martes, 6 de marzo de 2012

LITURGIA DEL DÍA MUNDIAL DE LA ORACIÓN




LITURGIA DEL DIA MUNDIAL DE ORACION
 Mujeres Teólogas Anabautistas de América Latina
MAYO 2012


Objetivos específicos de este encuentro:
·         Promover el Movimiento de Mujeres Teólogas.
·         Unirnos en oración e Interceder por nuestras hermanos/as  de los países de Belice, Bolivia y Latinos que viven en  USA.
·         Reflexionar sobre la transformación como  proceso de fe.
Tener listo:
·         Cartelón de bienvenida a la entrada del lugar a desarrollar la liturgia, que contenga: logo del MT, y el titulo “La transformación como  un acto continuo de fe”, algunas fotos de cada país o banderas en pequeños recuadros.
·         Florero con tres flores (una flor por cada país). Que se colocará en el centro del lugar de reunión*
·         Flores para las personas que participarán como guías de oración o para cada participante (artificiales -dada la situación ecológica que vivimos- y de colores,  significando la vida; la fragancia, nuestras oraciones ofrecidas al Señor y Dios de la vida  en solidaridad con las comunidades de fe  que nos ocupan. También representan la diversidad cultural que nos fortalece y nos une)
·         Canto (Anexo)
·         Una cruz si se desea.
·         Cada región dará el toque local a la mesa donde se colocarán los símbolos
·         Breve presentación de cada país y peticiones (power point)

Comenzamos.
1.      Bienvenida:
·         Hacemos un recuento del motivo de esta reunión y enfatizamos que es la tercera reunión convocada por Mujeres Teolólogas de America Latina, esta vez para orar por:  Bolivia, Belice e iglesias Latinas de EU.
·          Canto de apertura (anexo)
2. Leemos el pasaje bíblico: 1 Cor. 15:51-58(cf.  2 Cor 3.18, Ro. 12:2)
He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.  
Mirad, voy a confiaros un misterio: no todos moriremos, pero todos seremos transformados. Súbitamente, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene ―que sonará― la trompeta final, los muertos resucitarán incorruptibles mientras nosotros seremos transformados. Porque es preciso que este ser corruptible se revista de incorruptibilidad y que esta vida mortal se revista de inmortalidad.
Y cuando este cuerpo corruptible se revista de incorrupción, cuando este ser mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que dice la Escritura: La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿dónde tu venenoso aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y el pecado ha desplegado su fuerza con ocasión de la ley. Pero nosotros hemos de dar gracias a Dios, que por medio de nuestro Señor Jesucristo nos concede la victoria. Por tanto, hermanos míos muy queridos, manteneos firmes y constantes; siempre creciendo en la tarea cristiana, seguros de que el Señor no permitirá que sea estéril vuestro afán. (RV 1960)
3.      Ubicación del texto
¿Por qué este tema? - En este último tema de su carta a los corintios,  Pablo se lanza a combatir una enseñanza preocupante que sostienen algunos cristianos  en la iglesia de Corinto: alegan que no hay resurrección de muertos. Toma en serio sus preguntas de mofa y muestra cómo se opera una transformación corporal  completa, tanto de muertos como de vivos, en el momento de la venida de Cristo. Por último Pablo comunica una exhortación que revela la confianza  que tiene en que su propia labor no ha sido en vano y que los corintios serán capaces de volver  a tierra firme.
La historia de  los pueblos del mundo ha estado marcada por una serie de preguntas acerca de la vida y la muerte, de la resurrección y transformación del ser humano. ¿Qué  hay después de esta vida, qué nos espera, qué pasará con nuestros cuerpos?  Cada religión ha ido contestando estos interrogantes desde sus propias creencias y afirmaciones de fe.
En el verso 51, Pablo realza la importancia de “un misterio” que revelará enseguida. O sea una verdad que hasta ahora ha estado escondida.  La sorpresa que tiene para los corintios es que no son sólo los muertos los que necesitan ser transformados  sino que los vivos sin pasar por la muerte también deben experimentar una transformación  que les permita llevar la imagen de Cristo.
El 2012 se ha convertido para algunos en el año del fin del mundo.  Esta afirmación  está basada en las predicciones del pueblo Maya, pero dichas predicciones de lo que en verdad hablan es del fin de una era y de la transformación del mundo. En algunos sectores cristianos de algunos países en América Latina esta predicción y su comprensión de la misma, está causando alteraciones y revuelos y conmoción entre el pueblo. Algunos la afirman y otros la descalifican. Si bien es cierto que a través de las edades han ido apareciendo profetas que han precisado fechas de cuándo el mundo se acabará y han creado un desconcierto en la humanidad que ha atendido dichas predicciones, también es cierto que el elemento especulativo sobre las mismas deja un sinsabor que no le hace justicia a nadie. Pero ¿a qué nos llama este texto que nos convoca en este Día Mundial de Oración?
Ø     Transformación es la acción y efecto de transformar (hacer cambiar de forma a algo o alguien, transmutar algo en otra cosa). El término procede del vocablo latino transformatĭo.
Puede decirse que la transformación, por lo tanto, es el paso de un estado a otro. Una persona puede transformarse físicamente (a través de dietas, cirugías estéticas, cambios de vestimenta, etc.) o en un sentido espiritual o simbólico cuando decide vivir a un ritmo más pausado, prestar menos atención a lo material o cambios semejantes.  La metáfora del paso de la oruga a mariposa puede ampliarnos esta idea de la transformación. Otra metáfora que nos ayuda a entender la  transformación es la del águila (se puede ampliar esta idea leyéndolas).  (anexo)
Ø     Así que el llamado e invitación en el texto finalmente es para los vivos. Es la oportunidad de transformarse en la vida sin necesidad de llegar a la muerte, ya que ella está fuera de nuestro alcance y comprensión: Lo que sí está a nuestro alcance es la vida.  Es la necesidad de transformar el pensamiento como dice Pablo en Romanos 12:2  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento  para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
El asunto es cambiar, transformar la manera de pensar, para que ésta  lleve a una nueva manera de actuar e incidir en nuestros contextos. Es a través de la transformación y la apertura que se puede comprender la buena voluntad de Dios. Se puede seguir apegados a mandatos, prácticas, decretos, que siguen manteniendo la opresión y atadura del ser humano y no permiten su liberación.  Que podamos acompañar y ser solidarios con nuestro prójimo/a. Acompañar a los que luchan y viven discriminaciones, a los que viven exclusión por causa de género, sexo, raza o religión. Solidaridad con los migrantes tanto en el norte como en el sur y por los pobres. Solidaridad con las mujeres que sufren violencia en distintas formas, etc. 
En pocas palabras pueden decir ¿que aprendimos de esta reflexión?.
GUIA 1. Iglesias latinas de Estados Unidos  (información trascendente del país power point o el que elijan)
PUEBLO HISPANO QUE VIVE EN ESTADOS UNIDOS
Los resultados del Censo 2000 muestran que desde 1990 la población hispana ha crecido de manera significativa, aumentando de 22 millones a 35.2 millones de individuos. El total de la población hispana estadounidense se puede dividir en dos categorías: 1) hispanos de origen, o personas nacidas en los Estados Unidos que tienen una ascendencia o un patrimonio cultural hispano, y 2) hispanos nacidos en el extranjero que pueden o no tener ciudadanía estadounidense. Mientras que el tamaño de tanto la población hispana de origen EEUU como la población hispana nacida en el extranjero aumentó durante la última década, la población hispana nacida en el extranjero tuvo un crecimiento fuera de lo común.
Interceder por: (peticiones concretas de oración)  Cada persona(s) o guía(s) previamente seleccionada(s) para dirigir el tiempo de intercesión pasa a colocar  sus flores y desde allí eleva una oración.
·        Oramos por un milagro, una reforma migratoria justa para los que están indocumentados en este país.
·        Por el cese a las deportaciones de indocumentados que no tienen ningún record criminal.
·        Por las familias que están siendo separadas.
·        Por los niños y niñas nacidos en Estados Unidos que están quedando bajo el sistema del país a causa de las deportaciones de sus padres.
·        Por la extrema pobreza que nos abraza como hispanos en esta nación.
·        Por la discriminación racial y abuso a los trabajadores hispanos en los centros de trabajo.
·        Por una ley migratoria que permita a jóvenes indocumentados tener acceso a la educación superior o preparación académica igual que a los no inmigrantes. 
·        Por el cese a la violencia doméstica que aumenta cada día entre el pueblo hispano y que ha alcanzado nuestras congregaciones cristianas.
·        Porque nuestros pastores hispanos provean espacio u oportunidad a las mujeres en las congregaciones para que puedan ejercer sus llamados.
·        Por el alto índice de desempleo que también afecta a las iglesias.
·        Por la falta de viviendas a familias hispanas.
·        Por el alto índice de divorcio en las familias hispanas en las congregaciones.
·        Por las madres y padres solteros criando a sus hijos.
·        Por servicios de salud para los inmigrantes.
·        Por la cancelación de leyes que se están levantando en favor del homosexualismo y lesbianismo.
·        Por la cancelación de órdenes y leyes que no están permitiendo a las iglesias cristianas rentar espacios en los planteles escolares públicos para celebrar servicios de adoración a Dios.

