con piedritas) y nos invitó a cada mujer a tomar algunas piedras y colocarlas en el símbolo que creyéramos que más afectó en nuestro pleno desarrollo como mujeres autónomas, despojadas de las imposiciones y ataduras que no nos permiten vivir libremente el  caminar con Jesús.
Se terminó orando por  todas y reconociendo mediante unos regalitos a las hermanas Chilenas que con tanto amor nos recibieron y atendieron.
A grandes rasgos he tratado de contar lo que se vivió y aprendimos en este encuentro, que para muchas de nosotras pudo haber sido revelador, para otras liberador, y quizás para algunas las sorprendió o asustó. Confiamos que la semilla que fue dada, el Espíritu Santo la haga germinar.
Damos gracias a todas las hermanas que hicieron posible este encuentro y que bendijeron con su presencia.

Su hermana en Cristo,

Ester Bornes.
(Coordinadora del Blog y del M.T.A.L. del Cono Sur)