GUIA: “Nos acercamos con confianza al trono de tu gracia para esperar pacientemente tu preciosa respuesta a nuestras oraciones; de la misma manera que el que siembra espera el precioso fruto de la tierra. Mientras tanto, afirmamos nuestros corazones en la esperanza de tu segunda venida.”
CONGREGACION:  “ Si, Amén, Señor Jesús. “
Entonamos las dos primeras estrofas del canto sugerido (anexo)
GUIA 2. Bolivia (información trascendente del país, igual que el anterior)
Oficialmente se llama Estado plurinacional de Bolivia. Es un país situado en el Centro Oeste de América del Sur. Sus fronteras son con Brasil, Paraguay, Argentina, Chile y Perú. Es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo. Algunas de sus bellezas son el lago Titicaca, compartido con Perú, el lago navegable a mayor altura del mundo. Cuenta con una población de alrededor de 10.5 millones de personas (año 2010). Es un país multiétnico y pluricultural, rico en la mezcla de tradiciones y folclore de sus habitantes mestizos, indígenas collas, yungas y guaraníes.[1]
Interceder por: Cada persona(s) o guía(s) previamente seleccionada(s) para dirigir el tiempo de intercesión pasa a colocar  sus flores y desde allí eleva una oración.
·         Porque haya más interés de las hermanas en este proyecto de las mujeres Teólogas.
·         Por más lideres mujeres para dentro de las iglesias.
·          Por nuestras mujeres bolivianas que son víctimas de la violencia en general y que como iglesia podamos hacer algo.
·          Por las reuniones que tenemos  una vez al mes todas las hermanas, que sigan y que el grupo este más fortalecido.
·          Por nuestras iglesias y especialmente por las esposas de los pastores, que cada día sea ayuda idónea para nuestras iglesias.
·          Por todas las maestras que tenemos .
GUIA: “Nos acercamos con confianza al trono de tu gracia para esperar pacientemente tu preciosa respuesta a nuestras oraciones; de la misma manera que el que siembra espera el precioso fruto de la tierra. Mientras tanto, afirmamos nuestros corazones en la esperanza de tu segunda venida.”
 CONGREGACION: “Si, Amén, Señor Jesús. “
Entonamos las dos siguientes  estrofa del canto sugerido.
GUIA 3. Belice (información trascendente del país, igual que el anterior)
(En inglés: Belize) es un país de América ubicado en el extremo noreste de América Central. Limita al norte con México y al oeste con Guatemala y al sur con el golfo de Honduras. Su capital es Belmopán y la ciudad de Belice, antigua capital del país, es la principal aglomeración urbana y además el principal puerto.
Los idiomas predominantes son el español y el criollo beliceño, Belice es el único país de América Central en donde el idioma oficial es el inglés. Población total 322,000 personas (2011).  Mientras que el 60% de Belice está cubierto por selva, estudios recientes informan que el 20% del país está cubierto por cultivos y asentamiento humano. Sabanas, matorrales, y tierras húmedas constituyen el resto de la tierra. Belice es parte del importante corredor biológico mesoamericano, con gran biodiversidad biológica, tanto marina como terrestre, es rico y abundante en flora y fauna. Belice es proactivo en protección de biodiversidad y recursos naturales.

Interceder por: Cada persona(s) o guía(s) previamente seleccionada(s) para dirigir el tiempo de intercesión pasa a colocar  sus flores y desde allí eleva una oración.
·         Por las mujeres abandonadas.
·         Por familias desintegradas.
·         Para que más mujeres líderes tengan espacios para servir en sus iglesias.
·         Por la ola de violencia en el país.
·         Por la violencia física y psicológica que sufren familias y mujeres.

GUIA: “Nos acercamos con confianza al trono de tu gracia para esperar pacientemente tu preciosa respuesta a nuestras oraciones; de la misma manera que el que siembra espera el precioso fruto de la tierra. Mientras tanto, afirmamos nuestros corazones en la esperanza de tu segunda venida.”
 CONGREGACION:  “ Si, Amén, Señor Jesús. “.
GUIA 4.  Esta persona puede llamar la atención al florero en el que ahora hay una variedad de flores, de esta misma manera rogamos al Señor que reciba nuestras oraciones diversas por las comunidades de fe de: Bolivia, Belice y personas hispanas de USA.
Canto: Entonamos todas las estrofas del canto sugerido
Palabras de bendición y despedida.
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CANTO SUGERIDO
Imploramos tu piedad oh buen Señor
Por quien sufre en este mundo
A una gime toda la creación
 
Tus oídos se inclinen al clamor
De ésta gente oprimida
Apura, oh Señor, tu Salvación
 
Sea tu paz bendita, hermanada a la justicia
Que abrace al mundo entero. Ten compasión
 
Que tu poder, sustente el testimonio de tu pueblo
Y que tu Reino venga. Señor ten piedad
 
El autor: Rodolfo Gaede Neto
 
(Si requieren la partitura original la pueden obtener en
 www.coralsjbatista.com.br/coral/.../cf_2010.pdf ) y una versión cantada en www.youtube.com/watch?v=-ly3ZXxdMGE

Agradecemos la colaboración para la elaboración de esta liturgia a::
·        Alix Lozano elaboración de la reflexión y Milka  sugerencias para la misma.
·        Ofelia Garcia por la sugerencia de recursos para el desarrollo de la liturgia.
·        Olga Piedrasanta por información de los países. Corrección y sugerencias
·        Rebeca Gonzalez  afiche de promoción integración de material y seguimiento 
Quienes aportaron información de los motivos de oración de cada país fueron:  
·        Tania Meléndez, Coordinadora Conferencia Femenil Hispana Menonita USA- Taniasamir7@aim.com
·         Elizabeth Masavi,  Iglesia Menonita Boliviana Sinaí – elizabeth_masavi_13@hotmail.com
·        Ramón Castellanos Iglesia Menonita de Belice- ramoncastellanos27@yahoo.com

NOTA IMPORTANTE.
Les rogamos que después de llevar a cabo la liturgia en mayo envíen sus reseñas y testimonios de este tiempo a Ester Bornes  para ser colocados en el blog y de esa manera todas y todos podamos  enriquecernos.
           Correo electrónico : esterbornes@hotmail.com

RECURSOS PARA LITURGIA 2012


RECURSOS PARA LITURGIA 2012

 Bandera y paisaje de Belice

 


Tablas Monte, fue tomada en un Río de esa zona, en el Departamento de Cochabamba,
en la Provincia Chapare.
Bandera y paisaje  de Bolivia


El Cañón del Colorado

 Bandera y Paisaje de Estados Unidos

 “LA TRANSFORMACIÓN DEL ÁGUILA”
El águila , es el ave que posee la mayor longevidad de su especie.
Pero para llegar a esa edad  a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. Llega a vivir 70 años.
Sus uñas curvas y flexibles , no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta. A los 40 años:
Su pico alargado y punteagudo tambien se curva.
Apuntando contra el pecho están las alas , envejecidas y pesadas por las gruesas plumas.  ¡Volar es ahora muy difícil !
Entonces el águila , tiene sólo dos alternativas: Morir , ….. ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared , donde no necesite volar.
Entonces , apenas encuentra ese lugar , el águila comienza a golpear con su pico la pared , hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca , debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después , va a arrancar sus viejas uñas.
Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.
Y después de cinco meses , sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir , y entonces dispone de … 30 años más.
En nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación. A veces nos preguntamos: ¿ Por qué renovarnos ? “ RENOVACIÓN ” Para que reanudemos un vuelo victorioso , nos debemos desprender de ataduras , costumbres y otras tradiciones del pasado. Solamente libres del peso del pasado , podremos aprovechar el valioso
resultado de una asombrosa ……”RENOVACIÓN”
Mi moraleja “APLICÁNDOLO A NUESTRAS VIDAS”. Es que hay momentos de nuestro crecimiento interno que necesitamos pasar por algún proceso doloroso para poder enfrentar la vida, de una manera diferente aun siendo nosotros mismos
cuando dejamos atrás el pasado, y comprendemos que cada dolor es simplemente la renovación interna o el dejar alguna situación que nos a impedido progresar algún miedo interno que no nos permite seguir adelante si no enfrentamos ese dolor y no pasamos por ese proceso de transformación dejando atrás el pasado por muy doloroso que sea, si no lo enfrentamos jamás podremos avanzar, progresar, alcanzar la libertad, para ver un futuro más brillante…


http://lolispdelatorreonline.com/2011/10/27/la-transformacion-del-aguila/

INTRODUCCIÓN PARA EL DÍA MUNDIAL DE ORACIÓN


HACIENDO UN POCO DE HISTORIA

Antecedentes
En julio del 2003 se celebró el Congreso Mundial Menonita en Zimbabwe, África. En este espacio las mujeres latinoamericanas reunidas allí tuvieron la oportunidad de conocer, escuchar e intercambiar preguntas con las mujeres teólogas africanas, cuyo  esfuerzo y trabajo es bien conocido por la iglesia mundial menonita.
Es en este marco que nace la idea entre las latinas de iniciar un movimiento que coadyuve a fortalecer redes de apoyo mutuo entre las mujeres que desde su cotidianeidad y con o sin preparación formal bíblico teológica contribuyen a ser visible en reino de Dios en compañía de muchos otros.
Por ello, desde el 2004 hasta el 2009 se dieron a la tarea de elaborar las estrategias pertinentes que hicieran posible este sueño. Celebrando encuentros de reflexión bíblico-teológicos  en diferentes regiones de Latinoamérica; el eje principal de reflexión ha sido: El ministerio las mujeres desde la perspectiva de Jesús de Nazaret
Paraguay 2009
Bajo la cobertura del CMM celebrado en Paraguay, se tuvo el   primer encuentro de Mujeres Teólogas de  América latina, logrando reunir a un buen grupo de mujeres de casi todas las regiones.
En un trabajo de grupos y en respuesta a la pregunta ¿Qué deseamos del Movimiento? Las mujeres, entre otras actividades,  proponen que se celebre un Día Mundial de Oración que involucre orar por las diferentes necesidades de los países de América Latina.
Celebraciones del Día Mundial de Oración
            En respuesta a esa solicitud, es así como desde el año 2010 se realiza esta actividad durante el mes de mayo. (Cada iglesia puede escoger un día del mes de mayo para orar por las necesidades de los países propuestos)
Año 2010, elaboran la liturgia hermanas de México. Se ora por los países de: México, Colombia, Haití, por el terremoto y tsunami se incluye Japón.
Año 2011, elaboran la liturgia hermanas de Guatemala. Se ora por los países de: Cuba, Argentina, Guatemala.
Año 2012, elaboran la liturgia un grupo de hermanas de diferentes países. Se orará por los siguientes países. Belice, Bolivia, Personas de origen latino que viven en Estados Unidos.
¡Animamos a todas las iglesias hermanas a que nos unamos en oración por nuestras necesidades!

DÍA MUNDIAL DE LA ORACIÓN


 Apreciadas/os  Hermanas/os
Bajo la cobertura de Mujeres Teólogas Anabautistas de América Latina estamos convocando nuevamente  a todas/os  este mayo del 2012  para unirnos  al Día Mundial de Oración (DMO) 2012. La experiencia del año pasado  nos dice que vamos por el camino de la unidad en oración por nuestras/os hermanos en diferentes países. Este año les invitamos para unirnos en oración por Bolivia, Belice y Latinas/os de Estados Unidos. En adjunto encontraran los siguientes  documentos:
  1. Una introducción al Día Mundial de Oración
  2. Un afiche para impresión que pueden poner en sus iglesia para anunciar y promover el día Mundial de Oración
  3. La liturgia sugerida para realizar
  4. Un Anexo de recursos para complementar la liturgia
  5. Y un  cuadro para informarnos sobre la(s) fecha probable a realizar la liturgia. La cual pedimos nos la hagan llegar lo antes posible para documentar.
 P.Rebeca Gonzalez Torres (México) 
..."Si, confirma la obra de nuestras manos"

Salmo 90:17
 AFICHE
UJERES EN REFLEXION B
IBLICO

DIA MUNDIAL DE ORACION
MAYO 2012

“LA TRANSFORMACION COMO UN       PROCESO DE FE”
Oremos por Belice, Bolivia y Latinas/os de USA

                  Organiza
Mujeres Teólogas de América Latina

miércoles, 22 de febrero de 2012

TESTIMONIO

Pedaleando por Palestina.


Sarah Thompson02/01/2012
Traducción AMLAC.
Sarah ThompsonSarah Thompson esta actualmente sirviendo como trabajadora del CCM en SALT (Sirviendo y Aprendiendo Juntos) en Sabeel, el Centro Cristiano Ecuménico de Teología de la Liberación. Ella está graduada del Bethany Christian High School (Goshen, Indiana, USA), del Spelman College (Atlanta, Georgia) y del Associated Mennonite Biblical Seminary (Elkhart, Indianda). Su iglesia es la Prairie Street Mennonite Church en Elkhart, Indiana.

“Shu hadda?” un niño grita mientras yo me deslizo con un zumbido camino al trabajo en Sabeel. “Fi baskalet!” responde su compañero mientras ambos rien y señalan en mi dirección. Aunque muchas mujeres extranjeras que trabajan para organizaciones internacionales se siente frustradas por la atención indebida que reciben en las calles, yo no estaba siendo acosada por estos muchachos.
Era mi bicicleta la que había captado su atención. Con llantas del diámetro de una pelota de baloncesto y un travesaño muy bajo cerca de la calle, mi pequeña bici Dahon Presto es un espectáculo poco común. Toda la maquina puede caber en una sola pieza en una maleta para aeropuerto. En efecto, asi es como me la traje como a Jerusalén desde Elkhart, Indiana.
Andar en bicicleta por todo Jerusalén me ofrece una perspectiva única. Es un método lento de transporte, sin embargo puedo llegar a todos los lugares que deseo. En primero lugar, la uso para ir y volver al trabajo en Sabeel, donde ayudo en la investigación para el próximo libro del director Naim Ateek, edito y escribo para Sabell Wave of Prayer (un email de envío semanal a más de 4.000 personas de todo el mundo que están comprometidas a orar y trabajar por la paz y la justicia en Palestina-Israel). Mientras pedaleo de un lado de la ciudad, veo mujeres en el hiyab, hombres bebiendo té. Del otro lado de la ciudad, observo turistas perdidos y jóvenes con largos rizos balanceándose en los patios de juegos.
La bici solo ha sufrido un resbalón y caída (uso casco) y fue robada una vez. Cuando algunos jóvenes se reunieron para tomarla de la parte de atrás del autobus (aún en la estación) donde yo la había doblado y guardado, el conductor saltó del autobus y corrió tras ellos gritando “Haalako” “Suéltenla”. Ellos la dejaron caer y corrieron. Todo el resto de las personas en el autobus les gritaron también, y comprobaron para estar seguros, yo estaba bien. “Haram!” dijeron, una palabra árabe que significa “prohibido”, o más directamente “no way Jose!” (trad.: “de ninguna manera Jose”. Me gustó mucho el sentido de comunidad espontáneo que sentí esa tarde. Fue un recordatorio de cuan cálida y hospitalaria la gente de Jerusalem ha sido conmigo, uno de las/los tantos voluntarios extranjeros aquí.
Al menos dos veces a la semana, pedaleo para conectarme con judíos israelitas y árabes en una clase de gimnasia. La clase es en el gimnasio al otro lado del pueblo de dónde vivo, trabajo y asisto a la iglesia. Es un largo viaje que implica andar en bicicleta, doblar la bici y subir a un autobús, evadir carriolas de bebes, caminar, compartir vehículos y algunas veces un paseo ligero en tren. Cada uno de los segmentos de este viaje me lleva a través de los muchos mundos que se chocan aquí, religión judía, cristianos palestinos, judíos seculares, musulmanes, colonos judíos, judíos Haredim, barrios de Ashkenazi (judíos europeos), sefaradíes (Oriente Medio), y judíos etíopes y africanos. Moverme en esta variedad de espacios es una opción política y teológica que yo hago.
Cada decisión que uno hace aquí es política y teológica. Es de este modo dondequiera que vivamos, pero aquí se siente de manera más aguda. La decisión de montar mi bicibleta en los Estados Unidos está conectada con lo que está sucediendo en esta región, en términos generales. Andar es bicicleta es parte de mi decisión de vivir lo más sencillamente posible, y cuidar la creación mediante la reducción de mi consumo de petróleo. Asi como espero que más biciletas pueblen las calles de Estados Unidos – reflexiono para mi – Espero que mi ejemplo inspire a más habitantes de Jerusalén a adoptar la opción de montar en bicicleta también. En Arabia Saudia, algunas mujeres se visten como hombres para poder montar sus bicicletas en público. Es genial poder viajar en bici por Palestina sin trabas. Puedo procesar la gran cantidad de experiencias que vivo aquí mientras zigzageo velozmente a traves de horas de tráfico, de paragolpes contra paragolpes en la ciudad cada mañana.
La bicicleta además es una gran comenzadora de conversaciones, provocando que los extraños se acerquen y me hablen. Me preguntan que hago aquí, y les cuento que soy una discípula de Jesucristo, y cómo esto me empuja a trabajar por la justicia de forma no violenta y el shalom/salam. He hecho muchos amigos aquí por la bicicleta.
En un momento mi bicicleta necesitó reparación, y tratar de limpiarla y repararla en una Jerusalén dividida merece una historia completa en si mismo!. Simboliza para mi todo lo que es hermoso y lo que está quebrado en esta tierra. Finalmente conseguí que la reparen y continúo pedaleando por todos lados, sonriendo a los transeúntes soprendidos y minimizando mi huella de carbono mientras trabajo en mi tarea en SALT!.
Para más información sobre el programa SALT ir para ver puestos disponibles para jóvenes adultos año 2012-2013 visite: salt.mcc.org

sábado, 18 de febrero de 2012

TEOLOGÍA

 
      
REFLEXIÓN

Juan Sánchez,

El divorcio, una pastoral evangélica

Escrito el 13 febrero 2012 por Juan Sánchez
Introducción.
Lo primero que debo decir es que no creo en el divorcio… creer, sólo se cree en Dios.
En segundo lugar, me alegra que en este encuentro de pastores y líderes de nuestras iglesias,  hayamos decidido estudiar cómo abordar pastoralmente este problema tan complejo y doloroso.  A pesar de las posibles diferencias que puedan existir entre nosotros, creo que lo que realmente nos ha llevado a tratar este tema es precisamente el deseo de encontrar algunas ideas pastorales que puedan ayudarnos, como iglesias hermanas, a afrontar las situaciones de divorcio que, cada vez más frecuentemente, se nos presentan.
Así que mi estudio tiene una perspectiva pastoral; y, como veréis, esta preocupación pastoral es la que preside y guía todo mi estudio.
Pero antes de empezar con el desarrollo del tema, dejadme compartir los dos principios que han guiado mi estudio; principios que ya estaban presentes cuando comencé, pero que se han ido confirmando a medida que avanzaba.
¿Y cuáles son estos dos principios?
El primero es un principio pastoral, que yo he llamado el principio “del dolor de Dios”; y el segundo es un principio hermenéutico, que yo he llamado el principio “del corazón de Dios”. Creo que estos dos principios son los que sustentan todo el planteamiento sobre el divorcio que encontramos en la Biblia, y los que pueden hacer que consigamos llegar a un acuerdo acerca de cómo tratar pastoralmente en nuestras iglesias este asunto tan doloroso y, a veces, tan complejo.
Un principio pastoral: “El dolor de Dios”.
Aunque a primera vista no lo parezca, creo que detrás de la legislación sobre el repudio en el Deuteronomio hay una básica y fundamental preocupación pastoral, que refleja lo que es la actitud fundamental de Dios por su pueblo, la actitud del pastor que cuida y protege a sus ovejas.
En muchos textos del AT, Dios es comparado con ese pastor.
Is. 40: “Consolad, consolad a mi pueblo… aquí llega con fuerza el Señor Dios… conduce a su rebaño como un pastor, lo va reuniendo con su brazo, lleva en su regazo a los corderos, va guiando a las que crían”.
Ez. 34: “Esto dice el Señor Dios: Yo mismo buscaré a mi rebaño y velaré por él… las apacentaré en pastos deliciosos… Yo mismo reuniré a mis ovejas y las apacentaré… buscaré a las ovejas perdidas, y haré volver a las descarriadas; vendaré a las heridas y robusteceré a las débiles. Por lo que respecta a las fuertes, las apacentaré como se debe”
Pues bien, podríamos resumir esta actitud de Dios, como pastor de su pueblo, diciendo que Dios hace suyo el sufrimiento de su pueblo, se compadece de él y busca, por encima de todo, cuidarlo, protegerlo, alimentarlo, guiarlo…. De ahí que yo haya llamado a este principio pastoral: “el dolor de Dios”.
Creo que este principio pastoral enuncia una actitud fundamental de Dios para con su pueblo; no es la única, pero creo que es una de las más determinantes; tan básica, que si la perdemos de vista, si la pasamos a un segundo plano, no entendemos  bien el modo en que Dios se relaciona con su pueblo.
Veamos cómo este principio pastoral del “dolor de Dios” está detrás del texto de Deuteronomio sobre el repudio. Dice así Deut.24,1:”Si un hombre se casa con una mujer, pero luego encuentra en ella algo indecente y deja de agradarle, le entregará por escrito un acta de repudio y la echará de casa. Una vez fuera de la casa ella podrá casarse con otro hombre”.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que esta ley no debe ser llamada con propiedad una ley del repudio, es decir, no es una ley que obligue a nadie a repudiar a su mujer. No dice que debes repudiar a tu mujer, ni tampoco dice cuándo debes hacerlo, simplemente parte del hecho de que el repudio existe en la sociedad israelita. Por lo tanto, si hablamos con propiedad, esta ley debe llamarse “ley contra el repudio” o “ley sobre el repudio”; pues parte de una realidad muy dura, parte de una realidad injusta y abusiva: la capacidad que tiene el hombre, y sólo el hombre, en un matrimonio patriarcal, de echar a la mujer de su casa.
Como nos dice el texto, si un hombre encuentra en su mujer algo indecente, algo que le desagrada, puede echarla de casa y mandarla a su casa paterna hasta que encuentre otro hombre que quiera desposarla. Y es que la mujer, en este tipo de sociedad donde la unidad básica es la familia patriarcal, siempre debe depender de un hombre, es una persona inferior, sin independencia ni autonomía personal, es decir, no puede tomar ninguna decisión por sí misma, y siempre dependerá jurídicamente de un hombre, primero del padre, después de su marido; y si éste la repudia, debe volver a la casa paterna y depender de su padre, si vive, y si no, de su hermano, pero ella nunca es considerada como una persona con los mismos derechos que un hombre.
¿Qué pretende entonces esta ley?, simplemente proteger mínimamente a la parte más débil del matrimonio, en este caso a la mujer, para que en caso de verse repudiada, tenga al menos la posibilidad de rehacer su vida y poder comenzar de nuevo.
Detrás de esta ley hay un principio pastoral, detrás de esta ley está “el dolor de Dios”, que hace suyo el dolor de la mujer repudiada y establece unas condiciones mínimas que garanticen su futuro.
El texto de Deuteronomio viene a decir al varón: “Ya que abusas de tu posición de dominio, ya que puedes convertir a la mujer en una propiedad tuya que usas a tu conveniencia, ya que cuando no la quieras tener más a tu lado, puedes prescindir de ella y echarla de tu casa; dale al menos un documento oficial que le permita demostrar  a la sociedad que no es de tu propiedad, pudiendo así volver a casarse y rehacer su vida”.
Antes de seguir, me gustaría hacer una precisión terminológica que tiene consecuencias.  Y es que, si os habéis dado cuenta vengo hablando de repudio y no de divorcio. Y si lo hago así es porque creo que esta distinción es importante a la hora de aplicar estos textos a nuestra realidad actual. No es lo mismo hablar de divorcio que de repudio. El divorcio, tal y como está presente en nuestra sociedad, es la ruptura de un pacto matrimonial entre iguales; algo muy diferente del repudio, que tal  y como hemos visto, es el poder que se arroga el varón de echar de su casa a la mujer que ya no le agrada.
Como decía, esta distinción tiene consecuencias, pues no podemos aplicar al divorcio, en nuestra sociedad actual, los textos bíblicos sobre el repudio, sin hacer un ejercicio mínimo de interpretación; ya que son dos realidades radicalmente diferentes. Es necesario no perder de vista esta diferencia para entender bien los textos bíblicos.
Como decía antes, esta ley, hablando con propiedad, es una ley contra el repudio; es una ley que parte del repudio como un hecho social, e implícitamente admite que es mejor regular mínimamente una situación injusta, que dejarla sin regular, sin establecer ninguna ley, permitiendo por tanto que el varón actúe sin ninguna cortapisa y abuse a su antojo de su posición dominante, injusta y abusiva.
Si digo esto es porque sólo sentando estas bases podemos entender bien cómo se posiciona Jesús frente a esta ley. Veámoslo.
Jesús y el repudio
En tiempos de Jesús el repudio era admitido por todos, tal y  como había ocurrido siempre en el pueblo de Israel. Nadie lo rechazaba ni lo denunciaba como un abuso machista.
Lo único que se debatía era cuándo era aceptable darle carta de repudio a la mujer y echarla de casa. Sabemos por los textos de la época que han llegado hasta nosotros que había dos escuelas que discutían los motivos por los cuales un hombre podía repudiar a su mujer. Una, la más estricta, decía que sólo en casos muy graves, como por ejemplo en caso de adulterio, el hombre podía repudiar a su mujer y echarla de casa. La otra, más laxa, lo permitía en muchos más casos, incluso simplemente porque el hombre había encontrado otra mujer más joven que la primera que le gustara más.
Esta era la situación en tiempos de Jesús. Pues bien, lo que nos dice el evangelio es que, en un momento determinado de su ministerio, le piden a Jesús que se pronuncie acerca de esta cuestión, que diga cuándo puede un hombre repudiar a su mujer. Pero la respuesta de Jesús va a escandalizar a todos, incluso a sus propios discípulos, pues Jesús, lo que va a hacer, es ir a la raíz del abuso y denunciarlo, diciendo que en ningún caso le está permitido al hombre repudiar a su mujer y echarla de casa.
Pero antes de ver el texto bíblico debemos tener en cuenta algunos datos más. En primer lugar, el matrimonio patriarcal no era monógamo, el hombre podía tener más de una mujer, la poligamia estaba totalmente aceptada en aquella sociedad,  y la mujer era valorada fundamentalmente como madre, viviendo plenamente al servicio de la continuidad de la familia. De ahí que un hombre pudiera tener varias mujeres, siendo la esterilidad de la primera mujer la principal causa de que el hombre desposara a otra.
Y en segundo lugar, si un hombre podía tener varias mujeres, es obvio que un hombre no adultera contra su mujer si mantiene relaciones sexuales con otra mujer. El hombre nunca adultera contra su mujer, sólo la mujer adultera contra su marido si mantiene relaciones sexuales con otro hombre. Estos datos son importantes tenerlos en cuenta para entender las palabras de Jesús.
Marcos 10, 1-12.
Lo primero que sorprende de Jesús es su radicalidad. Jesús no sólo no contemporiza con el varón sino que rechaza de plano lo que considera un abuso: que un varón pueda repudiar a su mujer y echarla de casa. Nos dicen los textos de la época que una mujer repudiada quedaba en una situación de gran vulnerabilidad social, y que era frecuente que terminara sobreviviendo de la prostitución.
Jesús rechaza este abuso y lo considera intolerable. Su postura es de una radicalidad tal que incluso sus discípulos, extrañados, le dicen: “pues si esta es la situación del hombre respecto de la mujer, más vale no casarse” Mt.19,10.
¿Cuál es la postura de Jesús respecto al repudio? Un rechazo total y absoluto. ¿Por qué?
Creo que detrás de esta postura de Jesús vuelve a estar una fundamental preocupación pastoral. Jesús se preocupa de la parte más débil, más vulnerable, más oprimida. Jesús hace suyo el dolor de la mujer repudiada, y su situación de desamparo, y la defiende frente a la injusticia y el abuso del varón.
Para justificar Jesús su postura utiliza el texto del Génesis referente a la creación del ser humano. Les dice Jesús a los fariseos: “Dios, cuando creó al género humano, los hizo hombre y mujer, por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos uno solo. Por tanto, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”.
¿Qué hace Jesús? Pues en realidad hace algo que nosotros hacemos siempre, sin ser conscientes de que lo hacemos; y es contraponer la Biblia a la Biblia.
Me parece importante resaltar que aquí estamos ante lo que al comienzo de este estudio yo he llamado un principio hermenéutico, un principio de interpretación de las Escrituras, el principio hermenéutico que yo he llamado “del corazón de Dios”. Veámoslo.
Un principio hermenéutico: “el corazón de Dios”.
Jesús piensa que el repudio, tal como está establecido en Deuteronomio, no refleja plenamente la voluntad de vida de Dios cuando creó al ser humano. Jesús piensa que en el corazón de Dios, tal y como nos lo relata el libro del Génesis, hay un designio de igualdad y reciprocidad perfecta entre el hombre y la mujer; y que ambos han sido creados para vivir estableciendo entre ellos relaciones de amor y de cuidado mutuo, no de dominio ni de abuso de uno sobre el otro. Para Jesús, el texto del Génesis tiene más valor que el de Deuteronomio, pues expresa más plenamente la voluntad de vida de Dios para los seres humanos.
Así que Jesús no tiene miedo en oponer un texto de la Escritura a otro. Como decía antes, en realidad nosotros también lo hacemos siempre; pues siempre que aplicamos un texto a cualquier situación, lo estamos haciendo prevalecer sobre el resto de la Escritura. Deberíamos, por lo tanto, ser conscientes de ello e intentar aplicar siempre este principio hermenéutico “del corazón de Dios”.
Me gustaría enfatizar esta idea: no vale citar la Escritura para justificar una determinada postura. Hay que ser conscientes de que siempre que citamos un texto de la Escritura y lo aplicamos a una situación determinada, sea cual sea ésta, siempre estamos destacando ese texto por encima del resto y dándole el máximo valor. Así que Jesús lo hace explícitamente y dice, aunque Deuteronomio sea Escritura, no refleja plenamente el corazón de Dios, lo refleja de manera más plena el texto del Génesis. De ahí que yo llame a este principio hermenéutico: “el corazón de Dios”.
De hecho estamos ante un antiguo problema, que como vemos, ya vivió incluso Jesús. En el mundo protestante se conoce desde Lutero como el problema “del canon dentro del canon”. Decía Lutero que no todos los textos del NT tienen el mismo valor, que no todos anuncian con el mismo valor el Evangelio, que hay cartas de oro, como la de Romanos, que anuncia claramente el evangelio de la gracia de Dios; y cartas de paja, como la de Santiago, que dice que la fe justifica, para añadir a continuación que también las obras justifican, y eso no lo aceptaba Lutero. Decía Lutero, por tanto, que hay un canon dentro del canon de libros del NT.
También Jesús dice que no todos los textos bíblicos anuncian de manera tan clara el corazón de Dios, su plena voluntad de vida para los seres humanos, su propósito de crear una nueva humanidad en Cristo, una nueva humanidad de iguales, de hermanos y de hermanas, donde se superen las discriminaciones religiosas, sociales, de género, etc.
Y dejarme poner un ejemplo que ilustre este principio hermenéutico; un ejemplo que tiene que ver también con el matrimonio. Cuando hay hermanos que citan Ef. 5,22: “Las casadas estén sujetas a sus maridos como al Señor”, y piden la subordinación de la mujer a sus maridos; aunque no lo digan, y aunque no sean conscientes de ello, están actuando como Jesús, es decir, están dando el máximo valor a este texto y poniéndolo por encima del resto de textos del NT que hablan de cómo debe ser la relación entre el hombre y la mujer; están dándole más valor a Efesios que, por ejemplo, a Gal.3,28:”No hay distinción entre judío y no judío, ni entre esclavo y libre, ni entre hombre y mujer. En Cristo Jesús, todos sois uno”; y situándolo por encima de otros muchos pasajes que nos hablan más claramente “del corazón de Dios”.
Pues bien, Jesús, ante el problema del repudio que le presentan los fariseos, aplica en primer lugar un principio pastoral, el principio del “dolor de Dios”; y defiende a la mujer del derecho abusivo que el varón se había atribuido y que le permitía tratar a la mujer como un objeto a su servicio. Y en segundo lugar, aplica un principio hermenéutico, el principio “del corazón de Dios” y hace ver, de manera profética, que lo que de verdad anhela Dios son relaciones de igualdad, de justicia, de solidaridad entre los seres humanos.
Como hemos visto, la respuesta de Jesús a los fariseos es clara y contundente. ¿Cuándo puede un hombre repudiar a su mujer?, le preguntan; y Jesús responde: nunca.
Ahora bien, ¿cómo llega hasta nosotros esta clara y radical postura de Jesús? Y es que, antes de aplicar las palabras de Jesús sobre el repudio, al divorcio en nuestra situación actual, debemos tener en cuenta el modo en que las iglesias, en los textos del NT, acogieron y aplicaron esta postura de Jesús.
Veamos en primer lugar el género literario en que nos ha sido transmitida la postura de Jesús.
El “dicho” de Jesús
La postura de Jesús queda claramente de manifiesto en el relato que hemos leído en Marcos. Ahora bien, también ha llegado hasta nosotros en una especie de proverbio, en un dicho que resume, de manera chocante y paradójica, esa postura de Jesús; un dicho que, por el modo en que nos ha llegado, podríamos calificar de profético o apocalíptico.
Como Jesús no admite en ninguna circunstancia que el varón repudie a su mujer, Jesús dice que aunque un hombre repudie a su mujer, el vínculo que le une con ella no se rompe, y por lo tanto, aunque le haya dado una carta de repudio, si la mujer vuelve a casarse, adultera contra su marido; y el nuevo marido que la desposa, también adultera cuando se une a su mujer, aunque sea su esposa legítima.
Daos cuenta de lo escandaloso que resulta este proverbio de Jesús, y lo “ilógico” que resulta en esa sociedad. Jesús está acusando de adulterio al nuevo marido de una mujer repudiada. Por eso digo que es un dicho profético, o apocalíptico; es decir, no es un dicho que pueda ser interpretado como una nueva ley, sino un dicho que pretende remover las conciencias y despertarlas al abuso que significaba el repudio en esa sociedad patriarcal.
Este dicho dice así: “Todo aquel que repudia a su mujer, la pone en peligro de adulterio. Y si alguno se casa con una mujer separada, también comete adulterio” Mt.5,32.
Daos cuenta de que Mateo, que escribe para una iglesia de origen judío, nos transmite el dicho de Jesús tal y como debió pronunciarlo Jesús, pues no dice que la mujer pueda separarse de su marido. Sin embargo Marcos, que escribe para una iglesia de origen no judío, en la cual las mujeres podían también solicitar la separación, adapta este dicho profético de Jesús y nos lo transmite así:
Mc.10,11-12: “El que se separa de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera; y si una mujer se separa de su marido y se casa con otro, también comete adulterio”.
Marcos trasmite la postura de Jesús diciendo que si hay divorcio, sea el varón o la mujer quién lo inicie, como el lazo no se ha roto, ambos cónyuges adulteran si vuelven a casarse. Pero ha eliminado lo más chocante del dicho de Jesús, que el varón que se casa con una mujer repudiada, adultera con ella contra su primer marido.
¿Cómo nos lo transmite Lucas?.
Lc.16,18: “El que se separa de su mujer para casarse con otra, comete adulterio. Y también comete adulterio el que se case con una mujer separada”.
Lucas no menciona la iniciativa de la mujer en el divorcio, cómo hacen Marcos y Pablo, pero sí mantiene lo extraño del dicho de Jesús, que el marido de una mujer repudiada, adultera contra el primer marido de la misma. En Lucas sólo son acusados los varones, no la mujer repudiada.
Pero hay algo que he omitido intencionadamente, y que después consideraremos, y es lo que se conoce como la excepción de Mateo. Y es que Mateo introduce, en este dicho de Jesús, una excepción; dice que el dicho de Jesús no debe aplicarse siempre, que en caso de que el matrimonio se haya roto, o no sea válido, está permitido el repudio.
¿Cómo aplicaron la postura de Jesús las iglesias del NT?
Creo que también utilizaron los dos principios que he resaltado al principio de este estudio. Aplicaron el principio pastoral “del dolor de Dios”, y aplicaron el principio hermenéutico “del corazón de Dios”. Veámoslo.
La aplicación más antigua es la de Pablo a la iglesia de Corinto. Pablo conoce la postura de Jesús, que rechaza de manera total y absoluta el repudio; y conoce el modo profético en que ha sido transmitido, llamando la atención sobre el hecho de que aunque el hombre repudie a su mujer, el vínculo que los une no se ha roto. Así nos transmite Pablo la postura de Jesús: “A  los casados les mando, no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe del marido; y en caso de separación, que no se vuelva a casar o que se reconcilie con su marido. Y que tampoco el marido abandone a su mujer”.
También Pablo, al igual que Marcos y Lucas, cita con mucha libertad el dicho de Jesús, y lo reformula teniendo en cuenta que la mujer, en Corinto, puede tomar la iniciativa de la separación matrimonial, cosa que no ocurría en Palestina.
Pablo es fiel a la hora de transmitir la postura de Jesús: el divorcio no está permitido en ninguna circunstancia. Sin embargo, Pablo, inmediatamente después de transmitir la postura de Jesús sobre el repudio, y teniendo que actuar pastoralmente en la iglesia de Corinto, les dice que en el caso de aquellos matrimonios mixtos en los cuales uno de los cónyuges no es  creyente y quiere divorciarse, que se lo permitan, que admitan ese divorcio, que el divorcio está permitido, pues “Dios nos ha llamado para que vivamos en paz” 1Cor.7,15: : “Si la parte no creyente quiere separarse, que se separe; en tal caso, el hermano o la hermana quedan libres, pues el Señor os ha llamado a vivir en paz”.
Vemos cómo Pablo aplica estos dos principios que yo vengo resaltando, el principio pastoral “del dolor de Dios” y el principio hermenéutico “del corazón de Dios”.
Pablo, ante un matrimonio que va a vivir “un divorcio de hecho”, ante un matrimonio en el que uno de los cónyuges va a vivir según valores y principios cristianos que el otro rechaza, ante un matrimonio “roto”, al que no le espera más que un futuro de división y lucha, aplica el principio pastoral “del dolor de Dios”, y hace suyo el sufrimiento que un matrimonio así se vería obligado a vivir; y, aplicando el principio hermenéutico “del corazón de Dios”, permite a los miembros de la iglesia en Corinto que rompan el matrimonio y se divorcien; ofreciéndoles la oportunidad de comenzar una nueva vida donde reine la paz, pues “Dios nos ha llamado para que vivamos en paz”.
Es importante tomar conciencia de cómo aplica Pablo aquí el principio pastoral del “dolor de Dios”. Pablo ve, por encima de todo, lo que significaría la vida en común de un matrimonio que no comparte unos valores y unos principios básicos que hagan posible que la convivencia sea pacífica, sea fructífera para ambos, que la convivencia contribuya al bienestar y a la vida de los dos cónyuges. Pues un matrimonio donde ya no se comparte la vida, un matrimonio donde ya no hay amor, es un matrimonio sin futuro, y se convierte en una fuente de sufrimiento y de dolor, en vez de ser un espacio de vida; y Pablo lo tiene claro: Dios quiere la paz y la vida de las familias y de las comunidades que va fundando. Por encima del vínculo matrimonial está la vida y el futuro de las personas y de las iglesias.
Vemos, pues, que para Pablo el matrimonio no es indisoluble, no es un vínculo sagrado que esté por encima de la vida personal de ambos cónyuges, ni por encima de la vida de las iglesias y de su presencia en la sociedad. No, el matrimonio tiene un gran valor, pero no está por encima de todo.
Ya hemos visto cómo aplica Pablo el principio pastoral “del dolor de Dios”; veamos ahora, con un poco más de detalle, cómo aplica el principio hermenéutico “del corazón de Dios”. Decía antes que Pablo conoce la postura de Jesús, y suponemos que también, en la tradición oral que se la ha transmitido, ha recibido el modo en que Jesús argumentó, citando el texto de Génesis.
Pues bien, aquí Pablo pone, por encima del texto del Génesis que utilizó Jesús, el principio de “la vida en paz a la que nos llama Dios”. Pablo, movido por esa actitud pastoral que busca sobre todo ayudar al que sufre, fundamenta su postura en la voluntad de vida y paz de Dios.
Como he dicho, suponemos que Pablo conoce el texto de Génesis, y sabe que la voluntad de Dios es que todo matrimonio sea un vínculo de amor, un espacio de vida en común al servicio de la ayuda mutua y del crecimiento de ambos cónyuges. Pero Pablo también sabe que la voluntad de Dios no se hace realidad en la historia si no hay hombres y mujeres que la aceptan y la viven. Y es que Dios no impone su voluntad a los seres humanos como una ley inexorable; Dios no se impone, Dios se ofrece, ofrece su voluntad de vida a todos los seres humanos para que estos la acepten libremente y vivan.
Ocurre exactamente igual con el vínculo que establecen los creyentes entre sí en la iglesia. La voluntad de Dios es que todos los creyentes vivan unidos; y esa unidad se fundamenta en el NT nada menos que en la relación que existe entre el Padre y el Hijo: “que sean uno, como tú y yo somos” Jn. 17,11.
Pues bien, sabemos que esa voluntad de Dios, de unidad en la iglesia, se ha roto una y mil veces en la historia, y se sigue rompiendo. Y es que la voluntad de Dios no se cumple si los seres humanos no la aceptan y la viven. Y permitirme una pregunta: ¿Por qué las iglesias suelen ser tan duras con los matrimonios que se divorcian, y tan indulgentes con las iglesias que “se divorcian”? Pero volvamos a Corinto.
Pablo, como decía antes, en la situación concreta de la iglesia de Corinto, aplica el principio hermenéutico “del corazón de Dios” y pone por encima de la postura de Jesús respecto al repudio, el principio de “la vida en paz a la que nos llama Dios”.
En toda situación concreta estamos obligados a establecer una jerarquía de verdades, una jerarquía de principios a aplicar; como ya mostré antes, lo queramos o no, lo hacemos siempre. Y Pablo conoce la postura de Jesús, pero no la absolutiza, no la aplica indistintamente a todas las situaciones. Está claro que se la propone a la iglesia de Corinto como algo positivo, como una guía que puede contribuir a la vida y al crecimiento de la iglesia, pero Pablo también sabe que hay situaciones excepcionales a las que no se pueden aplicar estas palabras de Jesús, en las que las palabras de Jesús deben dejarse de lado, deben supeditarse a un principio de más valor, un principio que aporta más luz y vida a esa situación, y que contribuye a la paz de las familias y de las iglesias.
Las palabras de Jesús no son leyes, y no se pueden aplicar como leyes; no son absolutas, y no se pueden aplicar sin un ejercicio pastoral y hermenéutico que esté al servicio de la vida y de la paz de las familias y de las iglesias. Pablo lo sabía muy bien, y nos ha dejado un modelo a seguir, que por desgracia, ha sido olvidado y relegado con mucha frecuencia, en la historia de la iglesia.
Pero Pablo no es el único en el NT que actúa así. También Mateo aplica las palabras de Jesús a su iglesia y permite el divorcio en algunas situaciones extraordinarias.
La excepción de Mateo
Hemos visto ya cómo los tres evangelios sinópticos nos han transmitido la postura de Jesús, que es un de rechazo total y absoluto del repudio, pero ya advertí que no cité literalmente el texto de Mateo, que omití una cláusula de excepción que abre la puerta al divorcio en su iglesia. ¿Qué dice, en concreto, Mateo?
“Todo aquel que se separa de su mujer –salvo en caso de fornicación-, la pone en peligro de adulterio. Y si alguno se casa con una mujer separada, también comete adulterio” Mt.5,32.
No hay acuerdo entre los especialistas a la hora de traducir la palabra que utiliza Mateo para permitir el divorcio. Yo he utilizado la traducción más clásica, fornicación, porque hay bases literarias e históricas para hacerlo; pero otros, también sobre las mismas bases, prefieren traducirlo por concubinato, es decir, por matrimonio ilícito, un matrimonio que no se ajusta a las normas de consanguineidad del pueblo de Israel.
Ahora bien, sea cual sea el caso que Mateo tiene en mente, lo cierto es que, al igual que Pablo, también él ha aplicado la postura de Jesús a su iglesia y lo ha hecho abriendo la puerta al divorcio. Tampoco para Mateo las palabras de Jesús son absolutas, tampoco él las aplica a su iglesia sin hacer un ejercicio pastoral y hermenéutico. Al contrario, hay al menos un caso en el  que considera lícito el divorcio, y así lo dice a su comunidad; y al hacerlo, su postura ha pasado a formar parte del canon del NT, es decir, de la norma que rige la vida y la fe de las iglesias cristianas.
Podríamos decir que también Mateo, cuando tiene que aplicar la postura de Jesús a la realidad de su iglesia, lo hace guiándose por los dos principios que yo vengo resaltando desde el principio; el principio pastoral “del dolor de Dios” y el principio hermenéutico “del corazón de Dios”. Y no creo que sea necesario entrar en detalle, otra vez, en cómo Mateo, al igual que Pablo, aplica estos principios a la situación de su iglesia. Lo cierto es que ambos piensan que…
El matrimonio no es indisoluble
Tal y como hemos visto, en las iglesias del NT el matrimonio no es indisoluble, no es una institución sagrada que esté por encima de la vida de las personas, de las iglesias. El matrimonio indisoluble no es una institución cristiana que se remonte, ni siquiera, a los primeros siglos de la iglesia. Podríamos decir que hasta finales del siglo XII, cuando el papa Alejandro III fija la postura oficial de la iglesia católica que dura hasta nuestros días, el divorcio era una cuestión abierta, y había padres de la iglesia y papas que lo admitían y otros que no, y había concilios que lo aceptaban en casos graves como enfermedad (lepra) o adulterio, etc., y otros que no lo aceptaban en ningún caso.
Esto no quiere decir que no  se tenga en gran estima el matrimonio, ni que se desprecie la familia. Al contrario, el modelo de relación entre los esposos es, nada menos, que la relación entre Cristo y su iglesia. Pero el matrimonio como un pacto sagrado e indisoluble, no es fijado por la iglesia católica, como he dicho, hasta finales del siglo XII.
El nuevo matrimonio
A veces hay malentendidos de consecuencias terribles. En muchas iglesias cristianas se ha prohibido el nuevo matrimonio de un divorciado porque se han interpretado mal las palabras de Pablo cuando cita la postura de Jesús respecto del repudio.
Tal y como hemos visto las palabras de Jesús no son consideradas ley, no son sagradas e intocables, al contrario, vemos la libertad con que las citan tanto los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas, como el mismo Pablo. Lo importante es comunicarnos la postura de Jesús, no la literalidad de sus palabras. Y la postura de Jesús era clara: cuando había separación, no se rompía el lazo matrimonial.
¿Cómo lo transmite Pablo? Ya lo hemos visto: “A  los casados les mando, no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe del marido; y en caso de separación, que no se vuelva a casar o que se reconcilie con su marido. Y que tampoco el marido abandone a su mujer”.
Pablo adapta la postura de Jesús a Corinto, donde la mujer podía tomar la iniciativa y solicitar el divorcio; y le dice a esa mujer corintia: Lo que he recibido de Jesús es que no te separes, y si lo haces, no te queda otra opción que reconciliarte con tu marido. Pero claro, al marido no puede decirle lo mismo, pues él puede tener varias mujeres, así que aplicando el dicho de Jesús al marido, le dice: tú no abandones a tu mujer. Y aquí vemos claramente cómo Pablo también es consciente de la desigualdad que existía en los matrimonios de Corinto; el divorcio, por parte del varón, es un auténtico abandono de la mujer.
Por lo tanto, no podemos concluir de todo esto que Pablo esté prohibiendo un nuevo matrimonio a los divorciados, pues, tal y como hemos visto, el mismo Pablo es quien, después de citar las palabras de Jesús, permite el divorcio en la iglesia de Corinto; es Pablo quien afirma que el lazo matrimonial se puede romper, y que en el caso de que se produzca el divorcio, ese lazo matrimonial se rompe con todas sus consecuencias, quedando los cónyuges totalmente libres para comenzar una nueva vida: “Si la parte no creyente quiere separarse, que se separe; en tal caso, el hermano o la hermana quedan libres, pues el Señor os ha llamado a vivir en paz” 1Cor.7,15.
Efectivamente, si hay divorcio, el hermano o la hermana queda libre, desaparece el vínculo matrimonial, en contra de lo que decía Jesús; y por lo tanto puede volver a contraer matrimonio. Tal y como argumenta Pablo, creo que sería totalmente contrario a la intención de Jesús, prohibir el nuevo matrimonio a un divorciado, imponiéndole una ley que le esclavice, que constriña de esa manera su vida y que le lleve a “quemarse”, como dice Pablo en este mismo pasaje de la carta a los Corintios; que limite sus posibilidades de encontrar en el futuro un nuevo matrimonio donde desarrollar plenamente su vida.
Por una pastoral evangélica con los divorciados
Creo que después de todo lo visto la pastoral que guía los textos del NT es clara, es una pastoral “del dolor de Dios”, una pastoral que considera el matrimonio como una realidad social hecha para el ser humano, y no al revés, al ser humano hecho para el matrimonio. No es el matrimonio lo que hay que salvar por encima de la vida de las personas, sino que, al igual que el sábado, el matrimonio ha sido hecho para que las personas vivan más y mejor. Es el matrimonio el que ha de estar supeditado al crecimiento humano y espiritual de los cónyuges; es el matrimonio el que existe en función de la vida de sus miembros; y cuando, por circunstancias tan duras y dolorosas que todos conocemos, y no creo que sea necesario describir, ese matrimonio se rompe, entonces, ese matrimonio ya no contribuye a la vida de los cónyuges, al contrario, la hunde en un pozo de amargura y desesperación.
Cuando esto sucede, creo que es un pecado, y lo digo siendo consciente de lo que digo, obligar a los miembros de ese matrimonio a vivir juntos y mantener una convivencia imposible. No es eso lo que nos enseña la pastoral bíblica. Según creo haber expuesto en este estudio, la pastoral bíblica es una pastoral que se hace presente en esta situación de ruptura matrimonial, ofreciendo misericordia y vida, no castigo y muerte.
Lo siento por nuestros hermanos católicos, y por todos los hermanos evangélicos que siguen su línea pastoral. Pero desde mis reflexiones, esa línea pastoral sólo puede calificarse como una pastoral “del castigo”. Una pastoral que impone un castigo a los miembros de esa iglesia que fracasan en su matrimonio, por eso la llamo “del castigo”. Porque añade mal al mal, porque se hace presente en una situación de profundo dolor y desgarro existencial, como es la situación del divorcio, imponiendo castigos y penas, intentando salvar la institución matrimonial, y no a las personas.
Lo que le preocupa a esa pastoral del castigo es la imagen de la Iglesia. Quiere aparecer frente al mundo como una Iglesia perfecta, y por lo tanto, no puede tolerar que haya miembros imperfectos en su seno. Si hay miembros que demuestran ser imperfectos, deben ser castigados, deben ser disciplinados, deben ser apartados, deben ser estigmatizados como personas de segunda categoría, incapaces de representar a esa institución perfecta, que no tolera en su seno la imperfección, y que sanciona a esos miembros imperfectos imponiéndoles un castigo; añadiendo más mal, al mal que ya viven cuando atraviesan una situación de divorcio matrimonial en sus vidas.
Creo que el NT nos invita, frente a la pastoral del castigo, a una pastoral evangélica en la que esté, por encima de todo, la vida de las personas, no la institución matrimonial. Nos invita a una pastoral que se haga presente en esa situación de tanto dolor y sufrimiento; claro está, ofreciendo en primer lugar la posibilidad de la reconciliación, de la restauración de las relaciones rotas; pero admitiendo, cuando esto no es posible, el mal menor del divorcio; admitiendo que el matrimonio ha sido hecho para el ser humano, y no el ser humano para el matrimonio; admitiendo que esos hermanos que atraviesan un momento tan difícil en sus vidas, lo único que necesitan es ayuda para recomponer sus vidas, para sanarlas, para rehacerlas, para resucitar, porque de una autentica muerte de las relaciones más íntimas y profundas se trata en un divorcio.
No, hermanos, no estoy banalizando el divorcio, pero tampoco puedo banalizar la pastoral del castigo que se hace presente en esta situación de muerte existencial imponiendo castigos y penas; cuando lo único que debe hacer presente una pastoral evangélica, es la vida que la misericordia y la gracia de Dios en Jesucristo hacen posible, la novedad de vida que el evangelio ofrece al pecador, al que falla, al imperfecto. Es el evangelio el que nos invita a buscar una verdadera pastoral de vida para los divorciados, no de vida para la institución matrimonial, una pastoral que se haga presente en medio del dolor ofreciendo sanación y esperanza, perdón y fortaleza, amor y compasión.

Esta ponencia fue presentada por el autor en el Encuentro de Pastores y Líderes de Amyhce celebrado en El Escorial el último fin de semana de Enero de 2012.
Sobre juansanchez

Juan Sánchez es profesor de Teología en la Facultad de Teologia SEUT. Es miembro de la Iglesia Menonita.

miércoles, 15 de febrero de 2012


Unidos en hermandad en Cristo

Escrito por Michael Hidalgo
Existen muchas  diferencias entre mujeres y hombres. Sencillamente, si iniciamos desde el campo de una  biología básica, es evidente. Sin embargo, si empezamos por el principio descubrimos algo fundamental que habla de lo que somos en el nivel más profundo de nuestra identidad.

En el relato de la creación el escritor nos dice que Dios creó al ser humano "a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó" (Génesis 1,27). Hombres y mujeres se identificaron por primera vez como portadores de la imagen. Si bien tenemos diferencias, también tenemos la igualdad, y ambos tenemos nuestras raíces en Dios.

Debemos tener esto en cuenta en cualquier momento y conversación sobre las diferencias entre hombres y mujeres. Porque cada vez que hablamos de nuestras diferencias, debemos hacerlo con precaución. Como Ken Wilber señala con mucha  razón, "... tan pronto como hablamos de nuestras diferencias como personas, los privilegiados  utilizan esas diferencias para fomentar sus razones"

A través de  la historia de nuestro mundo los hombres  han ocupado lugares de privilegio. Como resultado, ellos han utilizado las diferencias con las mujeres para obtener una ventaja y establecer su dominio sobre las mujeres. Esto sigue siendo frecuente en nuestro mundo de hoy - incluso en la Iglesia.

Algunos  líderes de las Iglesias han optado por prohibir a las mujeres que sirvan en cualquier tipo de liderazgo significativo. Craig Keener señala que la razón de esto se debe a la creencia errónea de que las mujeres son "más fáciles de engañar que los hombres" y que son "inferiores a los hombres."

Las Iglesias, han dejado en manos de los hombres la interpretación de las Escrituras y son los que realizan  las importantes decisiones doctrinales. Los hombres han silenciado la voz de las mujeres, y han creado la cultura machista y masculina. Los hombres tienen la dirección a  "su cargo" y a las mujeres se les dice que tienen que estar en un lugar de "sumisión." Esto ha existido durante tanto tiempo que se toma por normal y natural.

Es hora  que el pueblo de Dios  despierte a esta realidad distorsionada. Nosotros no podemos aceptar ciegamente los supuestos culturales que se han transmitido de generación en generación hasta llegar a nosotros.

Jesús también vivió en una cultura dominada por los hombres, pero él no la aceptó. Si él hubiese creído que el cristianismo es masculino se supone que Él tenía mucho que decir acerca de "ser hombre" o la masculinidad en sí. De hecho, Jesús se movió en contra de las normas sociales de su época.
Nunca  prestó atención a las normas de la cultura que dictaban lo que un hombre o una mujer tenían qué hacer. En una ocasión, su interacción con una mujer fue tan impactante que sus discípulos estaban "sorprendidos de que hablaba con una mujer." (Juan 4,27)

La llamada de Jesús era para cualquier persona, hombre o mujer, que estaba cansado o agotado de su forma de vida y quería aprender un forma diferente donde se privilegiara  el amor, la compasión, la gracia y misericordia. (Mateo 11,28-30) nunca dijo que su camino era masculino o femenino. Por el contrario, insistía en romper las barreras represivas que se habían puesto en contra de las mujeres. Debemos imitarlo en esto.

Todas las personas, independientemente de su sexo, tienen un lugar igual en la mesa de Dios. Esto exige que todos puedan ser escuchados por igual. Cuando sólo escuchamos  la voz de los hombres o la voz de las mujeres  sólo vemos un lado de Dios. Esta es la razón de cualquier reclamo cuando  el cristianismo es masculino o femenino se queda corto. No pinta un cuadro completo de Dios.

Cuando somos capaces de escuchar a los hombres y mujeres por igual ganamos un punto de vista de Dios, que es mucho más completo. Podemos tener confianza en esto, porque resulta que, Dios no es sólo un padre masculino, sino también una madre femenina. Esto es algo que nos hace sentirnos muy reconfortados.

Hace varios años mi familia y yo estábamos jugando en un parque. Mi hijo, que tiene una alergia a las nueces, le dio un mordisco a la galleta de un amigo y se come una nuez. Le dimos un medicamento de inmediato y en cuestión de minutos empezó a sentirse mejor.

Durante casi una hora mi esposa y él se sentaron en un banco en el parque. Ella lo abrazó, y él se acurrucó junto a ella. Luego le pregunté si se sentía bien. Mi esposa sonrió y dijo con profundo amor y compasión, "Él está bien. A veces los niños pequeños sólo necesitan de su mamá para sentirse confortados. "En ese momento vi, en la ternura maternal de mi esposa, en el afectuoso abrazo de mi hijo, una hermosa imagen de Dios. Es una imagen que vemos en las Escrituras.

Dios con frecuencia habla como una madre amorosa, y Dios nos habla del cuidado  a sus hijos en su seno, y de dar a luz a su pueblo. Esta es la razón porque San Clemente de Alejandría escribió: "En su esencia inefable de Dios es el Padre;. En su compasión por nosotros, Él se convirtió en madre" (Estas referencias se pueden encontrar en  Isaías 42, 46, 49, 66, Jeremías 31 ... por nombrar algunos).

Cuando  consideramos este lado de Dios  obtenemos una imagen más clara y más bella de Dios. Es para todos nosotros, el padre y la madre - masculino y femenino. Cuando sólo la voz de nuestros hermanos se escucha, dejamos de aprender sobre el lado femenino de Dios, esa voz femenina que  ha sido silenciada durante demasiado tiempo. Si escuchamos las dos voces, vamos a obtener una imagen más bella y completa de Dios.

A medida que aprendemos más acerca de Dios, podemos vivir un cristianismo que es a la vez  genuinamente femenino y genuinamente masculino. Al final, todos vamos a encontrar nuestras diferencias y la igualdad, basada en Dios.


Artículo traducido y editado por Olga Piedrasanta


[1] Michael Hidalgo es el pastor principal de la iglesia de la comunidad de Denver, y vive con su esposa e hijos en el centro de Denver, Co.